España
Invasión migratoria de Ceuta

OKDIARIO en la morgue improvisada de Ceuta: Marruecos se desentiende de 40 inmigrantes fallecidos

Los trabajos de identificación de los fallecidos son complejos, ante la desesperación de los familiares

  • Ezequiel Marín | Isaac Chavida
  • Ceuta
  • Enviados especiales

El Instituto de Medicina Legal (IML) de Ceuta ha recibido los cuerpos de 79 personas fallecidas en el mar intentando cruzar la frontera hacia España. De ellos, los médicos forenses han realizado un total de 77 autopsias, de las que sólo se han identificado a dos personas.

Los cadáveres han sido trasladados al antiguo Hospital Militar, cerrado desde 2018, que se ha convertido ahora en una morgue improvisada. Allí se les realiza la autopsia. Marruecos no se hace cargo de muchos de ellos, apenas de 40 fallecidos. La actividad es incesante por parte de forenses, agentes de la Guardia Civil y distintos técnicos y especialistas. Se trata de identificar los cuerpos a través de las huellas dactilares y el análisis de ADN y se contacta con los familiares, desesperados al no tener noticias de sus allegados. Una labor compleja que se realiza contrarreloj.

A todos los cuerpos encontrados en el mar se les ha recogido huellas dactilares y muestras biológicas. De ellos hay dos personas identificadas a través de huellas dactilares, puesto que estaban registrados en España. Una vez realizada la autopsia, el servicio de Criminalística de la Guardia Civil envía las huellas dactilares digitalizadas para su identificación. También se recogen muestras biológicas para poder cotejarlas con familiares y que exista otra posible vía de identificar a las personas fallecidas. Por el momento, tan sólo dos personas estaban registradas en España con huellas dactilares, por lo que han sido identificadas a la espera de que el Juzgado avale dicha identidad. Para poder identificar al resto, tendrán que enviarse los datos de las huellas dactilares a Marruecos para su posible reconocimiento.

Es sin duda la cara más dramática de la avalancha que ha marcado un antes y un después en las crisis migratorias en España. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado este martes a 72.000 la cifra de los inmigrantes que entraron en Ceuta. El ministro ha asegurado que 70.000 ya habrían salido del país, lo que supone reconocer que 2.000 ilegales permanecen aún en la ciudad días después de la entrada masiva y tras considerar el Gobierno que la situación era de «normalidad». El Gobierno de Ceuta estimaba este lunes que entre 3.000 y 5.000 inmigrantes irregulares aún no han vuelto a Marruecos.

Así lo ha podido constatar OKDIARIO. La playa del Trampolín se ha convertido en lugar de encuentro para centenares de inmigrantes que pasan allí las horas, descansando en la arena o incluso jugando un partido improvisado de fútbol.

«Esto parece un campamento de refugiados, no hay normalidad», señala un vecino ceutí, desmintiendo así el relato de calma del Ejecutivo.

Asilo

Ahora se plantea qué hacer con los inmigrantes que permanecen en la ciudad. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha informado este martes de que la Policía Nacional ha comenzado el proceso de triaje al objeto de denegar o conceder las solicitudes de asilo.

Durante ese triaje, la Policía Nacional identifica a cada persona, recoge sus datos y determina si solicita protección internacional o no. En el caso de los ciudadanos marroquíes cuyas solicitudes de asilo sean rechazadas, se incoarán los correspondientes expedientes de devolución.

En paralelo, el Gobierno ha comenzado a agilizar los traslados a la península de residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que ya se encontraban en Ceuta antes de la entrada masiva. Los procedimientos se están acelerando para liberar plazas en el CETI, saturado con más de 1.000 residentes pese a tener 512 plazas.

El delegado del Gobierno ha reconocido que la normalidad todavía está «lejos» de recuperarse y ha señalado que persisten problemas tanto de seguridad como de atención humanitaria, especialmente por la presencia de adultos y menores que permanecen en la vía pública.