Singular pieza

El enigma del Renault 5 eléctrico: el detalle del capó que todos miran pero casi nadie entiende

Desvelamos el misterio detrás de la enigmática superficie negra que aparece en capó de este modelo eléctrico

Muchos creen que es una placa solar, pero el secreto del capó del Renault 5 eléctrico es otro

Así es el Renault 12 modelo 2027: el histórico coche que sale a dominar las calles de nuevo

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El regreso de un mítico utilitario francés a nuestras calles ha desatado una auténtica locura entre los nostálgicos del motor y ha generado muchos comentarios sobre una pieza muy visible. Con la vuelta del mítico Renault 5 en formato eléctrico, la sensación causada no es para menos, pues su silueta inconfundible vuelve a captar miradas atónitas en cada semáforo por el que pasa.

El llamativo modelo, preferentemente de color amarillo, está siendo un éxito de ventas desde su lanzamiento, consolidándose como el número 1 en ventas dentro del segmento B eléctrico (utilitarios urbanos) en Europa y se sitúa en las primeras posiciones del ranking general de coches eléctricos del continente.

Sin embargo, esta esperada resurrección en formato 100% eléctrico viene acompañada de un diseño retrofuturista totalmente fascinante. Cada ángulo, faro y nervadura del vehículo esconde guiños magistrales a su glorioso pasado automovilístico de los años setenta y ochenta.

Pero hay un elemento concreto en su carrocería que está generando intensos debates tanto en la calle como en internet. Un detalle que, lejos de pasar desapercibido, se ha convertido por méritos propios en el centro de todas las conversaciones tecnológicas.

El detalle que frena a los curiosos

Si observamos el capó de esta nueva versión, encontramos una misteriosa superficie oscura y brillante incrustada en la chapa. Es un guiño al pasado, ya que en este lugar aparecían en el Renault 5 de combustión unas rejillas en la chapa que eran de aireación para el motor atmosférico.

Aquella antigua toma de aire era una pieza fundamental para refrigerar el motor de combustión de la época. Hoy, bajo ese mismo capó no hay cilindros ni correas que enfriar, por lo que esa apertura carece de sentido mecánico.

Conscientes de esta herencia visual, los diseñadores de la marca del rombo decidieron reinterpretar el espacio de una forma completamente inesperada. Colocaron una llamativa placa rectangular plana que parece un componente tecnológico sacado directamente de una película de ciencia ficción.

Renault 5 TL de 1973. (Foto: Renault).

El engaño visual perfecto

Al acercarse al vehículo cuando está aparcado, es muy habitual ver a los transeúntes agacharse para examinar esta extraña pieza frontal. Su aspecto acristalado, su tono negro intenso y sus líneas divisorias internas invitan de inmediato a las especulaciones más peregrinas.

La textura de este rectángulo en el capó rompe por completo con la continuidad del color vivo de la carrocería del vehículo. Genera un contraste visual tan fuerte que es prácticamente imposible no detenerse a pensar qué función cumple en un coche moderno.

El misterio se agranda cuando se observa que está estratégicamente colocado en una zona de máxima exposición hacia el cielo. Esto ha llevado a que miles de conductores y viandantes desarrollen sus propias conclusiones sobre este llamativo añadido aerodinámico.

La teoría más extendida en la calle

La hipótesis más repetida entre los viandantes y que muchos dan por absolutamente cierta es que se trata de una placa solar. Al ser un automóvil 100% eléctrico, la idea de que cuente con paneles fotovoltaicos parece tener toda la lógica del mundo.

Muchas personas asumen que esta superficie sirve para captar los rayos del sol y alimentar los sistemas auxiliares del vehículo de forma autónoma. Se imaginan que el coche recarga su batería poco a poco mientras espera pacientemente aparcado en la calle bajo el sol.

Algunos usuarios en redes sociales incluso han aplaudido esta supuesta innovación, felicitando a la marca del rombo por integrar energías renovables en la carrocería. La teoría se ha vuelto tan viral que los propios responsables de los concesionarios tienen que responder a esta pregunta a diario.

