Opinión

Ya no hay sitio en la ‘fachosfera’ internacional de Sánchez: Milei, Netanyahu, Meloni…

Este personaje que nos gobierna ha decidido llenar su particular fachosfera -ya saben, ese espacio plagado de peligrosos fascistas- metiendo también en el círculo de su probado sectarismo a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, para lograr así su objetivo de nombrar a Teresa Ribera comisaria de Energía de la UE. La vicepresidenta tercera del Gobierno aceptó ser la número uno del PSOE en las elecciones del 9 de junio a cambio de pasar a formar parte del gobierno comunitario, pero la mandataria italiana no está por la labor.

Y como para Sánchez cualquiera que no le baile el agua se convierte en enemigo, el PSOE ha decidido hacerla un vídeo llamándola «fascista». De modo que en un mes, el Gobierno de Sánchez ha decidido poner en su punto de mira al presidente de Argentina, Javier Milei; al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

Fratelli d’Italia, el partido con el que Meloni llegó al poder, no forma parte de ninguna de las grandes familias políticas europeas. La primera ministra encabeza la lista de su partido para lograr así un mejor resultado en las europeas, de modo que el peso de su formación será clave para decidir el reparto de cargos comunitarios.

Ha tenido la franqueza de hacerle llegar a Sánchez que no aceptará que la vicepresidenta española Teresa Ribera, cabeza de lista del PSOE, sea la nueva comisaria de Energía de la UE. Pero como la soberbia del presidente del Gobierno es infinita y no acepta un ‘no’ por respuesta, el plan para doblegar a la mandataria Italiana es llamarla «fascista», que es el método habitual que tiene el PSOE de negociar.

Eso sí, cuando Sánchez se encuentra con la fascista Meloni se muestra muy cordial y afectuoso, pues es bien sabido que el jefe del Ejecutivo es un consumado hipócrita. La fascista Meloni, en todo caso, es mujer de armas tomar: que Sánchez y Teresa Ribera vayan tentándose la ropa.