España
'Ley de Nietos'

La alto cargo que compró la máquina de «50 pasaportes por minuto» trabajó con Calvo en impulsar la ‘Ley de Nietos’

La presidenta-directora general de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM), Isabel Valldecabres, que firmó la compra de nueva maquinaria para «agilizar» la producción de pasaportes, hasta «50 por minuto», trabajó como jefa de gabinete de Carmen Calvo en el impulso de la ley de nacionalización masiva de falsos nietos del exilio.

Valldecabres fue directora del Gabinete de la entonces vicepresidenta primera del Gobierno, tanto en su primera etapa como ministra de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, como en el gobierno de coalición con Podemos, donde ocupó la misma cartera, pero sin la competencia de Igualdad y asumiendo la de Memoria Democrática. Fue ella, siendo Valldecabres su mano derecha, quien pilotó la redacción de la nueva Ley de Memoria Democrática que permite la nacionalización masiva de descendientes de emigrantes.

En agosto de 2021, tras salir Calvo del Gobierno de Pedro Sánchez, Valldecabres fue nombrada por la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como directora general de la Fábrica Nacional de Moneda. Fue en su etapa en el gabinete Calvo donde le salpicó el caso Ghali, llegando a declarar como testigo. Su sueldo como alto cargo del Ejecutivo de Pedro Sánchez ascendió a 171.908,25 euros en 2025, incluyendo ocho trienios, según consta en el Portal de Transparencia de la Administración General del Estado.

Además, fue asesora de los ministros socialistas Juan Alberto Belloch y Juan Fernando López Aguilar en el Ministerio de Justicia, y de Bibiana Aído en el de Igualdad. Fue Valldecabres, ahora mismo en situación administrativa de «servicios especiales», la magistrada del 4º turno que no vio delito en el escrache a la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría (PP) en 2013. También fue promovida por el PSOE a través del Senado como vocal suplente para el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Valldecabres figura como firmante, en representación de la Fábrica de Moneda y Timbre, del contrato suscrito con la empresa adjudicataria Inser Robótica para el «suministro e instalación de dos líneas automáticas de encajado y paletizado de pasaportes».

Esta compañía explicó que había sido elegida, en un concurso público del Gobierno al que concurrieron otras ingenierías de prestigio, para la instalación de «dos células robotizadas» en el emblemático edificio de este organismo en la madrileña calle Jorge Juan. El importe de adjudicación ascendió a 676.390 euros (impuestos incluidos).

«La FNMT ha dado un paso decisivo hacia la modernización de su proceso de fabricación de pasaportes, confiando en nosotros la instalación de dos líneas automáticas de encajado y paletizado. Este proyecto tiene como objetivo mejorar la eficiencia y la seguridad en la producción de uno de los documentos más sensibles del país», enfatizó la adjudicataria.

«Gracias a esta solución, se podrán procesar hasta 50 pasaportes por minuto en cada línea, integrando tecnologías avanzadas como control RFID, verificación de peso y etiquetado automatizado. Estas funcionalidades permitirán una trazabilidad completa, desde la numeración de los pasaportes hasta su agrupación y embalaje final», añadió la ingeniería.

«Uso eficiente»

El contrato relativo a estas células de encajado y paletizado incluyó «no solo la instalación y puesta en marcha de estas líneas, sino también la formación teórica y práctica del personal de la FNMT, para asegurar un uso eficiente de la maquinaria», indicó la compañía vasca.

De igual modo, Inser Robótica suscribió el compromiso de «garantizar el suministro de repuestos y soporte técnico durante los próximos diez años, reforzando así la sostenibilidad y el mantenimiento a largo plazo del proyecto».

Asimismo, en una nota interna distribuida en la Fábrica de Moneda y Timbre, a la que tuvo acceso OKDIARIO, se informó de la actualización de la maquinaria de encajado y paletizado de pasaportes con una tecnología «más moderna, compacta y eficiente».

Según esta comunicación, el anterior equipo, después de «más de una década en funcionamiento», había quedado desactualizado respecto a las «necesidades actuales». El sistema utilizado ahora «agiliza el proceso productivo, simplifica la operativa diaria, optimiza el espacio de trabajo y mejora las condiciones de las personas que lo utilizan», recogió la nota.