Opinión

El PP se desangra y regala a Sánchez la posibilidad de seguir gobernando

La encuesta electoral de Data10 para OKDIARIO refleja con toda precisión la hondura de la crisis sin precedentes que vive el PP, por primera vez sobrepasado por Vox. La formación de Pablo Casado dilapida en un mes una cuarta parte de sus escaños, una sangría colosal que es consecuencia directa de la caótica gestión de la batalla fratricida entre Génova y Sol. Por la mínima, los de Abascal se erigen como segunda fuerza, pero la derecha se aleja de la mayoría absoluta y permite al PSOE de Pedro Sánchez tomar aire y aspirar a continuar en La Moncloa con los enemigos declarados de España. Más allá de que Vox aproveche la caída en picado de los populares, la disputa sin precedentes en el seno del principal partido de la oposición quiebra, a día de hoy, la posibilidad de que el socialcomunismo sea desalojado del poder. Esa es la gran tragedia, el enorme daño que el PP le ha infligido a millones de españoles descontentos con la gestión de un Gobierno que ha llevado el sectarismo a su cota más alta.

Es un daño que trasciende al PP, porque lo ocurrido supone un regalo a quienes han llevado a España al borde del abismo y constituye una tragedia nacional. Que el partido llamado a erigirse en alternativa de Gobierno haya dilapidado sus aspiraciones constituye una deslealtad no sólo a sus votantes, sino a todos aquellos españoles comprometidos con la defensa de los valores constitucionales. La irresponsabilidad es tan grande que quienes han causado tanto daño tendrán que asumir su responsabilidad. Porque ni los votantes del PP merecían este chusco espectáculo, ni tampoco aquellos que se sienten concernidos con la unidad nacional. Al final, quien sale ganando es quien menos lo merece: Pedro Sánchez.