OkSalud
Realizado en 38 residencias de España

Los suplementos orales mejoran el estado nutricional y funcional de los mayores, según un estudio

En España, el 12% de la población presenta desnutrición, el 70% son personas mayores y de ellas, entre el 6,5%-10% viven en residencias

En el estudio participaron 244 personas de una media de 86 años edad durante 12 semanas, quienes recibieron un suplemento nutricional oral dos veces al día

El 83% de los pacientes COVID presentaban riesgo de desnutrición al salir del hospital

Del 22 al 29 de noviembre se celebra la Semana de la Desnutrición en España, donde el 12% de la población sufre de desnutrición, de la cual el 70% son personas mayores. De ellas, entre el 6,5% y el 10% viven en residencias. Numerosos estudios muestran mayores tasas de desnutrición en las personas mayores que viven en residencias, en comparación con aquellas que viven en sus hogares, ya que son personas con un gran número de enfermedades y problemas físicos y mentales que dificultan su alimentación normal. Varios estudios muestran que el estado de nutrición se puede mejorar, pero las personas ingresadas en residencias suelen estar excluidas de las investigaciones, por lo que se desconocía si también se podían beneficiar del uso de Suplemento Nutricional Oral (SNO).

Para averiguarlo, Nutricia ha impulsado un estudio dirigido por el Dr. Alfonso J. Cruz-Jentoft, Jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, que se ha llevado a cabo en 38 residencias de toda España. El estudio PROT-e-GER revela que la suplementación nutricional oral también mejora el estado nutricional y funcional de las personas mayores que viven en residencias.

El estudio PROT-e-GER ha incluido a 244 personas de una media de 86 años edad, quienes recibieron un Suplemento Nutricional Oral (SNO) dos veces al día durante 12 semanas. El 90,2% de los adultos mayores que han participado en esta investigación ganaron peso (el 37,9% ganaron más de 3 kg) y el número de personas no dependientes, es decir que pueden realizar las actividades básicas de la vida diaria, tales como asearse, vestirse o comer sin ayuda, aumentó un 4,5%.

En palabras del Dr. Cruz-Jenoft: «Los mayores que viven en residencias suelen ser excluidos de la investigación clínica por su complejidad. Sin embargo, reciben tratamientos que solo han sido estudiados en personas más jóvenes y más sanas, incluyendo muchos medicamentos. Elegimos un diseño de estudio particular, conocido como estudio pragmático, para averiguar si los resultados de la investigación sobre intervención nutricional pueden aplicarse de forma eficaz y segura en estos pacientes tan debilitados. Afortunadamente, la respuesta es positiva, lo que ayudará a los profesionales a tratar a sus pacientes en las residencias con más soporte científico y por tanto, con mayor certeza».

Práctica habitual

Para prevenir la desnutrición en adultos mayores, el empleo de Suplementos Nutricionales Orales es una práctica habitual. Sin embargo, no existen demasiadas evidencias científicas al respecto. «En los pacientes mayores se encuentra frecuentemente la sarcopenia, que se trata de una pérdida de masa y fuerza muscular con repercusión en la fragilidad. Es un factor de riesgo de deterioro funcional, caídas, fracturas, dependencia, hospitalizaciones evitables y deterioro de la calidad de vida. Por este motivo, desde Nutricia hemos querido colaborar con la comunidad médica para investigar la relevancia que puede tener la intervención nutricional precoz en las personas mayores que viven en residencias», explica Gonzalo Zárate, Director Médico de Danone Specialized Nutrition.

El estudio PROT-e-GER es un ensayo observacional, multicéntrico, prospectivo y pragmático, que se ha llevado a cabo con el objetivo de evaluar los efectos de la suplementación nutricional en adultos mayores que viven en residencias. El perfil de los participantes en esta investigación eran personas desnutridas, con un alto grado de discapacidad y alta prevalencia de deterioro cognitivo, que fueron reclutados por los médicos de las residencias tras previas intervenciones dietéticas infructuosas. Al inicio del seguimiento, el 77,3% de los participantes presentaba desnutrición y estado funcional deteriorado, el 93,9% tenía un Índice de Masa Corporal (IMC) bajo, y el 92,2% presentaba una pérdida de peso significativa.