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Descubrir Hokkaido, la joya natural y cultural del norte de Japón

Hokkaido casi nunca suele estar en el itinerario de un primer viaje a Japón, pero merece la pena acercarse a uno de los parajes más imponentes del país

Es posible que os vayamos a proponer uno de los destinos más fascinantes del momento: Japón. Y es que el país asiático se ha consolidado como uno de los lugares más deseados por quienes disfrutan viajando y descubriendo nuevas culturas. De hecho, así lo afirman las cifras, ya que, según datos de la Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO), el país nipón recibió más de 42 millones de visitantes internacionales a cierre de 2025, una cifra récord.

La razón de este furor y este enamoramiento por Japón está más que justificada. Estamos ante un país con una cultura milenaria que se combina a la perfección con la innovación. Una simbiosis perfecta a la que debemos unir otros aspectos esenciales para los viajeros: una deliciosa gastronomía, unos paisajes sobrecogedores y estimulantes, una buena red de transporte interno que nos permite llegar a todos los rincones y unas conexiones internacionales cada día más interesantes. Desde España, por ejemplo, salen vuelos directos hasta Tokio (Narita), la capital del país.

Tanto si vamos por primera vez como si repetimos experiencia, es recomendable que hagamos una planificación previa. A menudo, el circuito clásico que hacemos por Japón contiene nombres como Kioto, Tokio, Osaka, los Alpes Japoneses o Nara, pero, además de todos ellos, hay otros destinos no tan conocidos, pero sí muy sorprendentes que harán inolvidables las vacaciones con pareja, amigos o en familia. Estamos hablando de Hokkaido, una isla al norte de Japón famosa por los intensos colores de sus paisajes, sus aguas termales y formidables áreas de esquí. En definitiva, os proponemos un viaje a Japón que va mucho (muchísimo) más allá de la ruta clásica.

Hokkaido: un destino indispensable en Japón

Hokkaido casi nunca suele estar en el itinerario de un primer viaje a Japón, pero merece la pena acercarse a uno de los parajes más imponentes del país. Además, ofrece opciones durante todo el año, tanto en los meses de frío como en los más cálidos. Cada momento de los doce meses tiene algo especial preparado para sus visitantes, sobre todo para aquellos que persiguen la belleza de la naturaleza más salvaje. 

Hokkaido es uno de los destinos de invierno preferidos por los aficionados y amantes de los deportes de nieve. Es más, se trata del lugar predilecto de los propios nipones, así como de los visitantes internacionales que buscan disfrutar de las montañas nevadas, las mejores estaciones de esquí y de los resorts de invierno más exclusivos del mundo.

Pasión por la nieve

Apasionados por la nieve en Hokkaido. ©︎Hokkaido Ski Promotion Council

Por tanto, si vamos a ir a Japón en los meses de frío y somos amantes de los espacios de nieve, tenemos que ir a Niseko, el principal destino de esquí en Hokkaido y conocido por su abundante nieve en polvo ligera, conocida como Japow. Esta zona tiene cuatro estaciones de esquí principales (Annupuri, Niseko Village, Grand Hirafu, Hanazono) que están preparadas para dar servicio a todos los niveles, incluyendo un excelente esquí fuera de pista y el snowboard más aventurero.

Tenemos, además, otras opciones de ocio algo más tranquilas, como pasear con raquetas en los pies, sumergirnos en aguas termales o conseguir la mejor fotografía del imponente monte Yotei. Como en todas las estaciones de esquí, también en Niseko tenemos una amplia variedad de restaurantes y bares donde poder disfrutar de un ambiente de après-ski cosmopolita e internacional.

Llegar hasta Niseko es sencillo, ya que podemos llegar en coche, en tren o en un autobús desde Sapporo o desde el aeropuerto internacional de Chitose (CTS). 

Furano: campos de lavanda desde el aire

Furano en primavera. @gettyimages

Los paisajes en los meses de primavera y verano son una explosión de color. Una parada obligatoria en Hokkaido es el pueblo de Furano, un nombre que procede del término ainu “Furanui”, que significa lugar con olor, en referencia a la actividad volcánica en la zona.

Sin duda, si algo es característico de esta localidad, son sus inmensos campos de lavanda, que tiñen de violeta las tierras de la granja Tomita. La mayoría de la lavanda generalmente comienza a florecer a finales de junio y suele alcanzar su punto máximo desde mediados de julio hasta principios de agosto.

Los intensos colores de la lavanda y de otras flores son una explosión cromática que tenemos la posibilidad de ver desde el aire, a vista de pájaro y con el viento sobre el rostro. Podemos subir en globo aerostático para ver y fotografiar los vastos campos de lavanda que están bajo nuestros pies.

Además, si somos amantes de los deportes en la naturaleza, estamos en el sitio adecuado. En Furano podemos hacer senderismo, ciclismo, pesca, parapente, así como hacer emocionantes excursiones de rafting por el río Sorachi. Toda una aventura.

