Si aún quiere a la CEOE, Rosell debe dejarlo ya
La visita de Juan Rosell al golpista Oriol Junqueras en la prisión catalana de Lledoners ha sido un error, un gravísimo error. No es de extrañar que la cúpula de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) esté indignada. Para empezar, Rosell lo hizo sin avisar, siguiendo la estela de Pepe Álvarez, secretario general de un sindicato tan connivente con el independentismo como UGT. La equivocación de Rosell es un menoscabo para las más de 4.500 empresas que se han visto obligadas a abandonar Cataluña por el golpe de Estado perpetrado por el propio Junqueras, que sigue pidiendo «unidad» al separatismo. Empresas tan importantes como Telefónica ven en la situación que se vive en la comunidad autónoma una de sus principales preocupaciones empresariales.
Tras esta gran equivocación, Rosell debería dejar su cargo como responsable de la institución. El directivo ha hecho un daño totalmente innecesario a los férreos postulados constitucionalistas que de manera loable han apoyado en la CEOE desde que los problemas cercenaran la viabilidad económica, política y empresarial de Cataluña. El sitio de Juan Rosell debería estar siempre al lado de los empresarios españoles y en la defensa denodada de sus intereses. Visitar a quien ha tratado de destruirlos con la intención de paralizar la economía española es, de alguna manera, como dispensarlo de las responsabilidades que lo mantienen en prisión. Tras este capítulo, y por mucho que su mandato expire el próximo mes, Rosell no debe seguir ni un día más al frente de la CEOE.
Ni lo merece ni cuenta con la confianza de gran parte de dicha confederación. Hace sólo unos días, casi el 60% de los empresarios catalanes aseguraban que el final del procés era perentorio para que mejorara la economía. El mismo procés que ha costado ya más de 40.000 puestos de trabajo, que afecta negativamente a la práctica totalidad de los principales indicadores económicos y en el que Junqueras intervino de manera decisiva hasta convertirlo en un golpe de Estado. Por todo ello, Juan Rosell no puede agotar su mandato. Si aún quiere a la CEOE, debe dejarlo ya.
Lo último en Editoriales
-
No habrá paz en las calles, si lo sabrán ellos
-
Cuando repartirse el botín es más importante que invertir en seguridad
-
¿Qué se puede esperar de un tipo que con 115 muertos se arroga la condición de víctima?
-
En España, la izquierda está más cerca de quienes desatan la violencia que de la Policía
-
Un fallo mortal del sistema de seguridad y lo demás son excusas
Últimas noticias
-
Los veterinarios expertos coinciden: estos son los gestos que revelan que tu perro tiene frío y deberías abrigarle antes de que sea tarde
-
Después de más de 4.200 días trabajados, un autónomo de 69 años se queda sin pensión en España y la ley lo avala: «Es indispensable estar al corriente en el pago de las cuotas»
-
La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: si se te atasca el WC por problemas en una tubería común puedes apelar al artículo 10 para que lo pague la comunidad
-
Un militar de EEUU lo reconoce tras compartir misión con los Eurofighter españoles en Albacete: «También podemos aprender de ellos»
-
El secreto de Ronaldo Nazario (50 años) para gestionar su fortuna: «Soy muy conservador, tengo un equipo de economistas y nos reunimos algunas para planificar las estrategias»