España
Pedro Sánchez

Sánchez despliega su comitiva de 6 coches y 20 escoltas por Madrid para grabarse un TikTok en un salón de videojuegos

Sánchez ha vuelto a desplegar a todo su séquito para que le acompañen al Museo del videojuego de Madrid

En total, 6 coches oficiales, cerca de 20 escoltas y una furgoneta que hace las funciones de ambulancia

La seguridad del presidente ha cortado algunas calles del centro de Madrid antes de abandonar el lugar

  • A.Borges / L. Fernández-Cañas / C.Villarrubia

Los miércoles es un buen día para jugar a los videojuegos para Pedro Sánchez. Esta tarde, el presidente del Gobierno ha acudido al museo del videojuego situado en la madrileña plaza de Callao para echar unas partidas a las consolas y conocer las últimas innovaciones en realidad virtual. Sánchez ha llegado a las 16:20 horas a las puertas de OXO Museo Madrid, situado en la calle Postigo de San Martín 8. El presidente del Gobierno ha vuelto a desplegar a todo su séquito para que le acompañen en sus paseos por Madrid. En total, 6 coches oficiales, cerca de 20 escoltas y una furgoneta que hace las funciones de ambulancia medicalizada y que le acompaña en todas sus salidas.

Sánchez visitó este miércoles por la tarde un museo de videojuegos de Madrid, al que llegó en torno a las 16.15 horas y donde apenas había una decena de visitantes. Los clientes que contaban con entrada —obligatoria para acceder al recinto— fueron obligados de manera «extraordinaria» a mostrar el contenido de sus bolsos, sin que los trabajadores del museo pudieran darles más explicación que un escueto «cuando estéis arriba entenderéis por qué».

Sánchez recorrió las tres plantas del museo junto al director del centro y se detuvo especialmente ante unas gafas de realidad virtual, un juego de pantalla táctil de luces y una videoconsola de estilo retro. La visita concluyó con una charla en la zona de cafetería, que fue cerrada al público para que el presidente pudiera conversar con trabajadores y el director del museo, y de la que solo salían imágenes a través del objetivo de un fotógrafo y las indicaciones de una community manager que formaban parte de su séquito.

Amplio dispositivo de seguridad

El dispositivo de seguridad desplegado para la visita fue, sin embargo, llamativamente aparatoso. Doce escoltas se distribuyeron por el interior del museo: ocho permanecieron en todo momento alrededor del presidente, mientras otros cuatro se dedicaron a bloquear las escaleras para impedir el tránsito de los propios clientes del establecimiento. Quedó prohibido hacer fotografías, y los escoltas recriminaron a quienes lo intentaron. A las 17.00 horas, Sánchez ya había abandonado el lugar: salió a pie por las poco concurridas calles del Postigo de San Martín y Navas de Tolosa, custodiado por escoltas, hasta que en la calle Trujillos le recogió su vehículo.

La comitiva llevaba la habitual UVI móvil que acompaña al presidente en sus desplazamientos, y tanto la plaza de Callao como la zona de las Descalzas Reales aparecían cortadas con furgonetas policiales. La Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional llegó incluso a sellar las alcantarillas del entorno.  Los propietarios del Museo del Videojuego no han cerrado el espacio al público ante la visita del presidente, salvo la zona de la cafetería donde el presidente se ha reunido con un grupo de unas 10 personas, pero sí han revisado los bolsos a todos los que querían entrar.

Inspeccionan hasta las alcantarillas

La seguridad del presidente ha cortado varias calles antes de que abandonara el lugar, entre ellas la calle Veneras y la Plaza de San Martín. El amplio dispositivo de seguridad incluyó la inspección exhaustiva de las alcantarillas y el sistema de saneamiento de la zona, una medida preventiva habitual en eventos de alto nivel. No hace ni un mes, el líder del Ejecutivo movía a nueve coches oficiales y una veintena de escoltas para que le acompañaran a jugar al ajedrez. Su seguridad ha sido objeto de controversia en diversas ocasiones por su magnitud, especialmente durante visitas a diferentes ciudades españolas o actos institucionales.

Pedro Sánchez se ha convertido así en un presidente aislado de la realidad que prácticamente no puede o no se atreve a salir a la calle porque allí donde aparece, las protestas de simples ciudadanos son instantáneas. Así, tiene que llegar a sus mítines o actos diarios, fuertemente protegido y con cordones de seguridad que le alejan de los ciudadanos para evitar gritos y abucheos.

El pasado 27 de marzo, Sánchez acudió al café Gambit, situado en la calle Barco de Madrid, para jugar al ajedrez y en esa ocasión movió a siete coches oficiales más otros dos para la ministra de Deportes, Milagros Tolón, que le acompañaba. Además, cortó el tráfico en la calle durante los minutos previos a la salida del presidente del Gobierno del local. Y no era la primera vez que el presidente bunkeriza un espacio público a su antojo. Ya lo hizo en la localidad madrileña de Fuenlabrada, un histórico feudo del PSOE, para grabar un vídeo de TikTok para sus redes sociales. Lo hizo el pasado 11 de marzo sin anuncio previo en la agenda oficial del Gobierno ni comunicación pública del PSOE. Su cita para jugar al ajedrez tampoco estaba en la agenda oficial.

El museo

El museo ocupa más de 1.600 metros cuadrados dedicados a explorar la evolución del videojuego a lo largo de más de 70 años, desde los primeros experimentos digitales hasta las tecnologías más avanzadas. Se trata de un espacio interactivo que convierte la historia del gaming en una experiencia inmersiva para todos los públicos. Está consolidado como uno de los planes más originales para hacer en Madrid. Tanto es así que un miércoles laboral, no se lo ha querido perder ni el presidente del Gobierno.

También hay una exposición permanente con consolas, ordenadores y juegos históricos. El museo ofrece experiencias de realidad virtual, exposiciones temporales y eventos temáticos. Asimismo, hay talleres, cursos y encuentros sobre cultura digital. Además de la exposición, OXO cuenta en la planta baja con una tienda especializada con merchandising y coleccionables. Allí se puede encontrar todo tipo de artilugios pensados para los gamers. Hay camisetas, funkos, todo tipo de objetos y juguetes de Marvel, mochilas, juegos de mesa, cuadros, pósters, elementos decorativos, etc. En el museo se puede jugar a máquinas arcade (recreativas), cabinas clásicas de salón recreativo o juegos míticos como Pac-Man, Street Fighter II o Tetris.