Bodega en Furano. @ getty images

Furano también nos brinda la opción de probar el vino de la región, sobre todo si elegimos el mes de septiembre para el viaje, ya que es cuando se celebra el Festival de Vino, una cita donde degustar y comprar productos de la tierra.

Destaca, además, en Furano una bodega con vistas a la ciudad donde poder probar los vinos y la gastronomía local. Una forma ideal para conocer la hospitalidad de los autóctonos y saber más sobre su producción vinícola, actividad que desarrollan desde 1972.

A Furano se puede llegar en tren, en autobús y en coche.

Las colinas de Biei, otro imprescindible de Hokkaido

El estanque Azul. @ gettyimages

Las colinas de Biei son otro de los imprescindibles de Hokkaido. Están a los pies de la cordillera de Tokachidake, en el Parque Nacional de Daisetsuzan, y de abril a octubre, tulipanes, lupinos, lavanda, salvia, girasoles, dalias y anémonas ofrecen a los visitantes un paisaje lleno de colores en el campo de Shikisai-no-Oka.

Además de los campos florales, no podemos dejar de ver el estanque Azul, al sudeste de la ciudad, cuyas apacibles aguas de intenso azul cambian de tonalidad según la estación y el tiempo.

Biei es uno de los sitios favoritos de los viajeros, cada año recibe la visita de 1,2 millones de personas que buscan retener en su retina los increíbles mosaicos de colores de las flores. Quienes han estado dicen que son «como un sueño».

En las tiendas de Biei podemos alquilar bicicletas tradicionales y eléctricas para recorrer la ciudad, y fotografiar las flores y las arboledas que encontremos en nuestro camino.

Para llegar hasta Biei, podemos tomar un tren, autobús o coche desde Asahikawa y Furano; o un avión desde Asahikawa, la estación principal más cercana de Sapporo.

Hakodate, una gran urbe

La Torre Goryokaku de Hakodate. @ gettyimages

Si tenemos tiempo, añadamos a nuestra ruta la ciudad de Hakodate, una de las urbes principales de Hokkaido, la cual podemos contemplar desde lo alto de la Torre Goryokaku. Vamos a tener las mejores vistas de la ciudad, pero lo que más llamará nuestra atención será el fuerte Goryokaku, una construcción fortificada del s. XIX con forma de estrella, concebida así con el fin de poder colocar más artillería y reducir al máximo el número de zonas que quedaban fuera del objetivo de los cañones.

Con respecto a la torre, que es de mediados del s. XX y reformada a principios del s. XXI, estamos ante una estructura de 107 metros de altura, a lo largo de la cual tenemos diferentes miradores desde los que podemos ver el monte Hakodate, el estrecho de Tsugaru y la cordillera Yokotsu al norte. En la primera y segunda planta hay tiendas y restaurantes, y en el mirador superior una exposición donde podrás conocer más datos sobre la historia de Goryokaku.

Parque Goryokaku de noche en Hakodate. @ gettyimages

También podemos visitar el Museo de Arte de Hakodate, situado a poca distancia de la torre Goryokaku. Allí, podemos contemplar obras tanto de artistas japoneses tan célebres como Matsusaburo Yokoyama y Miematsu Tanabe, los cuales están especialmente vinculados al sur de Hokkaido, como de artistas occidentales de la talla de Rodin y Renoir.

Delicias gastronómicas

Ramen Sapporo. @ Tetsuya Hokari

Viajar a Japón es ir al paraíso de la gastronomía. Sus platos son una eclosión sincera de sabores que conquista a todos sus visitantes. Su cocina tiene mucho sabor, pero también mucho color, el que le dan los mariscos y los productos frescos del mar, como los erizos, acompañados de melón o maíz helado. 

De hecho, es que Hokkaido es uno de los lugares más importantes en materia de pescado y marisco. Cangrejos, gambas, vieiras, erizos de mar, huevas de pescado, calamares y salmón son solo algunas de las delicias de esta isla. Por ello, y con el fin de probar un poco de todo, la recomendación es que pidamos el kaisendon, un generoso surtido de marisco fresco servido sobre un lecho de arroz.

Vieiras a la parrilla. @ gettyimages

También destacan platos deliciosos como la sopa de curry, picante y elaborado con verduras de temporada, como la patata, la calabaza o la raíz de loto; diferentes elaboraciones de ramen (Asahikawa, Sapporo o Hakodate) dependiendo de la zona; el hokke, conocido como caballa de Ojotsk, que se sirve crudo, hervido o asado a la parrilla con limón y salsa de soja, con una guarnición de arroz blanco; o el conocidísimo nabe de Ishikari, guiso elaborado con el delicioso salmón del río Ishikari.

