España
Ministerio del Interior

Marlaska tiene a una veintena de guardias civiles en un cuartel ruinoso pese a que hay uno nuevo a 7 km

Los agentes denuncian el abandono que sufren por parte del Gobierno de Pedro Sánchez

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene a una veintena de guardias civiles de Seguridad Ciudadana de Asturias en un cuartel ruinoso, pese a haber uno nuevo a siete kilómetros, en el mismo municipio. Esta situación está ocurriendo en Ujo (Asturias). Los agentes temen que se les caiga el techo encima de un momento a otro, por lo que han pedido el cambio a las instalaciones nuevas de Mieres, pero se les niega, incluso de forma temporal.

Una situación que no sólo pone en jaque a los guardias civiles, sino también a los ciudadanos que acuden al cuartel. Los agentes no dan crédito al «abandono» que sufren por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. 

Y esto ocurre mientras el ministro saca pecho por inversión en infraestructuras. Lo cierto es que la última vez que presumió públicamente de ello, se le cayó el techo del antiguo cuartel de Mieres (Asturias), como informó en exclusiva OKDIARIO. Afortunadamente, el suceso se saldó sólo con un agente herido leve. El techo se le derrumbó encima, golpeándole cabeza, hombros, espalda, pecho y manos.

Los hechos ocurrieron el pasado 19 de marzo, cuando Marlaska se encontraba inaugurando la ampliación del cuartel de Chipiona (Cádiz), defendiendo «la inversión en infraestructuras como modelo de buena gestión» y haciéndose fotos junto a la directora de la Benemérita, Mercedes González, en las nuevas instalaciones.

Lo cierto es que en Mieres tiene a los agentes en un antiguo ambulatorio, donde se produjo el suceso, porque hace quince años, en tiempos de Alfredo Pérez Rubalcaba en el Ministerio del Interior, fueron desalojados de su cuartel por encontrarse también en malas condiciones. Aquello ocurrió en enero de 2011 y se anunció la construcción de uno nuevo. Hace cuatro años se empezó a levantar y todavía no ha sido entregado. Previsiblemente, se abrirá a lo largo de este mes.

Es precisamente en dichas instalaciones nuevas donde los agentes de Ujo, que es un pueblo de Mieres, reclaman el cambio «para evitar que ocurra una desgracia». Sin embargo, el coronel de la zona de la Guardia Civil de Asturias alega que se hará un retoque al cuartel de Ujo con un presupuesto de 40.000 euros. «Con eso sólo hay para pintura», denuncia indignado a OKDIARIO Alberto García Llana, líder en Asturias de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, de la que fue fundador.

A su juicio, el estado de las instalaciones es tan lamentable que trae a cuenta tirarlo abajo. «Es increíble que en pleno siglo XXI sigan existiendo instalaciones tan vergonzosas como el cuartel de Ujo, al borde de la ruina», denuncia Llana, destacando que, sin embargo, las policías autonómicas «tienen instalaciones nuevas y se les renuevan cada poco tiempo».

Denuncia ante el Ayuntamiento de Mieres

Ante esta situación de «abandono» y «peligro real» para los agentes y usuarios del cuartel, la AUGC ha presentado una denuncia en el Ayuntamiento de Mieres, pidiéndole que intervenga. Llana advierte en el escrito que las dependencias de este cuartel, que data de 1920, están en gran parte «ruinosas y sin mantenimiento alguno, con desprendimientos de materiales de la fachada y aleros».

El edificio consta de tres plantas, y en la inferior se observan desprendimientos y escombros de la planta superior, por lo que «podría haber daños estructurales». También ha habido desprendimientos de la cubierta, que, además, tiene canalones obstruidos con tierra y vegetación, «con el riesgo de exceder la resistencia del soporte de los materiales y producirse desplome o derrumbamiento sobre la vía pública y sobre cualquier ciudadano que transite por las inmediaciones o los propios agentes».

Asimismo, se observan grietas en la estructura del edificio y en la zona de las duchas, donde hay separación entre los azulejos de la pared, el plato de ducha y el suelo, así como baldosas sueltas en otras dependencias. Por si fuera poco, los registros eléctricos carecen de tapa y en la cochera hay filtraciones que caen directamente sobre los elementos de iluminación, lo que «podría causar descargas eléctricas a cualquier persona en las cercanías».

El guardia civil herido en Mieres.

Además, en la última planta se acumulan escombros que impiden el paso a parte de los habitáculos, y al pisar hay un efecto rebote por el suelo de madera sobre el que se puso en su momento una capa de cemento y baldosas. Y en la buhardilla del cuartel hay restos de heces y plumas, «por lo que hay acceso desde el exterior a palomas que lo utilizan como resguardo y lugar de cría, propiciando un grave riesgo de insalubridad y transmisión de enfermedades a los usuarios de las instalaciones».

La AUGC adjunta a la denuncia diversas fotografías que reflejan las «indignas condiciones» en las que ejercen los agentes. En el escrito destaca que, pese a esta situación, que se prolonga ya varios años, no consta evaluación alguna del edificio por parte del Ministerio.

Por ello, pide al Ayuntamiento que abra un procedimiento y adopte medidas urgentes para solucionar el problema. Bien, «declarando la situación legal de ruina urbanística o la que proceda», pero que actúe ante esta situación de inmediato.

En la denuncia, Llana recuerda al Consistorio que, de no alcanzarse acuerdo con Marlaska, la Administración podrá optar entre ordenar las obras de rehabilitación necesarias, con otorgamiento simultáneo de ayuda económica adecuada, o proceder a la sustitución del propietario incumplidor.

El mal estado de los cuarteles

La AUGC recuerda que lleva tiempo denunciando el mal estado de los cuarteles, «pero nadie hace nada». «El propio Ministerio del Interior ha reconocido que hay hasta 11.000 pabellones de la Guardia Civil en mal estado», destaca el secretario general de la AUGC en Asturias, apuntando que ni Marlaska ni Mercedes González pueden alegar desconocimiento de la situación.

«El Ministerio se ha acostumbrado a tener un cuerpo policial cuyas instalaciones le salen gratis», señala Eugenio Nemiña, responsable jurídico de la asociación, así como vocal del Consejo de la Guardia Civil y de la Comisión de Riesgos Laborales.

«Tenemos que estar mendigando constantemente a ayuntamientos y diputaciones para que nos arreglen los cuarteles o cedan terrenos para construir unos nuevos cuando el edificio se encuentra ya en un estado lamentable», precisa Nemiña.

Y subraya que si el Ministerio «quiere mantener el actual despliegue de la Guardia Civil, debe contar con presupuesto suficiente para mantener en óptimo estado las instalaciones, y si no, tendrá que pensar en una reestructuración». «Lo que no es de recibo es que, mientras obliga a trabajar en estas condiciones a los agentes, gaste un dineral en merchandising, como está ocurriendo, entre otras partidas vergonzosas», concluye.

Se pronuncia así respecto a los 500.000 euros que Interior lleva gastados en regalos de la DGT o que se destine dinero de Seguridad Ciudadana a embellecer fusiles antiguos para desfiles. Además, pretende gastar 172.500 euros en carteles luminosos para señalizar los cuarteles o gastará 110.000 euros en ocho instrumentos de música para «renovar y actualizar» la dotación de la Unidad de Música de la Guardia Civil, el valor de 260 chalecos antibalas.

«Desde 2023 ha gastado hasta 418.000 euros en instrumentos mientras los agentes llevan chalecos que no son de su talla, no hay dinero para termos o arreglar los cuarteles», critica la AUGC.