En las andanzas cloaqueras de Leire sólo faltaba Sumar
La intrépida fontanera socialista y reina de las cloacas de Ferraz, la omnipresente Leire Díez, también se reunió con Sumar para completar el círculo de sus andanzas corruptas. Y es que en 2024 se reunió con la mano derecha del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ese miembro del Gobierno que lleva un tiempo, con la boca pequeña, pidiéndole al PSOE que haga algo contra la corrupción que le rodea.
Leire se reunió con Alejandro Torrús, director de Comunicación, en la sede ministerial, no se sabe si a tomar un café como con la directora de la Guardia Civil. Un café y algo más, porque el propio Torrús ha reconocido a OKDIARIO que Leire se presentó como periodista que «realizaba una investigación sobre el funcionamiento de la Justicia». Asegura que no la conocía de nada y que le entregó abundante documentación, pero que no la leyó.
Esta gente de izquierdas es de lo más hospitalaria: cualquiera que llame al Ministerio de Derechos Sociales, a la Guardia Civil o a la Fiscalía General del Estado tiene las puertas abiertas. Es tan fácil como decir «soy Leire Díez, periodista y estoy investigando el funcionamiento de la Justicia». Y, por ensalmo, la dejan entrar hasta la cocina. Conmovedor.
Lo cierto es que Leire, imputada por toda una panoplia de delitos, entre ellos el de organización criminal y el de ir contra las instituciones del Estado, se reunió con la mano derecha de un ministro de Sumar, lo que mete de lleno en las cloacas a la formación de Yolanda Díaz. Pues nada, a ver qué dicen. Seguramente le copiarán la estrategia al PSOE, que todo se pega compartiendo Consejo de Ministros. Dirán que no sabían quién era, que no le hicieron mucho caso y demás consignas al uso. Nadie sabía quién era, pero ella conocía a todo el mundo. Por eso, el mundo de la izquierda está que tiembla.