Naturaleza
Contaminación

Honda preocupación entre los expertos: hallan fósforo en un embalse catalán, pero dicen que no hay riesgo en el agua

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El debate sobre la situación de un embalse catalán ha vuelto a primera línea tras una sucesión de precipitaciones que obligaron a regular el nivel del agua. Y eso no es todo: la presencia de fósforo en los lodos acumulados ha generado preocupación en el entorno, especialmente por el aspecto oscuro que presentó el agua en determinados momentos.

En paralelo, la gestión preventiva de este embalse ante posibles lluvias intensas ha sido cuestionada por asociaciones vecinales, que reclaman mayor previsión y explicaciones técnicas detalladas. La administración autonómica, por su parte, sostiene que la infraestructura ha funcionado dentro de los márgenes previstos.

¿Cuál es el embalse catalán que ha desatado la polémica?

El embalse catalán al que se refieren las advertencias es el pantano de Foix, situado en la provincia de Barcelona. Esta infraestructura pertenece al río Foix, un curso fluvial de unos 41 kilómetros que nace en la Sierra de la Laguna y desemboca en la comarca del Garraf. La presa se encuentra en el término municipal de Castellet i la Gornal, en el Alto Penedés.

Construido con el objetivo principal de garantizar el riego agrícola en una zona con escasos humedales, el pantano ocupa unas 66 hectáreas, ampliables hasta 79 si se tiene en cuenta el espacio fluvial asociado. Sus aguas no son aptas para el consumo humano, ya que proceden en parte de aportaciones depuradas.

El entorno forma parte del espacio PEIN El Foix y de la Red Natura 2000, y cuenta con un Plan Especial de Protección aprobado en 1993. La gestión del área natural corresponde a la Diputación de Barcelona a través del Consorcio del Parque del Foix, en colaboración con los ayuntamientos implicados.

La postura de la Agencia Catalana del Agua sobre el fósforo en este embalse catalán

La Agencia Catalana del Agua (ACA), responsable de la gestión del pantano de Foix, ha rechazado que exista contaminación en el agua liberada durante los últimos episodios de lluvia. Según fuentes del organismo, los fangos acumulados en el fondo del pantano presentan concentraciones elevadas de fósforo, pero este elemento no implica por sí mismo un riesgo contaminante.

El fósforo es un nutriente que puede favorecer procesos de eutrofización cuando se dan determinadas condiciones. Sin embargo, la ACA subraya que los valores detectados no superan los umbrales que indicarían un problema para la salud pública o para el medio ambiente aguas abajo.

Además, la agencia desvincula la tonalidad oscura observada en el agua de la presencia de metales pesados u otras sustancias tóxicas. Sostiene que el aspecto turbio se debe a la movilización de sedimentos finos acumulados durante décadas en el fondo del embalse catalán.

Como argumento adicional, recuerda que las playas situadas en la desembocadura del río Foix obtuvieron este verano una calificación «excelente» en los análisis de calidad del agua, un indicador que, a su juicio, no encaja con un escenario de contaminación relevante.

Las limitaciones técnicas que presenta el pantano de Foix desde hace décadas

Uno de los puntos más controvertidos es el estado del sistema de desagüe de fondo de la presa. Este mecanismo se encuentra inoperativo desde 1940, lo que limita la capacidad de gestionar sedimentos de forma directa y controlada.

Para corregir esta carencia, la ACA ha sacado a licitación la redacción de un proyecto constructivo destinado a definir las medidas necesarias para recuperar el funcionamiento del desagüe. El contrato cuenta con un presupuesto aproximado de 135.000 euros y busca reforzar la capacidad de maniobra del embalse catalán en situaciones de caudales elevados.

Desde el Gobierno Catalán se enmarca esta actuación dentro de los compromisos adquiridos tras el temporal de julio de 2025. Desde el pasado verano se aplica, además, un protocolo específico para mantener un mayor margen de seguridad cuando existen previsiones de precipitaciones intensas.

La preocupación de los vecinos en torno al pantano de Foix

El municipio de Cubelles ha sufrido inundaciones en los últimos años, lo que ha incrementado la sensibilidad ante cualquier episodio de crecida del río Foix. Durante el último episodio de lluvias, el embalse catalán se encontraba por encima del 85% de su capacidad cuando comenzó a verter agua, en un momento en el que todavía se esperaba el tramo más intenso del temporal.

Para algunas asociaciones vecinales, esta circunstancia reduce el margen de absorción ante aportaciones súbitas de caudal. En un comunicado han expresado «profunda preocupación» por lo que consideran una gestión reactiva del riesgo y han señalado una «cadena de responsabilidades no asumidas» entre administraciones.

Más allá del debate hidráulico, también alertan de un deterioro ambiental progresivo. Señalan la persistencia de aguas oscuras incluso en periodos sin lluvias recientes y lo relacionan con la acumulación de lodos durante décadas.

Recordemos por último que el entorno del pantano, no obstante, alberga una elevada diversidad biológica.

Se han catalogado más de 150 especies de aves, además de peces como carpas y anguilas, reptiles como tortugas de agua y anfibios como sapos y salamandras. También está en marcha un proyecto de conservación del galápago leproso, especie autóctona cuya protección es prioritaria.