Desmontando el gran mito fotovoltaico

Lamentamos decepcionar profundamente a los acérrimos defensores de esta teoría tan sostenible y aparentemente brillante desde el punto de vista ecológico. Esa enigmática pieza negra situada sobre el motor no tiene absolutamente ninguna capacidad para captar la luz solar ni generar vatios.

La confusión ciudadana es muy comprensible debido a su innegable y enorme parecido estético con las pequeñas celdas solares tradicionales. Su superficie oscura juega un engaño visual absolutamente perfecto que ha logrado despistar incluso a veteranos aficionados al mundo del motor.

Aunque el coche no tenga paneles propios en su chapa, sí está preparado para la energía solar de tu vivienda gracias a su tecnología de carga inteligente. Puede alimentarse de los excedentes fotovoltaicos de tu hogar y, gracias a su carga bidireccional, devolver electricidad a tu red cuando lo necesites.

Panel en el capó del Renault 5 eléctrico.

El inicio del espectáculo luminoso

Entonces, si descartamos por completo la recarga solar autónoma, nos enfrentamos de nuevo a la gran y persistente pregunta original de este enigma. ¿Qué se esconde realmente bajo ese elegante y misterioso rectángulo oscuro que corona el frente de este coche urbano francés?

La respuesta real tiene mucho más que ver con la conexión emocional y la interacción tecnológica directa entre el conductor y su nueva máquina. El objetivo de los ingenieros era dotar al automóvil de un alma propia, haciéndolo capaz de comunicarse visualmente con su dueño antes de abrirlo.

La verdadera magia ocurre cuando el propietario se aproxima al coche. En ese preciso instante, la enigmática superficie negra cobra vida de forma sorprendente y espectacular, rompiendo su aparente letargo.

La interacción que nadie espera

Lo que hasta ese momento parecía un simple embellecedor plástico inerte y apagado revela por fin su verdadera e innovadora naturaleza tecnológica oculta. Y lo hace a través de una potente retroiluminación LED que genera una llamativa coreografía luminosa a modo de bienvenida.

El automóvil te saluda visualmente antes de que tengas siquiera la oportunidad de extender la mano para tocar la manilla de la puerta. Es un guiño futurista que transforma la aburrida experiencia de uso diaria en un ritual de acceso mucho más interactivo y sofisticado.

Además, durante el proceso de recarga por cable, cuando enchufamos el vehículo en la calle o en casa, este panel mantiene un pulso luminoso constante. Pero la forma exacta en la que se ilumina no es aleatoria ni meramente decorativa, sino que esconde la verdadera clave de su existencia.

El misterio por fin resuelto

Esa misteriosa placa de aspecto solar instalada en el capó es, en realidad, un ingeniosísimo y vistoso indicador exterior del nivel de carga de la batería. Las potentes luces LED que esconde se encienden estratégicamente dibujando en el capó un icónico, grande e inconfundible número 5.

Los diseñadores han logrado convertir un aburrido dato técnico en un emotivo y vibrante homenaje estético al nombre del modelo original. Pero el funcionamiento práctico de este indicador luminoso es tan brillante, preciso e innovador como su propio diseño de corte retro.

El enorme dígito brillante está dividido internamente en cinco segmentos luminosos horizontales que se van encendiendo de manera progresiva y escalonada. Cada una de estas barras gráficas encendidas representa matemáticamente un veinte por ciento exacto de la capacidad total de la batería.

La practicidad llevada al extremo

De esta manera tan gráfica y visual, por ejemplo, si al acercarte observas rápidamente que hay tres rayas iluminadas formando el número, sabrás instantáneamente qué ocurre. Significa que en ese preciso momento cuentas con un 60% de autonomía disponible y lista para tu próximo viaje.

Es una solución tecnológica tremendamente práctica y original que evita por completo tener que abrir la puerta o sentarse al volante para mirar la instrumentación y saber el estado de la batería. Ya no necesitas ni siquiera sacar tu teléfono del bolsillo y abrir la aplicación móvil para comprobar cómo avanza el estado de tu recarga.

Un desenlace sorprendente para un elemento de diseño exterior que ha logrado mantener en vilo y debatiendo a los más curiosos durante meses enteros. El falso e imaginario panel solar resultó ser, finalmente, la reinvención más inteligente, estética y útil del cuadro de instrumentos tradicional.