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La hidrología española no para de celebrarlo: el embalse catalán que roza el 96% de capacidad y sigue batiendo récords

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los embalses españoles llevan semanas encadenando buenas noticias, siendo una de las mejores rachas hídricas de la última década, con niveles que superan ampliamente las medias históricas y que alivian la presión sobre cuencas que arrastraban años de déficit.

En este caso la referencia está en Lleida, y se trata del embalse de Oliana, el pantano catalán que roza el 96% de capacidad y sigue batiendo récords semana tras semana, impulsado por las lluvias primaverales y el deshielo del Pirineo.

Este es el embalse catalán que roza el 96% de capacidad y sigue batiendo récords

El embalse de Oliana almacena actualmente 81 hm³ sobre un máximo útil de 84 hm³, lo que lo sitúa al 95,88% de su capacidad. En las mismas fechas de 2025 registraba 74 hm³, un 88,1% de llenado. La media de los últimos diez años para esta época del año se sitúa en 65 hm³, un 78,45%, lo que da una idea de la magnitud de la recuperación.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha tenido que abrir las compuertas del embalse de forma controlada para liberar cerca de 100 m³ por segundo y mantener el margen de seguridad de la presa. El agua aliviada desciende por el río Segre hasta el embalse de Rialb, situado aguas abajo, que también ha salido de niveles críticos y roza sus propios máximos históricos tras años bajo mínimos.

Oliana está encajado en un desfiladero de roca caliza entre las sierras de Turp y Aubenç, en la comarca del Alto Urgel. La presa, construida entre 1946 y 1956 e inaugurada en 1959, tiene una altura de 84 metros y una potencia instalada de 42 megavatios.

Cómo afecta el embalse de Oliana a la agricultura, la energía y la seguridad de Lleida

El alto nivel actual de Oliana garantiza el riego de más de 100.000 hectáreas de cultivos a través del Canal de Urgel y el Canal Segarra-Garrigues, principalmente frutales, alfalfa y cereales. Durante los años de sequía, los agricultores de Lleida sufrieron restricciones severas y cierres de canales que comprometieron campañas enteras.

Con el embalse rozando el 96%, esa presión desaparece de momento. La central hidroeléctrica situada al pie de la presa, operada por Endesa, aprovecha la caída del agua para generar energía renovable que se inyecta directamente a la red eléctrica de Cataluña.

La presa cumple además una función de seguridad crítica para los municipios del río abajo, incluida la ciudad de Lleida. El Segre es un río con crecidas históricamente violentas, y Oliana actúa como primer freno ante lluvias torrenciales o deshielos masivos en el Pirineo, liberando el agua de forma gradual para evitar avenidas.

A ello se añade el peso del embalse en la economía de la comarca del Alto Urgel a través del turismo: sus paredes de roca caliza son referente mundial de la escalada deportiva de alta dificultad, y sus aguas atraen practicantes de kayak, piragüismo y pesca deportiva.

Que el embalse de Oliana rece el 96% de capacidad no implica riesgo de colapso estructural, pero sí obliga a la CHE a activar protocolos preventivos. Si las lluvias o el deshielo fuerzan un desembalse masivo, el caudal liberado puede provocar crecidas repentinas en el río Segre que afecten a los municipios situados aguas abajo.