Crisis de los fertilizantes

La guerra en Irán dispara la crisis de los fertilizantes: los veterinarios proponen usar más estiércol

El bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán amenaza el suministro global de fertilizantes

España podría recuperar hasta 400.000 toneladas de nitrógeno al año con tecnologías RENURE

El 60% de los suelos de la UE presenta signos de degradación que el estiércol podría revertir

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los veterinarios alertan de que la guerra de Irán ha desencadenado una grave crisis en el suministro mundial de fertilizantes nitrogenados y proponen una solución que transforma los residuos ganaderos en un recurso estratégico para la agricultura europea.

El bloqueo del estrecho de Ormuz, consecuencia directa del conflicto en Irán, ha cortado el paso a un tercio del mercado global de estos compuestos esenciales para producir alimentos. La Organización Colegial Veterinaria (OCV) cifra el impacto potencial en decenas de millones de toneladas de alimentos perdidos, con consecuencias especialmente graves para la seguridad alimentaria en África.

Los residuos como recurso

La respuesta de la profesión veterinaria pasa por aprovechar lo que hasta ahora se ha gestionado como un problema ambiental: los purines, lodos y subproductos animales generados por la ganadería. Mediante tecnologías de recuperación de nitrógeno como RENURE, España podría obtener entre 200.000 y 400.000 toneladas de nitrógeno al año, reduciendo de forma significativa la dependencia de los fertilizantes importados.

Este planteamiento fue anticipado a finales de 2025 en el seno de la Federación de Veterinarios Europeos con participación de la OCV. Según explica Gaspar Ros Berruezo, catedrático de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Murcia, ya entonces se preveía que la concentración geográfica de los recursos estratégicos volvería a generar vulnerabilidades de este tipo.

El modelo One Health

Ros defiende el modelo One Health como marco para abordar la crisis de forma multidisciplinar. El investigador propone una transición hacia sistemas agroalimentarios basados en una bioeconomía circular para garantizar la seguridad alimentaria mundial y reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos derivados de combustibles fósiles, priorizando en su lugar el nitrógeno biológico fijado en los residuos.

En este escenario, los veterinarios se sitúan como garantes indispensables de la seguridad en la cadena alimentaria. Su papel abarcaría desde la evaluación de riesgos y el control de patógenos hasta la bioseguridad en el uso de subproductos animales como fertilizantes, un campo en el que su formación resulta determinante.

Ganadería y fertilidad del suelo

La ganadería extensiva emerge como pilar de la fertilización orgánica en este nuevo modelo. Los rumiantes pueden transformar los pastos en nutrientes que vuelven al suelo en forma de estiércol, cerrando el ciclo de la materia orgánica de manera natural y sin dependencia del gas natural ni del carbón que sustentan los fertilizantes sintéticos.

La urgencia del reto queda clara con un dato: el 60% de los suelos de la Unión Europea presenta signos de degradación. La reincorporación de materia orgánica a través del estiércol y los restos animales es la vía más eficaz para restaurar la capacidad productiva de esos suelos y su potencial de secuestro de carbono.

Repensar el modelo

El profesor Ros introduce además una advertencia que invierte la lógica habitual del debate ambiental. Reducir la cabaña ganadera en favor de una dieta exclusivamente vegetal podría agravar la crisis al aumentar la dependencia de fertilizantes sintéticos derivados del gas, cuyo suministro es precisamente el que la guerra de Irán ha puesto en jaque.

La distinción entre carbono biogénico —el que circula en los ciclos naturales de plantas y animales— y carbono fósil resulta clave para entender este argumento. Mientras los animales devuelven a la biosfera nutrientes que ya estaban en ella, la combustión de combustibles fósiles introduce carbono nuevo al sistema climático, agravando el calentamiento global.

Veterinarios ante la crisis de Irán

La OCV subraya que el conflicto en Irán deja al descubierto la fragilidad de un modelo agroalimentario excesivamente dependiente de recursos concentrados geográficamente. La organización que agrupa a los 52 colegios provinciales de veterinarios de España señala que la profesión tiene hoy más relevancia que nunca para diseñar sistemas alimentarios resilientes.

El rol de la veterinaria, ligada al bienestar y la salud animal y a la salud pública, resulta capital para garantizar la seguridad de los circuitos circulares que harán posible esta transición. Un modelo en el que los residuos ganaderos dejan de ser un problema ambiental y se convierten en la respuesta europea a la inestabilidad geopolítica que ha puesto a prueba el suministro de fertilizantes nitrogenados en todo el planeta.