Gastronomía
Trucos de Cocina

Los chefs coinciden: éste es el secreto para que el arroz quede esponjoso y con una textura granulada

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El arroz es el alimento más consumido del mundo, especialmente en países de Asia como Camboya o Bangladesh, donde representa casi las tres cuartas partes de la alimentación de la población. A nivel global, existen más de 10.000 variedades de arroz, las cuales se agrupan en dos subtipos: la variedad japónica, que se cultiva en climas templados y trópicos, y la índica, que se encuentra en los trópicos. En España, Andalucía lidera la producción de arroz, con el 37 % de la superficie dedicada a este cultivo, equivalente a 38.663 hectáreas, y el 39 % de la producción total, que alcanza las 310.000 toneladas.

En segundo lugar se sitúa Extremadura, que concentra el 21 % de la superficie, con 21.386 hectáreas, y el 19 % de la producción, con 151.838 toneladas. Cataluña ocupa la tercera posición, con 20.604 hectáreas, que representan el 20% de la superficie arrocera, y una producción de 149.751 toneladas, equivalente al 19% del total. En cuanto a las variedades, la producción se reparte entre 405.756 toneladas de arroz tipo japónica, que representan el 51,4%, y 383.666 toneladas de tipo índica, que suponen el 48,6 % restante.

Cómo conseguir que el arroz quede esponjoso

Durante el procesamiento y el transporte, los granos de arroz se rozan entre sí y liberan un fino polvo de almidón que queda adherido a su superficie. Al cocinarlo, este almidón se gelatiniza y hace que los granos se peguen unos a otros. Por eso, enjuagar el arroz bajo el grifo antes de cocinarlo ayuda a eliminar parte de esa capa superficial y permite conseguir una textura más suelta y granulada.

Para lavar el arroz correctamente, utiliza agua fría y manipula los granos con suavidad para retirar el exceso de almidón superficial sin dañarlos. Primero, coloca el arroz en un colador fino o en un recipiente hondo y añade agua fría. Remueve delicadamente con la mano y cambia el agua varias veces, hasta que salga casi transparente. Después, escúrrelo bien antes de cocinarlo. Recuerda que, una vez lavado, el arroz conserva parte de la humedad, por lo que conviene ajustar ligeramente la cantidad de agua que añades durante la cocción. Así evitarás que absorba demasiado líquido y conseguirás una textura más suelta y uniforme.

Ahora bien, lavar el arroz también tiene algunos inconvenientes: el arroz precocido o enriquecido puede perder parte de los nutrientes añadidos durante su elaboración. Por tanto, la conveniencia de enjuagarlo dependerá del tipo de arroz y del resultado que se quiera conseguir. En el arroz con leche y el risotto, por ejemplo, el almidón es necesario para lograr la textura cremosa características de estas recetas.

Contenido de amilosa

Lo que realmente determina si el arroz queda suelto y granuloso o, por el contrario, adquiere una textura pastosa es su composición química, especialmente la proporción de amilosa que contiene. Según datos de Embrapa, la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria, las variedades de arroz se clasifican en tres grupos según este componente: bajo contenido de amilosa, hasta el 22 %; contenido medio, entre el 23 % y el 27 %; y alto contenido, entre el 28 % y el 33 %.

Cuanto mayor sea la proporción de amilosa, más firme y consistente queda el grano después de la cocción. Por el contrario, las variedades con menos amilosa tienden a resultar más blandas y pegajosas. Esta diferencia explica por qué no todos los arroces ofrecen la misma textura, incluso cuando se preparan siguiendo exactamente el mismo método de cocción.

Variedades según su forma

El arroz de grano corto tiene una forma casi redonda y al cocinarse, sus granos tienden a pegarse entre sí, por lo que resulta ideal para preparar sushi y otros platos en los que se busca una textura compacta. Mientras, el arroz de grano medio, uno de los más utilizados en España, es una buena opción para arroces caldosos y diferentes tipos de guisos. Por último, el arroz de grano largo se caracteriza por sus granos alargados y estrechos, que suelen quedar más sueltos después de la cocción.

Consejos prácticos

Un consejo clave para conseguir un arroz suelto es evitar removerlo constantemente durante la cocción; basta con hacerlo un par de veces, ya que mover los granos favorece la liberación del almidón y, por ende, el arroz quede más pegajoso. Para evitarlo, utiliza una cazuela adecuada, respeta las proporciones de agua y arroz y mantén una temperatura constante.

Para conseguir un arroz bien cocido y suelto, los chefs recomiendan utilizar utilizar dos tazas de agua por cada taza de arroz, aunque la cantidad exacta puede variar según la variedad. Cuando el agua empiece hervir y añadas el arroz, baja el fuego al mínimo y deja que se cocine lentamente. Así, el líquido se absorberá de forma gradual y los granos podrán se cocinarán de manera uniforme, evitando que queden duros por dentro o demasiado blandos y pegajosos.

Finalmente, para que el arroz quede arroz más suelto, se puede añadir un pequeño chorrito de agua fría con unas gotas de zumo de limón cuando el líquido de cocción esté a punto de agotarse. Aparentemente, cocinar arroz es una preparación sencilla, pero conviene conocer una serie de trucos porque es fácil que quede apelmazado.