España
INVASIÓN de CEUTA

Marruecos lanza a sus ministros a reclamar Ceuta y Melilla con insistencia: «No retrocederemos, nos aferramos a nuestra tierra»

  • Rafael Gallego
  • Responsable de Fin de Semana y redactor jefe de Continuidad y Coordinación. En OKDIARIO desde el inicio, portadista e impulsor de la sección Internacional.

Son ya varios los ministros marroquíes los que han puesto sobre la mesa durante las últimas semanas la reivindicación del régimen alauita de hacerse con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, un viejo anhelo de Marruecos que, sin embargo, carece de soporte histórico, en tanto que estos dos enclaves españoles nunca han sido parte de su territorio.

Este jueves era el ministro marroquí de Obras Públicas, Nizar Baraka, el último en recordar esta reivindicación. «Nosotros lo decimos con toda franqueza: España es un socio esencial para nosotros, pero no retrocederemos ni un solo palmo de nuestro territorio nacional», aseguró el representante marroquí.

El primer miembro del gabinete marroquí en pronunciarse en este sentido tras la invasión fue el titular de Justicia, Abdellatif Ouahbi, quien el 12 de agosto subrayaba que «este asunto sigue sobre la mesa, nos aferramos a nuestra tierra». Ouahbi se refirió a la ambición alauita sobre Ceuta y Melilla como un «problema a resolver a través del diálogo».

Se da la circunstancia de que Ouahbi mantiene, mientras reinvidica el control marroquí sobre parte del territorio soberano español, una cercana relación con su homólogo español, Félix Bolaños: ambos han mantenido varias reuniones de cara a la organización del Mundial de fútbol de 2030, que ambos países comparten junto a Portugal. Marruecos lleva tiempo lanzando una ofensiva diplomática para tratar de hacerse con la celebración de la final, cuya sede natural en la concepción del proyecto era el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid.

También el ministro marroquí de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, se ha referido a la ambición sobre Ceuta y Melilla, refiriéndose a «la lucha sagrada» para «liberar las ciudades ocupadas».

Marruecos ha declarado siempre su interés por reclamar como propias las ciudades de Ceuta y Melilla debido a que las considera territorios suyos bajo ocupación «colonial extranjera». Este interés proviene de una corriente ideológica nacionalista que propone volver a integrar territorios, como Sáhara Occidental, partes de Argelia, Mauritania, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, con el fin de crear el «Gran Marruecos».

España defiende la idea de que Ceuta y Melilla son partes integrales e indisolubles del territorio nacional. Antes de los tratados coloniales de los siglos XIX y XX y antes de la creación del Estado marroquí, ambas ciudades se anexionaron a las coronas ibéricas.