España
Cloacas del PSOE

Sánchez saluda con una cariñosa palmada a Juanfran Serrano, implicado en las cloacas del PSOE

Según el juez, habría colaborado en "aislados actos en auxilio" del "ilícito plan", pero sin imputarlo

Serrano es miembro de la Ejecutiva socialista tras el estallido del 'caso Cerdán' pese a haber sido su nº 2

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha saludado con una palmada en la espalda a Juan Francisco Serrano, diputado socialista que fue mano derecha de Santos Cerdán y que sigue en la Ejecutiva del PSOE, señalado en el auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz por su presunta implicación en la trama de las cloacas del PSOE.

Este gesto se ha producido durante la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal que se ha celebrado este lunes en la sede nacional del partido en la madrileña calle de Ferraz.

En un vídeo distribuido por el PSOE, se puede observar la entrada de Sánchez en la cita que aglutina al órgano ejecutivo de la formación. A su entrada, el jefe del Ejecutivo ha saludado a varios dirigentes. Entre ellos, estaba Serrano, quien todavía ocupa el cargo de secretario de política municipal en la cúpula socialista.

El secretario general de los socialistas golpea el hombro del que fuera la mano derecha de Cerdán. Serrano se gira y extiende su brazo para responderle el saludo. Tras este breve intercambio, y sin frenarse, el presidente del Gobierno continúa su camino para encabezar la larga mesa en forma de U en la que se desarrolla la Comisión Ejecutiva.

Serrano ha sido señalado en el auto del juez Pedraz en el que se investigan las cloacas del PSOE. El juez apunta que el ex número dos de Cerdán habría colaborado con los imputados en «concretos y aislados actos en auxilio» del «ilícito plan» que investiga. Sin embargo, reservó la concreción de su responsabilidad penal al desarrollo posterior de la causa.

Y es que, según estas indagaciones, varios dirigentes socialistas habrían desarrollado un complejo entramado para ofrecer trato de favor y cobertura legal gratuita a implicados en casos de corrupción, con el objetivo de obtener información contra la UCO de la Guardia Civil y blindar al partido en tramas como el caso Koldo o el fraude de los hidrocarburos.

El juez también investiga los amaños de contratos públicos de Leire Díez, ex militante del PSOE y alto cargo en empresas públicas; y los empresarios Vicente Fernández Guerrero, ex presidente de la SEPI; y Antxon Alonso, socio de Cerdán.

Tras el registro, fueron imputados Cerdán, el exconsejero de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías y la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes.

Todo ello en una jornada en la que, a primera hora de la mañana, la Policía Nacional ha alejado a los periodistas de la entrada de la sede nacional del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, lo que, en la práctica, les impedía hacer preguntas a los socialistas que acuden este lunes a la Comisión Ejecutiva. Se trata de la primera vez que los comunicadores han tenido que ubicarse en la acera opuesta, alejados de la puerta por la que transitan los miembros de la ejecutiva.

Esta decisión coincide con la crisis que atraviesa el partido, después de que el pasado miércoles la UCO entrara en el cuartel general de los socialistas en el marco de la investigación por las presuntas cloacas del partido para frenar investigaciones que le afectaban.

Fuentes del PSOE aseguraban que no ha sido una decisión del partido y que se trata de una medida que no depende de ellos mismos. Desde Ferraz atribuían este mandato a la Policía Nacional, que es la que se encarga de velar por la seguridad en las inmediaciones de la sede. Además, apostillaban que este orden podría responder a mantener la seguridad de los periodistas.

En esa misma línea, fuentes socialistas aclaraban que no han pedido nada a la Policía Nacional y aseguran que, en todo caso, no tienen posibilidad de decidir sobre esta materia, ya que esto es algo que atañe al cuerpo policial. Desde Ferraz aclaran que sus competencias en seguridad se circunscriben al interior de la sede.

Finalmente, los agentes han permitido a los periodistas volver a su ubicación habitual después de la queja de los mismos. En todo caso, la mayoría de los dirigentes socialistas han entrado en coche, sin hacer declaraciones a la prensa.