Internacional
Guerra en Oriente medio

Trump, «insatisfecho» con la propuesta de paz que le ha enviado Irán para reabrir las negociaciones estancadas

Washington no ha respondido aún a la iniciativa

Los dos grandes escollos en las negociaciones son el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Las autoridades de Irán han presentado este viernes una nueva propuesta a EEUU a través de Pakistán, que está ejerciendo labores de mediación, para intentar impulsar la negociación de paz, proceso estancado desde hace semanas. Una propuesta que no ha gustado a Donald Trump, que ha dicho que «no estoy satisfecho».

Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias IRNA, el texto fue entregado a última hora del jueves a las autoridades de Pakistán, sin que por ahora hayan trascendido detalles. EEUU e Irán están sumidos en un proceso de diálogo que acuerde la paz y el fin del conflicto en Oriente Medio, tras la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Sin embargo, las diferencias en las posturas de EEUU e Irán han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en busca de la paz en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.

Como respuesta, Trump ha dicho que «no estoy satisfecho» con la última propuesta de Irán para poner fin a las hostilidades, y añadió que las negociaciones se están llevando a cabo actualmente por teléfono.

En declaraciones a los medios de comunicación a las afueras de la Casa Blanca,  Trump ha dicho que Irán quiere llegar a un acuerdo «porque ya no les queda ejército». «En Irán existen enormes desacuerdos para llevarse bien ; su liderazgo está muy fragmentado y hay tres, quizás cuatro grupos. Todos quieren llegar a un acuerdo, pero están todos muy desorganizados», declaró a los periodistas.

«No son capaces de llevarse bien entre sí como líderes», dijo Trump. «No saben quién es el líder «. «Su ejército ha sido derrotado. Si nos marcháramos ahora mismo, tardarían 20 años en reconstruir ese país, pero no estamos satisfechos en este momento», ha añadido.

Ormuz y el arma nuclear, los escollos

Los dos grandes escollos en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos son el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Estos puntos mantienen las conversaciones en un punto muerto a pesar del frágil alto el fuego alcanzado tras el conflicto de febrero de 2026 y de los esfuerzos de mediación, principalmente a través de Pakistán.

El estrecho de Ormuz representa el obstáculo de mayor impacto económico. Tras los ataques de febrero Irán impuso restricciones severas y un control efectivo sobre el estrecho, que afecta al tránsito de alrededor del 20% del petróleo mundial, provocando un fuerte aumento en los precios energéticos globales. La propuesta más reciente de Teherán consiste en reabrir plenamente el estrecho y poner fin a la guerra a cambio de que Estados Unidos levante su bloqueo naval sobre los puertos iraníes.

Irán incluso ha sugerido la posibilidad de cobrar peajes o tasas de servicio una vez reabierto. Sin embargo, Washington exige la reapertura incondicional y sin que Irán mantenga capacidad de veto o control sobre esta vía marítima estratégica, viéndola como una herramienta de presión clave que no quiere perder.

El programa nuclear es el escollo más profundo. Estados Unidos insiste en que cualquier acuerdo debe incluir la suspensión del enriquecimiento de uranio por un período largo (alrededor de 10-20 años), la entrega o dilución del stockpile de uranio altamente enriquecido (cerca de 440 kg al 60%) y límites estrictos con verificaciones rigurosas en las instalaciones iraníes para eliminar cualquier vía hacia un arma nuclear.

Irán, por su parte, defiende su «derecho» al enriquecimiento con fines civiles, rechaza ceder material o desmantelar capacidades y propone posponer todo el dossier nuclear para una fase posterior, una vez resuelto el tema del estrecho y levantado el bloqueo. La administración Trump ha rechazado explícitamente esta secuenciación, considerando que el nuclear debe abordarse de forma integrada desde el principio.