Opinión

Cada vez que Sánchez nos ataca, más orgullosos estamos de lo que representa OKDIARIO

Que el presidente del Gobierno señale en el Congreso de los Diputados a un medio crítico no es nuevo, porque empieza a ser una constante en sus intervenciones desde el estrado. Ahora le ha tocado, otra vez, el turno a OKDIARIO, que recibe la embestida con legítimo orgullo. Ser distinguido con los ataques de un sectario es siempre motivo de satisfacción, porque es señal de que nos sigue y de que le preocupa lo que digamos.

Desde ese punto de vista, Pedro Sánchez ha vuelto a honrarnos con su ofensiva, lo que para un medio de comunicación que no tiene más obligación que cumplir con su deber de informar es un acicate para seguir denunciando la pulsión totalitaria de un jefe del Ejecutivo que se comporta como un autócrata. Insistimos: cada ataque de Sánchez nos anima a seguir adelante.

Pero sería estúpido quedarse simplemente en los ataques de Pedro Sánchez a este periódico y no enmarcarlos dentro de un contexto que sí resulta altamente inquietante. Porque la reiteración que muestra el presidente a la hora de señalar desde la tribuna en el Congreso de los Diputados a los profesionales y medios de comunicación que no le bailan el agua es un síntoma de la deriva totalitaria del jefe del Ejecutivo y de su nulo compromiso con los valores democráticos.

Y eso es altamente preocupante. No porque señale a OKDIARIO -eso, insistimos, nos honra como un medio libre-, sino porque representa toda una amenaza a un sistema en el que la libertad de información juega un papel clave en la solidez del Estado de Derecho. Que Sánchez nos señale nos anima más si cabe en la defensa de esa libertad, pero que Sánchez señale a este medio y a otros en sus intervenciones parlamentarias revela con toda su crudeza el carácter autocrático de un presidente del Gobierno que está dando muestras de su talante antidemocrático. Y eso sí que es para preocuparse.