Internacional
ORIENTE MEDIO

Las negociaciones entre EEUU e Irán en Islamabad fracasan por el programa nuclear de Teherán

El vicepresidente estadounidense ha explicado que en el centro del desacuerdo se sitúa el programa nuclear de Teherán

La delegación de EEUU, que ya se ha marchado de Pakistán, ha presentado una "oferta final" a Teherán

  • Paula Benito
  • Portadista y redactora de información de última hora. Escribo sobre política, internacional y sociedad. Antes, en La Sexta. Contacto: paula.benito@okdiario.

Las negociaciones en Islamabad entre EEUU e Irán han acabado sin acuerdo tras 21 horas de conversaciones. Así lo ha anunciado el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, que se ha marchado ya de Pakistán. Según Washington, el centro del desacuerdo se ha situado en el programa nuclear de Teherán.

«Hemos mantenido varias conversaciones sustantivas con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, y creo que eso es mucho más perjudicial para Irán que para los Estados Unidos de América», ha informado Vance al respecto.

El dirigente estadounidense ha subrayado que Washington ha hecho constar sus posiciones durante el proceso negociador, dejando claras sus líneas rojas: la reapertura total del estrecho de Ormuz y la necesidad de que la dictadura iraní se comprometa a renunciar al desarrollo del armamento nuclear. En este último punto es donde se ha enrocado la negociación.

«Hemos dejado muy claras cuáles son nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no. Lo hemos dejado tan claro como nos ha sido posible, y ellos han optado por no aceptar nuestras condiciones. Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear y de que no buscarán las herramientas que les permitan conseguir rápidamente un arma nuclear. La cuestión es si existe un compromiso real y duradero de que Irán no desarrollará un arma nuclear, no sólo ahora o en dos años, sino a largo plazo. Eso todavía no lo hemos visto», ha indicado.

En una comparecencia ante los medios, Vance ha asegurado que EEUU ha actuado con flexibilidad, pero no ha habido grandes avances. «Creemos que hemos sido bastante flexibles y razonables. El presidente nos pidió que viniéramos con buena fe y hiciéramos el máximo esfuerzo para lograr un acuerdo, y eso hemos hecho», ha señalado, antes de confirmar que la delegación estadounidense regresa a su país sin un pacto bajo el brazo.

Así las cosas, ha dejado claro que la propuesta de la delegación estadounidense, que en todo momento estuvo en contacto con Donald Trump, ha presentado a Irán una «oferta final» sobre la que Teherán aún no se ha pronunciado.

La respuesta de Irán

La primera valoración oficial de Irán ha procedido del portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, quien ha criticado la falta de cintura diplomática de una delegación estadounidense que esperaba, a su parecer, solucionar 40 años de diferencias, y 40 días de combates, de una tacada.

«Estas negociaciones se celebraron tras 40 días de guerra impuesta y en un clima de recelo. Es natural que desde el principio no esperáramos llegar a un acuerdo en una sola sesión», ha explicado Baqaei.

A este respecto, el ministro de Exteriores y uno de los principales negociadores iraníes en Islamabad, Abbas Araqchi, reconocía el sábado que Teherán abordaba estas negociaciones desde la desconfianza absoluta habida cuenta de que Estados Unidos e Israel comenzaron la guerra con un «ataque traicionero» en plenas conversaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear.

Sin cerrar la puerta a próximas conversaciones, Baqaei ha insistido en que, si quiere resolver este conflicto, Estados Unidos debe hacer un ejercicio de comprensión. «El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena fe de la contraparte, la abstención de exigencias excesivas y demandas ilegales, y la aceptación de los derechos legítimos e intereses justos de Irán», ha añadido.