El cielo de Madrid se iluminará con 1.200 drones en Space Chase

Olvídate de los típicos fuegos artificiales de las fiestas de barrio o de las pantallas gigantes de cine. Lo que se viene a Madrid este mes es otra historia completamente distinta. Los días 12 y 13 de junio, si miras hacia arriba desde el Hipódromo de la Zarzuela, no vas a ver estrellas, sino un auténtico festival tecnológico. Vuelve DroneArt Show y esta vez la apuesta es gorda con Space Chase, un evento de drones visual que promete dejar con la boca abierta a cualquiera, tenga la edad que tenga.
La cosa está que arde con las entradas. En la web ya vuela el papel y quien se despiste un poco se va a quedar con las ganas, porque los sectores clave están a punto de colgar el cartel de completo. Normal por otra parte. No todos los fines de semana se tiene a tiro un espectáculo de drones en Madrid de semejante calibre, un planazo que ya se perfila como el arranque oficial de las noches de verano en la capital.
Una conmovedora historia de amistad intergaláctica
Esto no es un pase técnico aburrido para lucir tecnología ni un anuncio gigante flotante. Hay un guion detrás. Uno bueno, además. Todo el montaje gira en torno a una historia que engancha: la amistad entre Joey —un chaval con una cabeza llena de pájaros y una imaginación de locos— y Freddie, un marciano bastante divertido que termina perdido por aquí. Juntos se meten en un viaje tremendo cruzando galaxias y planetas, todo dibujado en directo sobre el fondo negro de la noche madrileña.
¿Y cómo se hace esto real? Pues coordinando los aparatos al milímetro. Cada dron funciona como si fuera un punto de luz en una pantalla invisible, moviéndose a la vez para dar forma a los personajes, sus caras y los sitios por los que pasan. Lo bueno es que, aunque los niños se lo van a pasar en grande, el trasfondo tiene un punto tierno que toca la fibra de los mayores. Te devuelve por un rato esa inocencia de cuando eras crío y te flipaban las pelis de marcianos. Para rematar, una música de estilo cósmico va sonando a la vez, metiéndote de lleno en la experiencia.
Despliegue tecnológico sin precedentes en la capital
Si nos metemos en los números, el salto que han dado este año es una auténtica pasada. En las funciones anteriores que hicieron en la ciudad ya pusieron a volar mil aparatos a la vez, que no es moco de pavo. Pero ahora van más allá: meten 1.200 drones en el aire al mismo tiempo. Ese extra de unidades no está ahí por postureo; sirve para que los dibujos tengan muchísima más definición, se vean más nítidos y las transiciones entre escena y escena sean fluidas, sin saltos raros.
Detrás del invento están los ingenieros de Nova Sky Stories. Quizás el nombre te pille de nuevas, pero son los mismos que en septiembre de 2025 montaron un cacao histórico en la Plaza de San Pedro del Vaticano. Allí recrearon las pinturas de la Capilla Sixtina con luces en el cielo mientras acompañaban a artistas de la talla de Andrea Bocelli o Karol G. Ese nivel de profesionales es el que ahora maneja el cotarro en Madrid.
Por cierto, un problema típico de estos aparatos son las baterías, que duran un suspiro. Para que la función no se corte a la mitad y te rompa el subidón, los tíos usan un truco de ingeniería: tienen dos flotas independientes. Mientras una trabaja, la otra se prepara, relevándose en el aire de forma automática sin que te des cuenta. Así consiguen un show continuo de una hora de duración.
Detalles prácticos para asistir al Hipódromo de la Zarzuela
El sitio elegido viene que ni pintado. El Hipódromo de la Zarzuela es perfecto porque tiene un horizonte limpio, sin edificios altos que tapen la vista y los drones se ven fenomenal. La función arranca a las 22:30 horas para pillar la noche bien cerrada y que los ledes brillen a tope. Eso sí, conviene ir con tiempo: abren puertas bastante antes porque hay montada una zona de comida con ‘food trucks’ para cenar algo o tomar una cerveza tranquilamente antes de que empiece lo bueno.
Si vas a ir en tu coche, tiras por la A-6 y coges la salida 8. Un puntazo a favor es que el recinto tiene parking enorme y encima es gratis, un alivio sabiendo lo imposible que es aparcar en Madrid. Las entradas de DroneArt arrancan en los 25,90 euros. Al ritmo que van las ventas en la plataforma oficial, lo inteligente es pillarlas ya y asegurar el sitio antes de que vuelen las últimas localidades.
Te dejamos por aquí una obra de teatro que te va a encantar.