España
BROTE DE HANTAVIRUS

Expertos en control de plagas sobre el MV Hondius: «Lo primero es detectar cuántas ratas hay a bordo y dónde se refugian»

Cabo Verde e isla Santiago presentan una alta población de ratas en zonas urbanas y periurbanas

El crucero MV Hondius fondeo en la zona de Cabo Verde donde pudieron acceder las ratas a la embarcación

Expertos en desratización de embarcaciones consultados por OKDIARIO desgranan el protocolo que debería seguir el crucero MV Hondius tras confirmarse la presencia de ratas a bordo: antes de cualquier intervención, hay que saber exactamente a qué se enfrenta el barco.

«Lo primero es detectar el número de ratas que se encuentran en el crucero y proceder a la colocación de trampas en las zonas donde pueden utilizarlas de refugio», explican los técnicos. Solo una empresa especializada en control de plagas en embarcaciones está capacitada para llevar a cabo esa tarea. El personal de limpieza del barco, por muy formado que esté en higiene y desinfección, no tiene esa competencia. «El personal del crucero tiene conocimientos de limpieza, pero no de desratización», subrayan.

Por qué la tripulación no puede actuar por su cuenta

La tentación de atajar el problema de forma inmediata con los medios disponibles a bordo entraña un riesgo sanitario serio. «El personal del crucero no puede proceder por su cuenta a la fumigación porque el veneno se eleva hacia los camarotes y contamina a través de los respiraderos», advierten los expertos. Una actuación improvisada no solo sería ineficaz: podría poner en peligro la salud de los pasajeros.

El protocolo correcto pasa, por tanto, por paralizar cualquier intento de intervención propia y contratar de inmediato a una empresa especializada en desratización de buques, que cuente con los medios y los conocimientos técnicos para operar en un entorno cerrado y habitado como el de un crucero de lujo.

Cómo llegan las ratas a bordo

Los cruceros disponen de barreras físicas para impedir el acceso de roedores: las denominadas platinas, discos metálicos que se instalan sobre las amarras y actúan como barrera giratoria. Cuando una rata intenta trepar desde el muelle, el disco la hace perder el equilibrio y cae al agua. Sin embargo, este sistema no es infalible. El momento de mayor vulnerabilidad se produce cuando el barco está fondeado o cuando no se despliegan esas protecciones en los cabos de amarre.

El MV Hondius estuvo fondeado frente a las costas de Cabo Verde antes de que se detectara la presencia de roedores. No es un detalle menor: el archipiélago ha registrado en los últimos años un crecimiento documentado de la población de rata negra (Rattus rattus) en zonas urbanas y periurbanas, lo que lo sitúa entre los puertos de mayor riesgo para las embarcaciones que hacen escala en sus aguas.

Los expertos señalan además que África e India son los dos grandes focos de embarque de roedores en cruceros. En el caso indio, la protección legal y cultural de la que gozan las ratas en algunas regiones del país dificulta el control de su población y eleva el riesgo para los barcos que recalan en sus puertos.