Caza en Madrid

La Comunidad de Madrid se apoya en la codorniz para rebatir el auto que suspende la caza de nueve especies

La Comunidad de Madrid y la Federación de Caza aportarán estudios para levantar las medidas cautelares

Novillo confirma que se mantiene la prohibición de cazar en la zona afectada por los incendios

Fundación Artemisan se personará para frenar la suspensión de la caza de nueve especies en Madrid

La ciencia española desmonta la propuesta europea de prohibir la caza de la codorniz

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha anunciado que el Gobierno regional combatirá la suspensión cautelar de la caza de nueve especies, una medida judicial que afecta de lleno a los cotos madrileños. Por su parte, la Fundación Artemisan ha anunciado que se personará para frenar la suspensión de la caza de nueve especies en la región.

El auto, dictado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a petición de la organización ecologista SEO/BirdLife, paraliza de forma cautelar la actividad cinegética sobre la perdiz roja, la codorniz, la becada, el zorzal alirrojo y el zorzal real.

La medida alcanza también a la paloma zurita, la paloma bravía, la corneja negra y la urraca, hasta sumar nueve especies. Según explicó Novillo, el auto llegó a la Consejería el jueves por la tarde y su equipo ya trabaja en el análisis de su contenido.

Auto de suspensión cautelar

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dictado un auto, con fecha 6 de octubre de 2026, por el que suspende cautelarmente la caza de nueve especies de aves silvestres en la Comunidad de Madrid para la temporada 2026-2027.

La medida, adoptada de forma urgente, responde al recurso interpuesto por SEO/BirdLife contra la Orden 2511/2026, de 25 de junio, de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, que fijaba los períodos hábiles de caza. Aunque la administración tiene ahora tres días para presentar alegaciones, la medida es efectiva desde el día de hoy.

La suspensión afecta a la caza de la becada, la codorniz común, la paloma zurita, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la corneja negra, la paloma bravía, la perdiz roja y la urraca.

Según la organización ecologista, «la medida estará vigente durante la época hábil del 8 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027 y en los pasos tradicionales del 15 de octubre al 15 de noviembre de 2026, con la sola excepción de las cacerías de suelta autorizadas o comunicadas y de las que se celebren en cotos comerciales, en las que solo podrán abatirse los ejemplares soltados conforme a la especie y el número consignados en la correspondiente autorización».

Alegaciones con estudios científicos

«Estamos ahora preparando las alegaciones porque entendemos que hay estudios suficientes que argumentan que se puede seguir cazando», señaló el consejero madrileño. Con ellas, el Ejecutivo madrileño intentará levantar las medidas cautelares y después seguir trabajando.

El consejero, Carlos Novillo, durante una rueda de prensa celebrada hoy.

Novillo puso como ejemplo la codorniz, una de las especies incluidas en el auto. Recordó que su caza ha sido discutida en la Unión Europea y que se ha vuelto a permitir a la vista de los estudios disponibles sobre el estado de sus poblaciones.

El responsable regional subrayó que la Comunidad de Madrid no actuará en solitario. Preguntado por si irían de la mano de la Federación de Caza, respondió que el trabajo se hará junto a la Federación, la Fundación Artemisan y los expertos que colaboran en el análisis de las especies.

Control poblacional y nueva ley

Según Novillo, esa aportación servirá para que se levanten las cautelares y se mantenga una práctica “habitual” y “muy necesaria” para el control poblacional. En su opinión, no hay motivos para limitar esta actividad en el territorio madrileño.

El consejero recordó además que la Comunidad de Madrid ha aprobado la nueva ley de caza, una norma que, dijo, incluye toda la ordenación de la actividad y la seguridad de los cazadores, pero sobre todo la protección del medioambiente.

La ley entra en vigor el 1 de enero. Hasta entonces, y mientras siga vigente la orden judicial para estas especies, el Gobierno regional trabajará “para que nos den la razón” e intentará “salvar este obstáculo”, según sus palabras.

Un fin de semana sin caza

La suspensión tendría un efecto inmediato. Este fin de semana los cazadores no podrían practicar la caza de las especies afectadas, algo que Novillo admitió al ser preguntado por las consecuencias prácticas del auto.

El consejero explicó que, durante el análisis del auto, la Consejería informará si finalmente se aplican las limitaciones a todos los cotos y cazadores. Lo hará a través de la Federación de Caza y de los canales de los que dispone, empezando por lo más inmediato: este fin de semana.

Novillo se refirió también a la zona afectada por los incendios, donde se mantiene la prohibición de cazar. Explicó que allí se aplicó una restricción de la actividad para comprobar el estado de recuperación de las especies y que, de momento, no está permitida la caza.

La postura de Artemisan

Por su parte, la Fundación Artemisan ha informado de que presentará alegaciones y acompañará a la Comunidad de Madrid con informes basados en datos recopilados durante años por iniciativas científicas como el Proyecto Zorzales, Coturnix y el Observatorio Cinegético.

La entidad sostiene que esos datos desmienten los argumentos de SEO/BirdLife, que apunta a declives en varias especies. Añade que la petición de suspensión incluye especies con tendencias estables, e incluso positivas, según los datos de la propia organización ecologista, como la urraca o la paloma zurita.

Artemisan asegura que sí existen evaluaciones regionales, tanto en el Observatorio Cinegético como en proyectos de la propia Comunidad de Madrid, y que las aportará en su informe contra la suspensión cautelar, que a su juicio supondría un perjuicio evidente para los cotos.

Defensa del sector cinegético

La fundación recuerda que no es la primera vez que organizaciones de este tipo intentan frenar la caza en España mediante recursos continuos contra órdenes de veda y distintas normativas, que, según Artemisan, acaban rechazándose reiteradamente en los tribunales.

Defiende que las decisiones de gestión y conservación deben apoyarse en criterios científicos y técnicos, y no ideológicos, y considera que este tipo de estrategias deberían tener consecuencias para quienes las promueven.

Además, asegura que seguirá defendiendo al sector frente a los ataques de entidades anti caza y reivindica los proyectos liderados por el sector cinegético, con entidades como Mutuasport y las federaciones de caza, en los que miles de cazadores aportan datos para defender la caza sostenible.