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ETA

‘Kantauri’, el jefe de ETA condenado a más de 400 años de prisión que ordenó asesinar a Miguel Ángel Blanco

Kantauri es, a día de hoy, el único etarra que sigue procesado por el asesinato de Miguel Ángel Blanco

José Javier Arizcuren Ruiz, conocido dentro de la organización terrorista ETA como Kantauri, fue uno de los jefes militares más temidos y sanguinarios de la banda terrorista durante los años noventa. Nacido en Pamplona en 1958, ascendió dentro de la estructura etarra hasta convertirse en el máximo responsable del aparato militar, desde donde coordinó atentados, asesinatos, comandos y campañas de terror que dejaron decenas de muertos en toda España.

Se incorporó a la banda en 1981, durante los llamados años de plomo, dando sus primeros pasos como integrante activo en el comando legal Baratza de Navarra, su primera célula criminal dentro de ETA. Allí realizó labores centradas en el apoyo logístico y la recopilación de información en Navarra.

Poco después, en 1984, pasó a formar parte del comando Araba, uno de los más activos de la banda en aquellos años, y ese mismo año participó en el asesinato de Pedro Ortiz de Urbina, ejecutado en Vitoria el 1 de marzo. Era el comienzo de una carrera criminal que no se detendría durante cuatro décadas.

En 1985, Kantauri encadenó dos atentados que definen la frialdad con la que operaba. En marzo colocó un coche bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de Llodio con intención de masacrar a unos veinte agentes; el mando explosivo falló y la carnicería fue evitada, pero la Audiencia Nacional le condenó a 425 años por el intento. Apenas tres meses después, el 26 de junio, el cartero Estanislao Galíndez era asesinado en Amurrio. Kantauri fue procesado por ese crimen y la Fiscalía solicitó 40 años más. El 6 de agosto de 1987 acumuló otra condena de 82 años al ordenar la colocación del coche bomba que mató en Vitoria a los policías Antonio Ligero Hec y Rafael Mucientes Sanz.

Ascenso a jefe de ETA

Con el tiempo, Kantauri ascendió a la dirección de la organización francesa de ETA. En 1991, desde ese mando, dirigió el atentado que dejó a la niña Irene Villa sin ambas piernas y a su madre gravemente herida. El 6 de febrero de 1992, ordenó la colocación de otro coche bomba en la plaza de la Cruz Verde de Madrid que mató a cinco personas: tres capitanes del Ejército, un soldado y un funcionario civil.

Semanas después, el 31 de marzo, un paquete bomba acabó con la vida del coronel Joaquín Vasco Álvarez, que murió al día siguiente. En noviembre de ese mismo año, el subteniente de la Guardia Civil Miguel Miranda era asesinado con coche bomba también en Madrid. En 1994, el sargento de la Policía Municipal de Lasarte Alfonso Morcillo caía a tiros. La Audiencia Nacional condenó a Arizcuren Ruiz como responsable de ordenar cada una de esas acciones.

Gregorio Ordóñez y Fernando Múgica

El año 1995 trajo uno de los crímenes políticos más notorios de ETA: el asesinato de Gregorio Ordóñez, concejal del PP y presidente del partido en Guipúzcoa, ejecutado a tiros en un restaurante de San Sebastián el 23 de enero. Kantauri, como jefe del aparato militar, fue quien ordenó y planificó la operación. Junto a él permanece procesado por este crimen Julen Atxurra Egurrola, alias Pototo.

En 1996, Arizcuren Ruiz encadenó otros dos crímenes de gran envergadura. En enero ordenó el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, que permanecería enterrado en vida en un zulo durante 532 días hasta su liberación en julio de 1997, al borde de la muerte.

En febrero de ese mismo año, dio la orden de asesinar al dirigente socialista Fernando Múgica. La Audiencia Nacional le señala como autor intelectual de ambos hechos. Ese año, además, fue procesado junto a Pototo por ordenar el asesinato del concejal del PP en Sevilla Alberto Jiménez Becerril y el de su esposa Asunción García Ortiz, así como el del sargento Miguel Ángel Ayllón Díaz-González en Córdoba.

El asesinato de Miguel Ángel Blanco

Kantauri es, a día de hoy, el único etarra que sigue procesado por el asesinato de Miguel Ángel Blanco. El resto de quienes cometieron o participaron en ese crimen ya han sido condenados o han visto sobreseídas o archivadas las causas. La fiscalía lo considera el autor intelectual al ordenar, como jefe militar de la banda terrorista, el secuestro y muerte del concejal.

Tras la liberación de Ortega Lara, Arizcuren Ruiz transmitió por escrito, de su puño y letra, una instrucción a los comandos que dirigía. El texto, incorporado al sumario de la Audiencia Nacional, no dejaba margen a la interpretación:

«Es muy importante darles a los políticos del PP. Cualquier político del PP es objetivo, poned toda la fuerza posible en levantar a un concejal del PP dando un ultimátum de días para que los presos estén en Euskadi», ordenó Kantauri.

Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, obedeció. El 10 de julio de 1997 secuestró en Ermua al joven concejal del PP Miguel Ángel Blanco. Durante 48 horas, toda España estuvo en vilo hasta que finalmente, el 12 de julio, el cuerpo de Blanco aparecía en las afueras de Lasarte con dos disparos en la cabeza. Tenía 29 años.

La Audiencia Nacional procesó formalmente a Kantauri por este crimen en marzo de 2016. Por todos sus delitos, Arizcuren Ruiz acumula condenas que suman más de 400 años de prisión. Ahora bien, tras haber cumplido 25 años entre rejas (sumando su tiempo en cárceles de Francia y España), en junio de 2025 se le concedió el tercer grado penitenciario, lo que le permite vivir en un régimen de semilibertad.