España
Invasión de Ceuta

La ONG SAMU vacuna gratis y regala ropa a los invasores del nuevo campamento del Puerto de Ceuta

La fundación gestiona tres carpas del recinto y factura a la Administración: el reparto lo paga el contribuyente

Vacunas, enfermería, ropa nueva y tres comidas diarias para unos inmigrantes que solo piden pasar a la Península

La Fundación SAMU ha montado un centro de vacunación improvisado dentro del campamento recién estrenado del puerto de Ceuta y ha repartido ropa nueva a parte de los inmigrantes que entraron el viernes en el recinto. A eso se suman enfermería y dispensario en el propio recinto, sin que ninguno de los internos tenga que pagar un euro por ello.

SAMU gestiona la segunda de las dos zonas en que se divide el campamento: tres carpas de gran formato, sin compartimentar por dentro, tipo nave. Ahí no hay literas ni colchones, sino catres de campaña de lona verde alineados en hileras paralelas que dejan pasillos de apenas un paso entre camastro y camastro. Los hombres esperan tumbados, en pantalón corto y descalzos, con las mochilas a los pies.

El resto del dispositivo va en la misma línea. En el recinto principal, medio centenar de carpas blancas de la AECID funcionan como dormitorios con ocho literas cada una, colchones y sábanas sin estrenar y tres bombillas por tienda. Fuera hay duchas portátiles. En el comedor, mesas plegables con barras de pan enteras, botellas de agua, yogures y tarrinas de postre. La comida llega a diario en cargamentos y se sirve desayuno, almuerzo y cena.

Conviene precisar un punto que el propio nombre de la organización oculta. SAMU no es voluntariado: es una fundación adjudicataria de contratos públicos que lleva años trabajando en Ceuta con dinero de la Administración, desde la acogida de menores extranjeros no acompañados —facturada en su día en torno a 70 euros por niño y día— hasta el dispositivo actual.

Nada de lo que reparte en el puerto sale de su bolsillo: lo paga el contribuyente. El Ministerio de Inclusión transfirió en agosto casi 6,5 millones de euros extraordinarios a Ceuta para reforzar la atención a los llegados en la entrada masiva de julio, además de los 25 millones anunciados para menores.

Ninguno de los inmigrantes con los que ha hablado OKDIARIO dentro del recinto tiene una queja del trato recibido. Todos coinciden en que no les falta de nada. Y todos rematan igual: lo que quieren es salir de Ceuta y pasar a la península. Dos de ellos lo han escrito con espray en sendos cartones a unos metros del vallado: no quieren asilo, quieren una vida legal para llegar a la Península.

El campamento ofrece 1.700 plazas. El Gobierno de Ceuta contabiliza al menos 13.000 personas en situación administrativa irregular en la ciudad, así que el recinto no cubre ni una de cada siete.