Marlaska cambia la normativa de las medallas para exigir también «ejemplaridad» tras la denuncia contra el DAO
El ex DAO denunciado por violación recibió el máximo reconocimiento de esta condecoración
Ahora, quieren exigir "ejemplaridad" para ajustarlo a la "realidad social/institucional actual"
El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska ha iniciado el procedimiento para cambiar la normativa de uno de los reconocimientos que se pueden otorgar a la Policía Nacional para exigir también «ejemplaridad» tras la denuncia contra el ex director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, José Ángel González, en la que una subordinada relata una brutal violación.
La cartera del juez de profesión ha elevado a consulta pública la modificación de una orden ministerial para modificar la Condecoración a la Dedicación al Servicio Policial. Este es el primer paso para realizar una modificación de un texto legal de este tipo.
Según Interior, esa normativa necesita ahora una «adecuación» para incluir el «reconocimiento concedido al valor de ejemplaridad en la conducta profesional que debe presidir el ejercicio de la función policial».
Hasta ahora, el reconocimiento se otorgaba al agente que hubiera prestado un servicio durante un tiempo determinado y siempre que no tuviera una «anotación desfavorable sin cancelar en el expediente personal por falta grave o muy grave» y no estuviera «sometido a procesos penales ni a expediente disciplinario» en el momento de la concesión. Esta condecoración se concede por una orden del titular de la cartera de Interior y tiene cuatro categorías diferentes:
- Medalla. A los 20 años de servicio.
- Cruz. A los 25 años de servicio.
- Encomienda. A los 30 años de servicio.
- Placa. A los 35 años de servicio.
«Reforzar el carácter ejemplar»
Sin embargo, ahora pretenden añadir un requisito extra. «La finalidad pretendida es asegurar que el reconocimiento otorgado refleje no solo una dilatada trayectoria de servicio sino también un comportamiento acorde con los valores profesionales propios de la Policía Nacional», puede leerse en el texto propuesto por la cartera de Marlaska.
En definitiva, entre los objetivos de esta norma está «reforzar el carácter ejemplar de la condecoración». Con ello pretenden «garantizar su coherencia con los principios de buena conducta profesional».
A ojos del ministerio, de seguir tal y como está ahora, se entregarían reconocimientos «bajo criterios que ya no se ajustan a la finalidad esencial de la norma ni a la realidad social/institucional actual».
Si se continúa con la regulación actual, se estaría «desvirtuando así la naturaleza honorífica de la distinción y vulnerando el principio de eficiencia en la gestión pública». Por todo ello, consideran que cambiar la orden ministerial, vigente desde 2011, es lo «más coherente desde el punto de vista de la técnica normativa y de la seguridad jurídica su modificación».
El ex DAO, José Ángel González, recibió este reconocimiento como pueden verse en las imágenes que ilustran esta noticia. En su caso, ya ha recibido la distinción más alta, la Placa, por 35 años de servicio. Sin embargo, la «ejemplaridad» que ahora exigirá esta condecoración está en entredicho tras las denuncias de agresión sexual.
Tras ello, el sindicato Jupol registró un escrito ante el Consejo de la Policía Nacional para solicitar la retirada de las medallas pensionadas a José Ángel González. Este no es el caso de esta medalla, que no lleva aparejada una mejora salarial.
Denuncia contra el ex DAO
Y es que la crisis en la jefatura de la Policía Nacional se abrió después de que un juzgado admitiese a trámite la querella por agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos de una funcionaria del cuerpo contra el anterior DAO.
Según recoge la querella, los hechos comenzaron en abril de 2025, cuando la agente, estando de servicio, «recibió la orden de acudir con un coche camuflado al restaurante donde se encontraba el DAO con otro mando comiendo, para posteriormente ordenarle que le llevara particularmente al vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior, donde el mando prevaleciendo de su autoridad agredió sexualmente con penetración a su subordinada causándole lesiones, hasta que la víctima pudo zafarse y huir de la vivienda ministerial».
«Metía los dedos en mi vagina y me llevaba la mano a su miembro erecto», relata la víctima.
Tras los hechos, la agente «fue coaccionada de forma directa por el querellado e indirecta por otros altos cargos policiales para que no denunciara los hechos que le han llevado a encontrarse de baja psicológica, con la retirada del armamento e incapacidad médica para la prestación del servicio», según explica.
La Dirección Adjunta Operativa la asumió de forma interina la comisaria principal Gemma Barroso, subdirectora general de Recursos Humanos y Formación de la Policía Nacional. Esta comisaria es la que el martes, 17 de febrero, fue informada de la querella y la que, posteriormente, contactó con la denunciante –inspectora de la Policía– para ponerle protección policial.
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