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Arqueología

Un equipo de arqueólogos españoles encuentra en un pueblo de La Rioja restos de villas romanas de hace 2.100 años: «Ojalá aparezcan mosaicos»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Desde el 14 de septiembre, un equipo de arqueólogos contratado por el Gobierno de La Rioja está excavando una parcela agrícola de Tricio en busca de una villa romana. El yacimiento se llama El Quemao y está junto a la carretera hacia Arenzana de Abajo.

Las catas han sacado a la luz viviendas romanas de distintas épocas, con muros y algunos suelos, pero sin decoración.

«Lo bonito sería encontrar arte de la época romana; ojalá aparezcan mosaicos», expresa José María Barranco, uno de los arqueólogos que trabajan en el yacimiento de Tricio. Hay esperanza de hallar mosaicos en la vivienda del fondo, que es la más lujosa.

Las viviendas romanas que han encontrado los arqueólogos en La Rioja

El equipo ha abierto cuatro catas de 10 por 10 metros, aunque la primera se amplió a 10 por 15 metros por los restos que aparecieron. Según Barranco, en ella hay una casa que el equipo sitúa en los años de la conquista romana, en el siglo I a. C.

Barranco plantea que, en esa época, «los soldados romanos habrían expulsado a los nativos a las afueras, y se habrían quedado ellos en el cerro». En las otras catas, el equipo localizó dos viviendas del esplendor imperial.

El equipo distingue las épocas por las técnicas de construcción. La vivienda anterior a Cristo tiene muros de adobe, mientras que las otras muestran técnicas más elaboradas, que llegaron con las legiones romanas y sus ingenieros.

¿Cómo dio el Gobierno de La Rioja con este yacimiento romano?

Según relata El Día de La Rioja, el origen de la excavación está en una tesis doctoral de 2009. Su autora, Cristina Novoa, tomó fotografías aéreas de la zona de Tricio para estudiar los antiguos yacimientos de la comarca. En una de ellas, sobre una parcela de cereal, distinguió marcas de lo que parecían antiguos edificios.

La investigación quedó ahí. Sin embargo, alguien del Gobierno de La Rioja encontró la tesis y la administración licitó un contrato para excavar el terreno. La empresa vallisoletana Antequem ganó el concurso por 42.083,80 euros.

Una villa señorial romana sobre un edificio incendiado, según los arqueólogos

Luis Villanueva, otro de los arqueólogos de la excavación, explicó en COPE Rioja que los trabajos han confirmado el trazado de los muros de una gran casa señorial romana de finales del siglo I d. C. Sus restos están muy cerca de la superficie y la labranza los ha erosionado bastante.

«Por debajo nos sale un edificio de la conquista, sobre el que se emplaza la villa», señaló Villanueva.

Ese edificio inferior pertenece al periodo de la conquista romana, entre los siglos II y I a. C., y conserva derrumbes de muros de adobe. Los restos muestran además un nivel de incendio que lo destruyó por completo. Por ese fuego, la zona recibe el nombre de El Quemao.

Sobre esas ruinas quemadas se levantó después la villa señorial, con un patio monumental de pilares de arenisca, muy distintos de los sencillos muros de adobe del edificio anterior.

¿Por qué los romanos se interesaron por este pueblo de La Rioja?

«Tricio tenía mucho interés para los romanos porque de aquí salía la terra sigillata, una arcilla rojiza con la que se elaboraban las mejores cerámicas y vajillas del imperio, las que luego usaban en Roma», explica Barranco.

Bajo el actual Tricio se encuentra la antigua ciudad de Tritium Magallum. Según un estudio de Urbano Espinosa, de la Universidad de La Rioja, publicado en la revista Gerión en 1988, la ciudad destacó entre la segunda mitad del siglo I d. C. y el siglo II d. C. como un potente foco de producción y comercio de terra sigillata.

Para Espinosa, alrededor de Tritium se instalaron varias docenas de talleres de cerámica, y su peso económico puede equipararse al de los alfares de la Galia. Las vasijas tritienses se distribuyeron por Hispania y Mauritania, y llegaron también a Britania, Germania y Ostia. Por los enormes volúmenes de producción, el investigador supone que la inmensa mayoría de la población trabajaba en la industria del barro.

La villa de El Quemao probablemente guarda relación con esos alfares de terra sigillata. «Nos está acercando al conocimiento de uno de los puntos más emblemáticos del mundo romano en este territorio», afirma Villanueva.

Los próximos pasos de la excavación romana en La Rioja

A comienzos de octubre, Barranco calculaba que quedaban unas dos semanas de trabajo. Por su parte, según COPE, el equipo prevé seguir durante todo octubre.

Los arqueólogos quieren documentar a fondo los niveles inferiores sin poner en riesgo los cimientos de la villa romana. Tampoco descartan hallar en otros sectores estancias con hipocausto (el sistema romano de calefacción bajo el suelo).

Si no aparece ningún resto de valor en la vivienda más lujosa, lo más probable es que el terreno se vuelva a cubrir, aunque esa decisión corresponde al Gobierno de La Rioja.