DANa Adam

Boyas a la deriva para anticipar una DANA como Adam: la lección que dejó la tormenta Harry en el Mediterráneo

El estudio de la tormenta Harry, que dejó 482 litros en Sicilia, prueba que sus datos afinan el pronóstico

El proyecto M3E desplegará este otoño nuevas boyas en el Tirreno y el Jónico para vigilar las tormentas

Más de 2.000 personas esperan que las rescaten aisladas por la DANA en Alicante y Valencia

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La DANA Adam ha descargado lluvias torrenciales sobre la Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña con un balance de cinco fallecidos y miles de afectados. Mientras, la ciencia busca la forma de anticipar mejor estas tormentas mediterráneas. Parte de la respuesta flota en el mar: una red de boyas a la deriva que mide la presión atmosférica allí donde apenas hay datos.

La primera gran DANA del otoño, bautizada como Adam, ha dejado «cantidades extraordinarias» de lluvia, según Aemet. Pego (Alicante) acumuló unos 632 litros por metro cuadrado en 36 horas y Oliva superó los 640 en dos días. Mientras tanto, el aeropuerto de Ibiza registró 173,8 litros en 24 horas, su máximo desde 1944.

Aviso rojo en Valencia y Alicante

La Aemet activó el pasado lunes de madrugada el aviso rojo por lluvias torrenciales en el sur de Valencia y el norte de Alicante. Hubo avisos naranjas en Almería, Murcia, Mallorca, Ibiza y Formentera y un aviso especial por precipitaciones fuertes y persistentes.

En Oliva se desbordaron el río Girona, el Bullent y varios barrancos, y los vecinos llegaron a ver más de metro y medio de agua en las calles. La Generalitat ordenó confinarse en casa y subir a los pisos altos, mientras unas 200 personas avisaban de que estaban atrapadas.

En Baleares, los servicios de emergencia atendieron casi un centenar de incidencias. El aeropuerto de Ibiza llegó a cerrar unas dos horas, con 27 vuelos cancelados y 16 desvíos, y el Govern suspendió las clases de este lunes en Mallorca, Ibiza y Formentera.