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Por qué hay que botar a Sánchez, quedan 52 días: su tesis doctoral plagiada

Pedro Sánchez llevaba apenas tres meses en La Moncloa cuando encadenó otra polémica. Después del viaje en Falcon oficial a Castellón para asistir al FIB y ver el concierto de The Killers en julio de 2018, septiembre llegó marcado por su tesis doctoral.

Sánchez había obtenido el doctorado en 2012 por la Universidad Camilo José Cela con la tesis Innovaciones de la diplomacia económica española: análisis del sector público (2000-2012). El trabajo quedó en el centro de la controversia después de que se localizaran párrafos y contenidos coincidentes con informes del Ministerio de Industria y con trabajos académicos anteriores.

Entre las coincidencias detectadas aparecían textos procedentes de documentación de Industria que habían sido incorporados a la tesis sin entrecomillar. También se encontraron contenidos de artículos académicos anteriores. Uno de ellos había sido firmado por el propio Sánchez junto a Juan Padilla, que posteriormente formó parte del tribunal encargado de evaluar su tesis. El trabajo doctoral no hacía referencia a aquel artículo ni a Padilla como coautor.

La polémica creció rápidamente. Sánchez negó haber plagiado y el 13 de septiembre de 2018 aseguró públicamente: «Es falso que haya plagiado» y anunció que emprendería acciones legales. Al día siguiente remitió un burofax exigiendo una rectificación y amenazando con acciones penales si esta no se producía. La querella finalmente no llegó a presentarse…

Conclusión prácticamente idéntica en la tesis y uno de los ‘papers’ anteriores. (Fuente: OKDIARIO)

El Gobierno intentó cerrar el caso sometiendo el documento a programas informáticos de detección de coincidencias. Moncloa difundió inicialmente que PlagScan había encontrado sólo un 0,96% de contenido coincidente. Sin embargo, la propia compañía realizó posteriormente su análisis y elevó el porcentaje al 21%, señalando una importante diferencia respecto al resultado difundido por el Ejecutivo.

Hasta entonces, acceder íntegramente a la tesis requería acudir a la Universidad Camilo José Cela. En plena polémica, Sánchez anunció que publicaría el trabajo completo en internet para facilitar su consulta, mientras seguía rechazando las acusaciones de plagio.

El episodio acompañó así los primeros meses de Sánchez en La Moncloa: tras la controversia por el Falcon para viajar a Castellón, el presidente tuvo que hacer pública su tesis, explicar las coincidencias encontradas en ella y responder a las dudas sobre un trabajo académico.