Yakitori. @ Adobe Stock

Con respecto a la carne, en esta zona de Japón se usa sobre todo la de cerdo, una producción que se impulsó en los años 30 del s. XX, y que ha dado como resultado platos tan interesantes como el Obihiro Butadori, un asado de cerdo de producción local que tiene una fusión de sabor dulce y picante; el yakitori de Muroran, jugosos trozos de carne en brochetas.

Para cerrar bocado, os recomendamos probar el melón de Yubari durante los meses más cálidos, que tiene un color naranja intenso y una característica única: su dulzura.

Cultura y artesanía de los Ainu

Actuación de danza Ainu. @ Cortesía de la Fundación para la Cultura Ainu

En Hokkaido tenemos la tierra de los Ainu, un pueblo indígena con un fuerte sentimiento de respeto hacia la naturaleza y con la creencia de que Dios está presente en todas las cosas.

Sus ancestros vivían de la caza, la pesca y la búsqueda de alimentos; y además tenían unas manos privilegiadas para la artesanía. En esta isla de Japón podemos traernos de vuelta a casa algunos recuerdos, como las bandejas Nibutani, talladas a mano con motivos tradicionales exclusivos de la cultura Ainu, como son las espirales suaves, los ojos en forma de diamante, las espinas y las escamas de pescado.

Bandejas Niburtani de madera talladas a mano con motivos tradicionales exclusivos de la cultura Ainu. @ 公益社団法人 北海道観光振興機構

Como curiosidad, os contaremos el gran significado que estas bandejas tenían para los Ainu: los enamorados no regalaban anillos de compromiso a sus prometidas, sino piezas como estas talladas con sus manos.

Otra de las artesanías que destacan son los tejidos de Ninutani hechos con corteza de olmos de Manchuria o de tilos japoneses. Unas telas duraderas que han sido usadas por los Ainu durante siglos. Este tipo de tejido natural, duradero y de gran porosidad, se utiliza en kimonos regionales, ropa de trabajo y accesorios.

Linternas talladas con patrones ainu que traen suerte a lo largo de las orillas del lago Akan. @ Rikiya Iwasaki

Si queremos una cosita más pequeña que nos quepa en la maleta sin problema, os aconsejamos llevar un oso tallado de madera de Yakumo. Los agricultores de la pequeña ciudad de Yakumo, Hokkaido, no podían trabajar en invierno debido a la nieve, así que en 1924 comenzaron a tallar kibori kuma, una figura de un oso mordiendo un salmón, como artículos de recuerdo para ganar dinero y no aburrirse.

Para conocer más de la tribu Ainu…

…debemos visitar el Museo y Parque Nacional de Ainu (Upopoy), un espacio cultural donde se ofrece una visión detallada de la historia y la cultura de este pueblo apenas conocido fuera de Japón.

Museo y Parque Nacional de Ainu (Upopoy). @ Cortesía de la Fundación para la Cultura Ainu

El Museo Nacional Ainu tiene una exposición permanente relacionada con el pueblo y la cultura ainu: el idioma, el universo —espiritualidad y costumbres—, el estilo de vida, la historia, el trabajo y el intercambio y las interacciones de este pueblo con otros grupos étnicos. No podemos tampoco dejar de ver el teatro, en el que podrás disfrutar de dos cortometrajes introductorios sobre la historia y la espiritualidad ainu, y la presencia de exposiciones ainu en otros museos internacionales.

En el exterior del museo está el Parque Nacional de Ainu, cuyos largos senderos y exuberante vegetación invitan a reflexionar sobre la importancia que tiene la coexistencia con la naturaleza para la cultura ainu. Aprovechemos el paseo por el parque para visitar los numerosos centros interactivos del lugar y experimentar, de primera mano, la artesanía, la cocina, la vida y la música ainu.

Kotan, una reproducción de un pueblo tradicional Ainu. Cortesía de la Fundación para la Cultura Ainu

Y si tenemos oportunidad, es recomendable asistir a la danza tradicional ainu, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO; y acercarnos a Kotan, una reproducción de un pueblo tradicional ainu. Allí, entre otras cosas, podemos visitar el interior de un cise o casa tradicional ainu mientras nos cuentan la conexión de sus habitantes con las kamuy (unas deidades espirituales presentes en toda la naturaleza que velan por los seres humanos). Además, podemos vestirnos con ropa ainu y participar en algunas de sus ceremonias tradicionales.

Cómo llegar a Hokkaido

Aunque es una isla ubicada al norte, no es complicado llegar hasta ella en tren o en avión desde ciudades como Tokio, así como llegando en alguna aerolínea a Sapporo y haciendo escala que nos lleve hasta alguna otra zona de Hokkaido.

Una vez allí, lo mejor y más recomendable es tener algún vehículo que nos ofrezca autonomía, como coches, motos o bicicletas; así podemos parar donde mejor nos venga y conocer más en detalle la zona y la población local, que está caracterizada por una gran hospitalidad.

Un viaje maravilloso nos espera en Hokkaido, la región pura, hospitalaria y espléndida al norte de Japón que está preparada para conquistarnos.