Gastronomía
Comida española

Ni arroz ni horchata: el insólito plato típico valenciano que sólo se disfruta cuando llega el frío otoñal y nadie conoce en el resto de España

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Valencia tiene manjares increíbles, y en el interior de la Comunidad Valenciana es donde más platos quedan por descubrir. Por ejemplo, cuando llega el frío con el otoño tenemos una oportunidad única para probar el blat picat.

Este plato hecho a fuego lento, con trigo triturado, legumbres y carnes es típico de la zona de la Safor, el Condado de Cocentaina y la Marina Alta. Si quieres probarlo, no te olvides de un buen corte de cerdo, pencas, nabos y garbanzos.

Eso sí, no te esperes un plato sencillo, ya que requiere empezar a prepararlo la víspera y la cocción dura horas. A cambio vas a tener un plato de cuchara que te quitará el frío y te llenará de energía.

La historia del blat picat: el plato otoñal que triunfa en el interior de Valencia

Valencia es tierra de guisos y el trigo siempre tuvo vida en los pucheros de la capital del Turia y en sus pueblos. Cocinar el cereal en grano permitía aprovecharlo sin convertirlo en harina, acompañado de verduras, legumbres y los productos cárnicos disponibles.

Lo sorprendente es la antigüedad del blat picat, y las referencias escritas nos llevan hasta la cocina medieval. Por ejemplo, Jaume Roig menciona el blat picat en L’Espill, su obra del siglo XV, mientras que los granyons, otra denominación vinculada al trigo preparado para cocinar, aparecen en el recetario de Mestre Robert.

Es decir, estamos ante un plato ligado a la cocida de aprovechamiento que como mínimo existe desde las últimas décadas de la Edad Media, y que siempre ha estado vinculado a la Comunidad Valenciana.

En cuanto a su historia familiar, la mejor prueba de que es un manjar vinculado a la cocina de aprovechamiento es el uso del mortero y de los productos de matanza.

Cómo preparar blat picat al más puro estilo valenciano y quitarte el frío

Para una versión con garbanzos, prepara 250 gramos de trigo picado y 100 gramos de garbanzos secos, además de pencas, acelgas, un nabicol, una patata, carne de cerdo, tocino fresco, aceite y sal.

Si quieres que queden perfectos, pon los garbanzos a remojo la noche anterior. Si compras el trigo ya picado, sigue las indicaciones de remojo del vendedor: así te ahorras el trabajo de descascarillarlo con el mortero.

Coloca en una olla grande los garbanzos escurridos, el trigo preparado, la carne y las verduras limpias y troceadas, reservando la patata. Cubre con agua y mantén una cocción suave, vigilando que el guiso no se quede seco.

Para que todos los sabores se junten necesitas dedicarle al menos tres horas. Cuando el trigo, los garbanzos y la carne estén tiernos, incorpora la patata en trozos gruesos y ajusta la sal. Deja que termine de hacerse hasta obtener un caldo ligeramente espeso, con los ingredientes bien cocidos. Se sirve caliente, directamente de la olla al plato.

Otro plato valenciano que debes probar este otoño

Más allá de las curiosidades gastronómicas que tenga cada región, hay un plato que une a todos y que debes probar en cuanto vivas el primer día frío de este otoño: el puchero valenciano.

A diferencia del madrileño, este plato destaca por una mayor presencia de verduras y una combinación más ligera y equilibrada de carnes, lo que lo hace especialmente atractivo para quienes buscan sabor sin excesos.

Tampoco pienses que el puchero valenciano es un simple caldo con acompañamientos; es una forma de entender y reivindicar la cocina de aprovechamiento, el respeto al producto local y al recetario de nuestros antepasados.

Durante mucho tiempo fue un plato casero y más típico de Navidad, pero ahora ha encontrado un hueco en los mejores restaurantes valencianos y en otoño ya puedes comerlo.