Urología

Dr. Tabernero: «El cáncer de próstata diagnosticado a tiempo se cura en más del 90 % de los casos»

Dr. Ángel Tabernero: "El Da Vinci 5 supone un nuevo salto en la cirugía robótica"

"El robot nos permite visión en tres dimensiones y además permite una precisión milimétrica para operar"

Dr. Tabernero: «El cáncer de próstata diagnosticado a tiempo se cura en más del 90 % de los casos»
Diego Buenosvinos

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En OKSALUD entrevistamos al Dr. Ángel Tabernero, responsable del Servicio de HLA Hospital Universitario Moncloa, para conocer de cerca la evolución de la cirugía robótica y el impacto que las nuevas tecnologías están teniendo en el tratamiento de los pacientes. Con una amplia experiencia en cirugía robótica urológica, el doctor nos explica qué supone la incorporación del nuevo sistema Da Vinci 5 al hospital, cómo ha transformado el abordaje de intervenciones complejas como la cirugía del cáncer de próstata y cuáles son los retos y oportunidades que marcarán el futuro de la urología.

Pregunta.- Doctor Tabernero, para empezar, ¿cómo explicaría a una persona que nunca ha oído hablar de cirugía robótica qué es exactamente y qué papel tiene el cirujano cuando hay un robot en quirófano?

Respuesta: El robot es una herramienta más de la que disponemos los cirujanos para operar con mayor precisión. El cirujano, en lugar de operar sobre el enfermo, opera sentado en una consola donde mueve sus manos y dedos y esos movimientos se transmiten a los instrumentos.

El robot nos permite visión en tres dimensiones y además permite una precisión milimétrica para operar. Quien opera es el cirujano, no el robot.

P.- En 2017, HLA Moncloa apostó por incorporar un Da Vinci XI. ¿Qué supuso ese momento para el hospital y para el servicio de Urología?

R.- En 2017, nuestro servicio de Urología tenía máxima experiencia en nuestro país en cirugía laparoscópica. El grupo HLA y nuestro Hospital Universitario HLA Moncloa nos dio la oportunidad de poner en marcha un programa de cirugía robótica que era el paso siguiente para mejorar lo que hacíamos hasta entonces. Fue un gran salto de calidad en lo que podíamos ofrecer a nuestros pacientes.

La cirugía del cáncer de próstata supuso rápidamente una gran mejoría en los resultados funcionales (tanto en la continencia, como en el mantenimiento de la función eréctil) y, por tanto, en la calidad de vida de nuestros pacientes operados.

La cirugía de cáncer renal supuso poder hacer cirugías parciales en lugar de extirpar el riñón completo en pacientes con masas renales más grandes y complejas.

P.-  En estos años habéis realizado más de 2.000 procedimientos robóticos, con una gran mayoría en urología. ¿Qué aprendizaje deja una experiencia de este volumen?

R..- La experiencia es fundamental en la cirugía robótica como en cualquier otra cirugía. Puedes tener el mejor robot, pero sin experiencia no conseguirás los resultados deseados.

Tener ese número tan elevado de casos implica grandes resultados con poca tasa de complicaciones y con menor tiempo de cirugía.

P.- Ahora llega una nueva etapa con el Da Vinci 5. ¿Qué cambia respecto al sistema anterior y qué ventajas aporta al paciente?

R.- El nuevo robot aporta ventajas para el cirujano y eso se refleja en el beneficio para el paciente. Aporta mejor visión y nitidez, mejor ergonomía a la hora de operar (más comodidad para el cirujano), mejora las curvas de aprendizaje de las nuevas incorporaciones al programa y también permite la telepresencia con conexiones con otros equipos del resto del mundo.

P.- ¿Estamos ante una evolución tecnológica o ante un cambio de paradigma en la forma de la intervención?

R.-. Es un paso más en la evolución tecnológica que permitirá mejorar la cirugía.

P.- Una de las grandes áreas de la cirugía robótica es el cáncer de próstata. ¿Qué perfil de paciente puede beneficiarse especialmente de esta técnica?

R.- Indudablemente, si hay una cirugía indicada para robótica, es la del cáncer de próstata. Dado que no solo exige resultados oncológicos (curación), sino además resultados funcionales (mantener la continencia y la función eréctil).

Con la cirugía robótica se han mejorado esos resultados funcionales al poder realizar cirugías más precisas.

Entonces yo creo que cualquier paciente en el que se indique una prostatectomía radical se beneficiará si es robótica, y si puedo insistir, con un cirujano experto, ya que esta es una cirugía cirujano-dependiente.

Insisto en que el robot no opera solo; como en cualquier cirugía, la experiencia y pericia del cirujano son fundamentales.

P.- ¿Qué le diría a un hombre que tiene miedo de acudir al urólogo porque piensa que una revisión puede confirmar un problema?

R.- Le diría al paciente que el cáncer de próstata es el más frecuente que padecemos los hombres. Que es un cáncer que, diagnosticado en etapas tempranas, tiene una tasa de curación de más del 90 %. El diagnóstico precoz es clave.

Le diría también que, a pesar de esto, sigue siendo el tercero como causa de mortalidad y eso es porque llegamos tarde.

Si eres varón, debes revisarte la próstata a partir de los 50 años y de los 40 si hay antecedentes familiares.

P.- HLA Universitario Moncloa también desarrolla formación para otros profesionales en cirugía robótica. ¿Por qué es tan importante compartir conocimiento en este campo?

R.- Desde hace 7 años hacemos cursos anuales en nuestro hospital con cirugía en directo y simulación para tratar de ayudar en lo posible a los nuevos urólogos que se incorporan a la cirugía robótica.

P.- ¿Cómo será la urología dentro de 10 años? ¿Qué papel tendrán la inteligencia artificial, la robótica y la medicina personalizada?

R.- No lo sé, pero al ritmo que mejora la tecnología y con la inteligencia artificial, me imagino que en unos años existirá un robot que de verdad sea autónomo y opere solo con la supervisión de un cirujano experto. Ese robot tendrá una tasa de complicaciones menor seguramente que la mayoría de los urólogos que operan en ese momento (no es fácil tener una experiencia como la que hemos conseguido nosotros).

Pero me preocupan cosas como: en 30 años, ¿existirán expertos que controlen esa máquina? No tengo la respuesta. No me gustaría terminar sin recordar que la cirugía empieza en la consulta, con el paciente sentado, explicándole su diagnóstico de cáncer, por el que viene aterrado, para poder transmitirle empatía y confianza.

La tecnología está aquí para mejorar los resultados, pero lo primero es esa relación médico-paciente que no debemos olvidar. Cada paciente es único.

Somos médicos, lo primero.

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