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Los expertos avisan a los dueños de perros: «En primavera, los paseos largos incrementan el riesgo de infestación»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Con la llegada de la primavera, las rutinas de los perros cambian de forma notable: pasan más tiempo al aire libre, se mueven más y están en mayor contacto con otros animales y entornos naturales. Este aumento de actividad, aunque es positivo para su salud y bienestar, también incrementa el riesgo de exposición a pulgas, garrapatas y otros insectos.

Por eso, los especialistas insisten en la importancia de anticiparse. Actuar de forma preventiva antes de que aparezcan los primeros signos de infestación en casa es fundamental para evitar problemas mayores, tanto para las mascotas como para el entorno doméstico.

Por qué el aumento de actividad al aire libre eleva la probabilidad de parásitos en los perros

El riesgo de infestación no se limita exclusivamente a los meses de verano. La experta en nutracéutica animal Imke Marks, fundadora de la marca española Mooiza, advierte que la actividad de los parásitos comienza mucho antes del estío.

Durante esta estación, los paseos más largos y el contacto frecuente con zonas verdes o entornos desconocidos actúan como vectores principales para el contagio.

La prevención efectiva requiere un enfoque integral que no dependa solo de collares o pipetas. Mantener una higiene rigurosa constituye la primera línea de defensa. Es vital realizar cepillados frecuentes para eliminar el pelo muerto y detectar posibles agentes externos tras cada salida.

Asimismo, la limpieza y desinfección de las zonas de descanso, como camas y mantas, resulta imprescindible, ya que muchos parásitos permanecen en el entorno y no solo sobre el animal.

Cómo proteger a tu mascota por dentro y por fuera durante la temporada de muda

La primavera coincide con el proceso natural de muda, un período donde la piel de los animales se vuelve especialmente sensible. Imke Marks subraya que una piel sana funciona como la primera barrera natural frente a agresiones externas.

Para fortalecer esta defensa, la experta sugiere reforzar la nutrición con ácidos grasos esenciales, como los provenientes de aceites de pescado y borraja, que mantienen la hidratación y la integridad cutánea.

El refuerzo interno va más allá del cuidado dermatológico. Los cambios en la rutina y el nivel de actividad pueden alterar el sistema digestivo de los animales. Una microbiota equilibrada resulta esencial para potenciar el sistema inmunológico.

El uso de suplementos que combinan prebióticos y probióticos, como los que incluyen cáscara de psyllium, levadura o hinojo, ayuda a estabilizar el intestino. Si el organismo cuenta con defensas internas sólidas, responde con mayor eficacia ante las amenazas externas de la primavera.

Qué señales indican que tu perro necesita atención veterinaria urgente

A menudo, los propietarios asocian cualquier rascado o lamido excesivo con la presencia de parásitos. Sin embargo, Marks señala que estas molestias pueden derivar de otros problemas estacionales.

Incluso si la mascota cuenta con protección antiparasitaria al día, síntomas como el lamido constante de las extremidades podrían indicar patologías distintas. Entre las causas más comunes detectadas en las clínicas durante estos meses destacan las alergias ambientales, principalmente al polen, y las intolerancias alimentarias.

También es frecuente la aparición de dermatitis o problemas articulares que el animal intenta aliviar mediante el lamido. Ante la persistencia de estas señales, resulta fundamental acudir al veterinario para realizar un diagnóstico diferencial que descarte alergias o estrés antes de aplicar tratamientos innecesarios.

La prevención integral, que une el control externo con el fortalecimiento del sistema inmunológico y digestivo, marca la diferencia en la calidad de vida de los animales.