Coches

Se confirma la norma y entra en vigor en julio: todos los coches tendrán que llevar de fábrica la preinstalación de un alcoholímetro

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

A partir de julio de 2026, los coches de nueva homologación dentro de la Unión Europea deberán estar preparados para la futura instalación de un alcoholímetro antiarranque. Esto implica que incorporarán una preinstalación o interfaz estandarizada que facilite la conexión del dispositivo. La medida se integra dentro de la estrategia europea de «Visión Cero», cuyo objetivo es reducir al mínimo las víctimas mortales en carretera mediante la combinación de tecnología, normativa y educación vial. En este contexto, el alcolock se considera una herramienta muy eficaz, ya que evita que una persona bajo los efectos del alcohol pueda ponerse al volante.

El funcionamiento del sistema es bastante simple: antes de arrancar el vehículo, el conductor debe soplar en un dispositivo similar a un etilómetro. Si se detecta una tasa de alcohol superior a la permitida, el sistema impide que el coche pueda ponerse en marcha. Esta tecnología ya está presente en algunos países europeos, sobre todo en programas destinados a conductores reincidentes en delitos de alcoholemia o en determinados sectores del transporte profesional.

Preinstalación de un alcoholímetro en los coches a partir de julio

En 2018, la Unión Europea fijó el objetivo de reducir en un 50 % las muertes y lesiones graves en carretera de cara a 2030. Esta meta se enmarca dentro del Plan de acción estratégico sobre seguridad vial y del marco político 2021-2030, que además refuerza la llamada «Visión Cero», cuya aspiración a largo plazo es alcanzar cero fallecidos en carretera en el año 2050. Dentro de esta estrategia se han ido incorporando nuevas tecnologías obligatorias en los vehículos de nueva homologación desde el 7 de julio de 2024.

Entre estos sistemas se encuentra el asistente inteligente de velocidad (ISA), que identifica el límite de la vía mediante cámaras o GPS y avisa al conductor cuando lo supera. También el asistente de mantenimiento de carril de emergencia (LKA), que interviene corrigiendo la trayectoria si el vehículo se desvía sin señalización previa. Otro elemento incorporado es la cámara o sensor de marcha atrás, diseñado para detectar obstáculos y peatones en la zona trasera del vehículo.

Asimismo, se ha introducido la denominada caja negra o registrador de datos de eventos (EDR), que almacena información clave en los segundos previos a un accidente para su análisis posterior. A ello se suma la interfaz para el alcoholímetro antiarranque, una preinstalación obligatoria en los coches que puede ser activada posteriormente por normativa o decisión de las autoridades competentes.

Completan este conjunto el sistema de aviso de distracción y fatiga del conductor (DDAW), que analiza el comportamiento al volante mediante sensores o cámaras, y la frenada automática de emergencia (AEB), capaz de detectar peatones, ciclistas y otros vehículos para reducir o evitar colisiones.

7 de julio de 2026

La última fase del reglamento está prevista para el 7 de julio de 2026, fecha en la que se completa su entrada en vigor. A partir de ese momento, ningún vehículo nuevo podrá ser matriculado en la UE si no cumple íntegramente con los requisitos establecidos por esta normativa, que cierra así el calendario de implantación.

La principal novedad técnica es la incorporación de la luz de freno adaptativa o ESS (Emergency Stop Signal). Se trata de un sistema que numerosos fabricantes de gama alta ya ofrecen desde hace años, como Mercedes, BMW, Audi o Volvo. Desde el 7 de julio, esta tecnología se convertirá en un estándar obligatorio en toda la gama de coches nuevos. Por otro lado, se amplía el registro de datos para vehículos pesados como camiones y autobuses, un sistema que hasta ahora se limitaba a los turismos.

Alcolock

«En la Ley 18/2021 de 20 de diciembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, se indica en su disposición adicional décimoquinta que a partir del 6 de julio de 2022, los vehículos de categoría M2 y M3 que cuenten de interfaz normalizada para la instalación de alcoholímetros antiarranque destinados al transporte de viajeros, deberán disponer de alcoholímetros antiarranque. Los conductores de estos vehículos serán obligados a utilizar estos dispositivos de control del vehículo», detalla la DGT.

Su funcionamiento es el siguiente:

La presencia de un alcoholímetro en los coches puede reducir en un 65% el número de accidentes relacionados con el alcohol. Cabe señalar que los alcoholímetros Alcolock comercializados en Europa deben cumplir la normativa europea EN 50436 Alcohol Ignition Interlock con el certificado emitido por una entidad acreditadora autorizada.