¿Cuánto daña el corazón la contaminación del aire que respiramos?: estos son los niveles
Las zonas urbanas más expuestas —como grandes ciudades y corredores de tráfico intenso— concentran el mayor riesgo
Una exposición prolongada a la contaminación del aire, incluso en niveles considerados moderados y habituales en grandes ciudades, se asocia con un mayor desarrollo de enfermedad coronaria, según un amplio estudio de la Universidad de Toronto publicado en la revista Radiology. La investigación apunta a que no existe un umbral completamente seguro: pequeñas variaciones en la exposición a partículas finas (PM2.5) y dióxido de nitrógeno (NO₂) ya se relacionan con un aumento medible del daño arterial, lo que refuerza el papel de la contaminación como factor de riesgo cardiovascular.
El trabajo, basado en más de 11.000 pacientes sometidos a tomografía cardíaca durante una década, muestra que por cada incremento de 1 microgramo por metro cúbico de PM2.5 aumenta un 11% la acumulación de calcio en las arterias, un 13% el desarrollo de placas y un 23% la probabilidad de enfermedad obstructiva. Estos contaminantes, presentes en niveles frecuentes en entornos urbanos —incluso por debajo de los estándares regulatorios en países desarrollados— proceden principalmente del tráfico rodado, la industria y los incendios forestales, y son especialmente prevalentes en grandes áreas metropolitanas con alta densidad de vehículos y actividad industrial.
Las conclusiones refuerzan además que las zonas urbanas más expuestas —como grandes ciudades y corredores de tráfico intenso— concentran el mayor riesgo, incluso cuando los niveles medios de contaminación se sitúan dentro de los límites legales actuales. Los investigadores advierten de que no parece existir un «nivel seguro» claro, ya que la exposición crónica, aunque sea moderada, se asocia con daño cardiovascular progresivo, lo que plantea la necesidad de revisar los estándares de calidad del aire y reforzar las políticas de reducción de emisiones para proteger la salud pública.
Tomografía computarizada cardíaca
«Este es uno de los estudios más grandes que utiliza la tomografía computarizada cardíaca para demostrar que la contaminación del aire está relacionada con una enfermedad arterial coronaria más avanzada, que va más allá de la puntuación de calcio e incluye la carga total de placa y la enfermedad obstructiva, en una población con niveles de exposición moderados, típicos de los países de altos ingresos», comenta la autora principal Kate Hanneman, vicepresidenta y profesora asociada del Departamento de Imágenes Médicas de la Universidad de Toronto y subdirectora de sostenibilidad del Departamento Conjunto de Imágenes Médicas de la University Health Network en el Hospital General de Toronto.
Estudios previos han demostrado que la exposición a la contaminación atmosférica a corto plazo (de horas a días) se asocia con un aumento de las visitas a urgencias por cardiopatía isquémica, los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca y un mayor uso de pruebas de diagnóstico por imagen. La exposición a largo plazo (de meses a años) se relaciona con un mayor riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y mortalidad cardiovascular.
Dióxido de nitrógeno
Los investigadores evaluaron la relación entre la exposición a largo plazo a dos contaminantes comunes presentes en el aire urbano: las partículas finas ambientales (PM 2.5) y el dióxido de nitrógeno (NO 2). Las fuentes de PM 2.5 incluyen los gases de escape de los vehículos, las emisiones industriales y el humo de los incendios forestales. Con un tamaño aproximadamente 30 veces menor que el de un cabello humano, estas diminutas partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo. El NO 2 es un gas nocivo producido principalmente por la combustión de combustibles fósiles en vehículos, centrales eléctricas y procesos industriales.
«Las técnicas de imagen médica se están consolidando como una herramienta poderosa para la investigación en salud ambiental», detalla Hanneman. «Al visualizar directamente la aterosclerosis coronaria, la tomografía computarizada cardíaca nos permite detectar y cuantificar los efectos cardiovasculares de la exposición prolongada a la contaminación atmosférica de maneras que van más allá de los factores de riesgo tradicionales».
«El hecho de que podamos detectar una señal medible de aterosclerosis coronaria a estos niveles sugiere que puede que no exista un umbral claro y seguro para el daño cardiovascular derivado de la contaminación atmosférica, y que incluso las poblaciones de países con aire relativamente limpio se enfrentan a un riesgo cardiovascular significativo debido a la exposición ambiental», destaca la autora.
Lo último en OkSalud
-
La factura tras el eclipse: más de 300 personas recibieron atención sanitaria en once comunidades
-
Los expertos coinciden: 7 mitos de la crema solar que todo el mundo sigue creyéndose hoy día en España
-
Los podólogos expertos coinciden: caminar descalzo entre 10 y 15 minutos al día no te resfría y ayuda a que tus pies se sientan más libres y fuertes
-
Patricio Ochoa, experto en longevidad, analiza: «¿Usar auriculares Bluetooth es como ponerte un microondas en la cabeza?»
-
La Sanidad de Mónica García: 11.000 marroquíes siguen en Ceuta y Urgencias sólo recibe dos médicos y dos enfermeras
Últimas noticias
-
La factura tras el eclipse: más de 300 personas recibieron atención sanitaria en once comunidades
-
Gambas para Sánchez y menas para Ceuta
-
La Primitiva: resultado y comprobar número premiado hoy, jueves 13 de agosto de 2026
-
Bonoloto: comprobar el resultado del sorteo de hoy, jueves 13 de agosto de 2026
-
Estar cada vez peor es la normalidad en Ceuta