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El fallo que ha dejado atrapada a Amaia Montero bajo el escenario durante varios minutos: «Mierda»

En el primer concierto de La Oreja de Van Gogh en Madrid

  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de la vida de los demás. Antes en La Vanguardia.

La gira del 30º aniversario de La Oreja de Van Gogh ya ha celebrado su primera gran noche en Madrid, siendo el escenario del Movistar Arena el elegido para uno de los conciertos más esperados de los últimos años en nuestro país. Las más de 20.000 personas que terminaron abarrotando por completo el recinto reciente querían ver de nuevo a Amaia Montero junto a sus compañeros después de casi 20 años de caminos separados. En una noche en la que el nombre de Leire Martínez sonó en las conversaciones de todos los seguidores, todas las miradas estaban puestas en Amaia, que tenía una complicada papeleta después de los fallos en su estreno en Bilbao. La mala suerte parece que se está cebando con ella y en su regreso a Madrid ha tenido un incidente que ha dejado en silencio por completo durante varios minutos al pabellón, sin que el público supiese qué estaba pasando, algo que la ha dejado con la confianza bajo mínimos durante algunos minutos.

La noche comenzaba con 20 minutos de retraso respecto a la hora anunciada, que eran las 21 h. En ese momento, la vocalista aparecía en el escenario subiendo por la plataforma que ya le ha dado problemas en su estreno y que parece que será su pesadilla en los próximos meses si nada cambia. Todo comenzaba bien, aunque con ella nerviosa por el gran reto que tenía por delante. Pese a que no ha sido la mejor actuación de su carrera, Montero salvó la noche entre gritos de «¡Amaia Montero, te quiere el mundo entero!», dejando claro que el público estaba completamente entregado a la artista y que mucho tendría que fallar para decepcionarles.

Fue una noche para recordar viejos tiempos —que no para el recuerdo—, porque todos los allí presentes querían vivir el concierto al que pudieron ir cuando eran adolescentes o al que no pudieron acudir cuando comenzaba la carrera del grupo vasco. La fiesta ‘millennial’ fue un repaso a los temazos de discos como Dile al sol, El viaje de Copperpot, Lo que te conté mientras te hacías la dormida y Guapa, los que publicaron desde 1998 y hasta 2008 con Amaia como integrante. De la etapa de Leire sólo sonó El último vals, después de que decidiesen eliminar Cometas por el cielo, que sí se cantó en su primer día en Bilbao. Tampoco cantaron Todos estamos bailando la misma canción, que estrenaron el pasado 31 de diciembre en el especial de Nochevieja de TVE.

Entre pequeños despistes que hacían pensar que había letras que se le habían olvidado, dejando que los coros ya grabados sonasen por encima de ella (dando la sensación de hacer playback), llegó el peor momento de la noche. Casi cuarenta minutos después de su arranque, tocaba subir de nuevo a la plataforma.

En Bilbao ya hubo problemas con esa plataforma y Amaia no pudo cantar como debía el tema Todos bailamos la misma canción, por eso decidieron eliminarla del show. En Madrid, el plan era que saliese del escenario y subiese a lo más alto durante la interpretación con Mariposa, que se supone que tendría más dominada, pese a que en lo alto los movimientos la desestabilizasen.

La artista salió del escenario y se producía un cambio de ritmo, llegando a abrirse la trampilla del escenario, pero aquello no subía. Desde las gradas del Movistar Arena se podía ver perfectamente que allí se encontraba Amaia Montero esperando a que subiese, pero los segundos pasaban y la música se acababa.

Amaia Montero en el escenario del Movistar Arena de Madrid junto a La Oreja de Van Gogh (Foto: Europa Press).

Al no arrancar a cantar, de nuevo la base musical saltaba, así varias veces, pero Amaia seguía atrapada en el fondo del escenario. Aunque desde la pista no se pudo apreciar bien, desde el lugar en el que estaba Happy FM sí que pudimos ver cómo los técnicos intentaban con ayuda de unas linternas solucionar algún tipo de problema. La desesperación, lógica, hizo que la cantante soltase un sonoro «¡mierda!», que se pudo escuchar en todo el pabellón, puesto que tenía el micro abierto.

El tiempo pasaba y la banda esperaba ya en completo silencio, mientras el público seguía sin saber qué estaba pasando. Tras un par de minutos de espera, la música sonaba y ya, por fin, Amaia comenzaba a cantar, esta vez subiendo hasta el cielo del Movistar Arena de Madrid.

Xabi San Martín, el gran apoyo de Amaia Montero en este regreso

Una vez en el suelo, la vocalista se tuvo que quitar un arnés con ayuda de un técnico, por lo que todo apunta a que ese podía ser el problema que había parado el concierto. Pese a que para muchos quedó en una anécdota, el ánimo de la artista se vio tocado, algo que se notaba en su cara, que era todo un poema.

En ese momento pudimos ver perfectamente que pedía apoyo en forma de mirada y de indicaciones a Xabi San Martín, que trataba de tranquilizarla. Esa complicidad entre el teclista y la cantante fue la tónica general durante toda la noche, porque ella le buscaba en todo momento para saber cómo iban las cosas en el directo.