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Hematóloga del Hospital Universitario de Toledo

Dra. Mariola Abio: «El primer error es asumir que toda anemia debe tratarse con hierro»

"Hay otros síntomas de la anemia como mayor caída del cabello o uñas quebradizas"

El cansancio persistente, la debilidad o los mareos son algunos de los síntomas más conocidos de la anemia, una alteración que se produce cuando disminuye la cantidad de hemoglobina o de glóbulos rojos en la sangre. Sin embargo, sus manifestaciones pueden ser muy variadas y dependen tanto de la causa como de la velocidad con la que se desarrolla.

Así lo explica en esta entrevista a OKSALUD, Mariola Abio, miembro de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y hematóloga del Hospital Universitario de Toledo, quien nos habla sobre los síntomas de alerta y los errores que se cometen al automedicarse con suplementos de hierro.

PREGUNTA.- ¿Cuáles son los síntomas más habituales de la anemia y cuándo deberíamos preocuparnos por ellos?

RESPUESTA.- Los síntomas de la anemia van a depender tanto de la gravedad de la anemia y la situación basal de cada paciente (si padece alguna enfermedad respiratoria o cardiaca que la anemia puede descompensar) como de la rapidez con la que la anemia se produce. Cuando se produce, por ejemplo, por un sangrado crónico, nuestro cuerpo tiene la capacidad de reajustarse y que los síntomas de la anemia se produzcan cuando la hemoglobina está ya muy baja. Los síntomas y signos más comunes son la sensación de fatiga y cansancio, debilidad, sensación de mareo, disminución del rendimiento mental y físico, palidez, taquicardia o palpitaciones o dificultad para respirar al realizar esfuerzos.

Después, en función de la causa de la anemia, hay otros síntomas como mayor caída del cabello o uñas quebradizas que vemos con frecuencia en la anemia por déficit de hierro, e incluso otros síntomas más raros, pero que influyen en la vida de las personas que la padecen, como la pica (apetencia por comer sustancias no nutritivas como hielo, vinagre o incluso pintura) o el síndrome de piernas inquietas, que puede ser muy molesto. Igualmente, hay otros síntomas que se dan por el déficit de vitamina B12, donde a veces podemos ver alteración de la sensibilidad, alteraciones cognitivas o incluso desequilibrio. Debemos preocuparnos cuando tenemos dificultad para respirar, dolor en el pecho, mareo o pérdida de conciencia, taquicardia, clínica neurológica o cuando tenemos un sangrado visible.

P.- ¿Qué causas están detrás de la mayoría de los casos de anemia en España?

R.- Tanto en España como a nivel mundial, la anemia por falta de hierro o ferropénica es la causa más frecuente de anemia. Otras causas serían la anemia secundaria a otras enfermedades como la enfermedad renal crónica o anemia inflamatoria, la anemia debida a déficit de vitamina B12 o folato y, con menos frecuencia, anemias por acortamiento de la vida de los glóbulos rojos (hemolíticas), anemia secundaria a enfermedades de origen genético (talasemias, hemoglobinopatías) o por enfermedades que afectan a la propia «fábrica de la sangre» (la médula ósea) como ocurre en otras enfermedades hematológicas.

P.- ¿Qué errores comete la población al intentar tratar la anemia por su cuenta con suplementos de hierro?

R.- El primer error es, precisamente, asumir que, por ser la causa más común de anemia, la falta de hierro debe tratarse con hierro a todas las personas que tienen anemia. Como hemos visto, hay muchas otras causas. Por ello, lo fundamental y más importante es acudir al médico para que nos realice un estudio más completo de esa anemia, para poner «nombre y apellidos» a lo que nos está ocurriendo. Otro error muy frecuente puede ser parar el tratamiento antes de tiempo, o no valorar si se necesita un tratamiento de mantenimiento. Esto puede llevar a que la anemia reaparezca.

P.- ¿Qué hábitos de alimentación y estilo de vida ayudan realmente a prevenir la anemia?

R.- La prevención podría venir de llevar una correcta alimentación, que garantice un adecuado aporte de nutrientes (hierro, vitaminas, etc.), como por ejemplo la dieta mediterránea. Cuando una persona con déficit de hierro acude a nuestra consulta, debemos asesorarle no sólo sobre el tratamiento y la investigación de la causa, sino también sobre los alimentos ricos en hierro y otros alimentos / sustancias que mejoran su absorción (vitamina C) o los que la empeoran (té, café…etc). Asesorarle sobre si toma medicamentos que interfieren en la absorción del hierro y sobre hábitos de vida saludables.

En el caso de personas con déficit de vitamina B12, debemos enfatizar en la causa y en el tipo de dieta para dar recomendaciones de tratamiento ajustadas a cada paciente; por ejemplo, las dietas veganas precisan de suplementos vitamínicos, ya que la vitamina B12 la aportamos fundamentalmente a nuestro cuerpo mediante la proteína animal.