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Ceuta cubre una ladera con una malla y 10 metros cúbicos de arena para salvar un árbol histórico de más de 200 años

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Hay árboles que parecen comunes, pero son plantas únicas y en peligro de extinción. Uno de los casos más especiales es el pino bicentenario del arroyo de Calamocarro, en Ceuta. Y es que se trata de todo un símbolo para los vecinos.

Por desgracia, las borrascas de invierno han hecho peligrar su continuidad. Todo por culpa de las raíces descubiertas, la erosión del terreno y la pérdida de verticalidad. Por suerte, se están tomando medidas.

Y es que Ceuta ya prepara una intervención de urgencia para estabilizar el pino. El plan incluye una malla de coco, una empalizada, relleno con hasta 10 metros cúbicos de arena y varias actuaciones para intentar que el árbol vuelva a agarrarse al terreno.

Ceuta intenta salvar de urgencia un pino bicentenario de Calamocarro

Existen árboles milenarios, pero el pino piñonero de Calamocarro ha conseguido destacar pese a tener sólo algo más de 200 años. Lo que lo ha hecho tan especial es su ubicación en una ladera junto a un arroyo, pero eso también puede ser su condena.

La erosión ha ido dejando sus raíces al aire y las tormentas de enero y febrero han acabado de inclinar el árbol hasta dejarlo prácticamente tumbado.

Su protección es urgente, ya que hace unos 20 años pasó a formar parte del grupo de árboles singulares de Ceuta tras un inventario nacional de ejemplares destacados por su tamaño, antigüedad o características especiales.

La campaña para reclamar su conservación ha reunido más de un millar de firmas. y ha empujado una respuesta institucional que hasta ahora parecía demasiado lenta.

Cuál es la estrategia de Ceuta para proteger un pino de 200 años

La primera parte de la intervención se ha centrado en el suelo, por lo que alrededor del pino instalarán una empalizada para proteger el perímetro y crear una estructura que permita recuperar parte del terreno perdido.

Después usarán la malla de coco, para sujetar la ladera y evitar que la lluvia arrastre de nuevo la tierra o la arena colocada sobre la zona erosionada.

El relleno es fundamental porque las raíces no pueden seguir expuestas. Si vuelven a quedar cubiertas y el terreno gana estabilidad, el árbol tendrá más opciones de recuperar anclaje.

También se estudian otras medidas, como podas selectivas para reducir peso en algunas ramas y aliviar tensiones sobre el tronco. Si hace falta, el ejemplar podría ser apuntalado para corregir parte de la inclinación.

Además se prevé el tratamiento fitosanitario y, de momento, barajan el uso de fungicidas y tricoderma, un hongo beneficioso que se emplea para reforzar la salud vegetal y combatir problemas del sistema radicular.

El pino de Calamocarro ya ha demostrado su capacidad para sobrevivir

El pino de Calamocarro ya demostró que puede sobrevivir a esto y a mucho más, ya que en 2019 se vio afectado por un incendio, que arrasó varios castaños centenarios. Por suerte, no pudo con este ejemplar.

El problema es que desde entonces las amenazas se han multiplicado y el temporal de inicios de 2026 hace que esté nuevamente en peligro.

No obstante, si tenemos en cuenta sus antecedentes y la valoración técnica, hay motivos para confiar en que sobrevivirá a este nuevo peligro. Por ello el objetivo es estabilizarlo y conseguir esquivar un nuevo episodio de lluvias.