Toros
Feria de Abril

Morante de la Puebla abandona la UCI tras su grave cornada: «He tenido muchísimo miedo»

El diestro sufrió una grave cogido mientras toreaba su segundo toro en La Maestranza

El torero José Antonio Morante de la Puebla ha salido de la UCI este martes después de la cornada que sufrió el lunes en La Maestranza, que le obligó a abandonar la plaza de toros de Sevilla en ambulancia. El diestro sevillano ha asegurado que ha sido la cogida que más le ha dolido en toda su carrera. «He tenido un dolor inmenso y además muchísimo miedo», ha confesado el diestro a su salida de la UCI.

«He pasado una noche un poco regular, de dormir poco. Y bueno, la verdad es que no he tenido mucho dolor. Tendré que estar unos días así como poco. Espero poder pasarlo con un poco de paciencia», ha dicho el torero al diario El Mundo este martes.

Morante abandonó La Maestranza este lunes tras sufrir una cogida mientras toreaba a su segundo toro en la tradicional noche del Pescaíto, pocas horas antes del inicio de la Feria de Abril de Sevilla. El diestro había cortado una oreja de su primer astado, pero con el segundo sufrió una dura cornada y un fuerte revolcón que le dejó una perforación en el glúteo izquierdo. La dura cogida hizo que Morante de la Puebla tuviera que ser operado de urgencia en la enfermería de la plaza sevillana.

«He tenido un dolor inmenso y además muchísimo miedo porque vi que el toro me había cogido y pensaba que estaba sangrando. Cuando llegué a la enfermería y el sangrado era poco, me relajé bastante, pero sí que me dolió muchísimo», ha reconocido Morante tras abandonar la Unidad de Cuidados Intensivos. El diestro ha sido trasladado a la planta en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Sevilla, donde se espera que aún permanezca unos días para vigilar su recuperación.

Morante abandonó la plaza de La Maestranza entre aplausos y gritos de ánimo, saludando al público desde la ambulancia. Horas después se conocía el pronóstico por el parte médico de su estado. «Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 centímetros. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal. Pronóstico: muy grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado», decía el informe médico.