Internacional
Guerra en Oriente medio

EEUU e Irán cierran un acuerdo de principio de paz pero falta la firma de Trump

Se ampliaría en 60 días el alto el fuego para abrir una fase formal de negociaciones sobre el programa nuclear iraní

Mojtaba Jamenei ha emitido una nota en la que no da su aprobación final al borrador

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Negociadores de EEUU e Irán han logrado cerrar un acuerdo -que ellos llaman memorando de entendimiento (MOU)- de 60 días, que busca extender el alto el fuego actual y abrir una fase formal de negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El acuerdo, sin embargo, aún no está cerrado por completo: requiere la aprobación definitiva de Donald Trump, y Teherán tampoco ha confirmado oficialmente su aceptación.

Fuentes del Gobierno norteamericano han confirmado a la prensa la información adelantada en exclusiva por Axios, según la cual el acuerdo sólo necesita ya la luz verde del mandatario republicano por la parte estadounidense.

Este sería el avance diplomático más relevante desde el estallido del conflicto. El acuerdo no resuelve todas las diferencias, pero permitiría sentar a ambas partes en la mesa durante dos meses para negociar los puntos más delicados, especialmente las exigencias nucleares de Washington.

Entre los compromisos principales del acuerdo de EEUU e Irán se encuentra garantizar la navegación libre y sin restricciones en el estrecho de Ormuz, con la obligación de Irán de retirar todas las minas en un plazo de 30 días. A cambio, EEUU levantaría de forma progresiva el bloqueo naval impuesto, otorgaría exenciones limitadas de sanciones para permitir a Irán vender petróleo y discutiría la liberación de fondos congelados y ayuda humanitaria.

En el ámbito nuclear, Irán se comprometería formalmente a no desarrollar un arma atómica, y las primeras rondas de conversaciones se centrarían en el destino del uranio altamente enriquecido y los límites de enriquecimiento permitidos.

Además, el texto incluye referencias al fin de la guerra entre Israel y los terroristas de Hezbolá en Líbano y a una posible estabilización regional más amplia.

Un alto cargo estadounidense citado por Axios ha resumido la posición de Washington: «Cuanto más estén dispuestos a dar los iraníes, más obtendrán». No habría acuerdos paralelos ni cláusulas secretas sobre el alivio de sanciones.En las últimas horas, Trump fue informado detalladamente del contenido del memorando y pidió unos días para estudiarlo. Mientras tanto, se registraron dos nuevas escaramuzas en el estrecho de Ormuz, lo que refleja la fragilidad de cualquier acuerdo.

Por parte de Irán,  varias autoridades y figuras iraníes han expresado reservas, escepticismo o rechazo parcial al citado acuerdo. No hay un rechazo unánime y oficial del todo, pero sí hay posiciones firmes en contra de sus términos tal como se han filtrado.

Ebrahim Rezaei, portavoz del Comité de Política Exterior y Seguridad Nacional del Parlamento iraní, describe la nota de Axios como «más una lista de deseos estadounidenses que una realidad» y afirmó que EEUU no obtendrá por la guerra lo que no consiguió en negociaciones directas. Dijo que Irán mantiene «el dedo en el gatillo» y está listo.

Medios afines a la dictadura de los ayatolás, como Tasnim News y fuentes iraníes cercanas, han destacado que quedan disputas importantes sin resolver, como los activos congelados, el alivio de sanciones, el bloqueo naval, Líbano y control del estrecho de Ormuz.

Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, que ha participado en las conversaciones, ha mostrado un tono más pragmático

Y el actual ayatolá, el fantasmal Mojtaba Jamenei ha emitido una nota en la que no da su aprobación final al borrador. Esto sería uno de los motivos por los que Trump tampoco ha cerrado el acuerdo. Algunas filtraciones indican

El Ministerio de Exteriores iraní, a través de su portavoz, Esmaeil Baghaei, ha sido más cauteloso: insiste en que el levantamiento del bloqueo naval y la liberación de activos deben ser simultáneos o claros desde el principio, rechaza algunos detalles sobre el estrecho de Ormuz (quiere mantener control y posibles tarifas por «servicios ambientales») y enfatiza que el tema nuclear se negociará después, no ahora.