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La verdadera diferencia entre el atún en aceite y al natural: para qué se usa cada uno y cuál es mejor

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El atún en conserva es uno de los alimentos más prácticos para incorporar pescado a la dieta. Además de ser versátil y fácil de conservar, destaca por su valor nutricional; aporta proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3 beneficiosos para la salud cardiovascular y nutrientes esenciales como yodo, selenio, calcio y vitaminas A y D.

La doctora Isabel Viña, conocida en redes sociales como @isabelvinabas, ha explicado cuál es la opción más recomendable entre el atún en lata al natural, en aceite de oliva, en aceite de girasol o en escabeche. Si el objetivo es reducir la exposición al mercurio, la mejor elección es el atún al natural, ya que el aceite o el escabeche favorecen una mayor acumulación de este metal pesado. «Se estima que el atún en aceite de cualquier tipo o escabeche tiene entre ocho o diez microgramos más de mercurio que el natural», explica.

Atún en aceite y al natural

@isabelvinabasAtún en lata al natural o en aceite cuál es mejor

♬ sonido original – Isabel Vina

El atún en aceite tiene un sabor más intenso y una textura más jugosa; el aceite ayuda a conservar la humedad del pescado y aporta mayor untuosidad a la preparación. Por eso suele ser una mejor opción cuando el atún es uno de los ingredientes principales, como en una pasta, una ensalada o una tostada. La principal diferencia es que el aceite potencia el sabor y la jugosidad, mientras que el agua conserva un perfil más suave y ligero, permitiendo apreciar mejor el sabor natural del atún.

Usos en la cocina

El atún al natural es la mejor opción cuando la receta ya incluye grasas, salsas o ingredientes cremosos; se adapta muy bien a recetas como ensalada de atún con mayonesa, sándwiches, wraps, guisos, hamburguesas, pastas para untar y distintos rellenos.

También es ideal para preparar arepas, empanadas, huevos o tomates rellenos, especialmente cuando se combina con ingredientes que aportan sabor y jugosidad. Su principal ventaja es su versatilidad, ya que no predomina sobre los demás ingredientes. Se puede mezclar con limón, pimienta, cebolla, mostaza o hierbas aromáticas sin que el resultado sea demasiado pesado.

Por su parte, el atún en aceite es la mejor alternativa cuando el pescado va a tener un papel protagonista en la receta. Es una buena elección para preparaciones sencillas, con pocos ingredientes, donde el atún aporta gran parte del sabor.

Combina muy bien con pastas, ensaladas frescas, tostadas, bruschettas, papas, garbanzos y preparaciones con tomate, ajo, perejil, alcaparras, aceitunas o limón. En una pasta, el aceite de la lata ayuda a integrar los ingredientes y aporta más sabor. En una tostada, evita que el atún se sienta seco. En una ensalada, añade jugosidad y reduce la necesidad de incorporar otras salsas.

Conservación

Una vez abierta la lata de atún, se recomienda trasladar el contenido a un recipiente hermético limpio y seco. En el caso del atún conservado en aceite, es aconsejable mantenerlo completamente cubierto por este líquido para preservar sus propiedades y su sabor. También es recomendable etiquetar el recipiente con la fecha de apertura para controlar el tiempo de conservación. Una vez abierto, el atún debe mantenerse refrigerado a una temperatura igual o inferior a 4 °C, preferiblemente en una de las baldas interiores del frigorífico.

Contenido en mercurio

Isabel Vinabás señala que el atún en conserva al natural es la alternativa más recomendable frente a las variedades en aceite de oliva, aceite de girasol o en escabeche, sobre todo para quienes desean limitar la ingesta de mercurio. Según explica, los medios grasos favorecen una mayor presencia de este metal pesado, de modo que una lata de atún en aceite puede aportar entre ocho y diez microgramos más de mercurio que una conservada al natural.

La doctora indica que esto ocurre porque el mercurio es una sustancia lipófila. Como consecuencia, cuando el pescado se conserva en este tipo de líquidos, parte del mercurio puede concentrarse en ellos, razón por la cual recomienda comprar el atún al natural y, si se desea mejorar su sabor y textura, añadir aceite de oliva virgen extra una vez abierto el envase.

«El mercurio es un contaminante ambiental con potencial efecto neurotóxico que puede encontrarse, en diferentes concentraciones, en los productos de la pesca. Su presencia en los peces depende principalmente de su alimentación, por lo que las especies depredadoras, de gran tamaño y mayor longevidad, como el pez espada, el emperador, el tiburón, el atún rojo o el lucio, suelen acumular niveles más elevados. Las mujeres embarazadas, las madres en periodo de lactancia y los menores de 10 años constituyen los grupos más vulnerables, ya que la exposición al mercurio puede afectar al desarrollo del sistema nervioso central, tanto por el consumo directo como por su transmisión a través de la placenta y la leche materna», alerta la Asociación Española de Pediatría.