España
'CASO ZAPATERO'

Los accionistas de Plus Ultra que usaron a Zapatero para el rescate querían que les rehabilitara ante el chavismo

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

Camilo Ibrahim Issa y Rodolfo Reyes, los accionistas de la aerolínea Plus Ultra que usaron a José Luis Rodríguez Zapatero para el rescate, querían que el ex presidente del Gobierno de España les rehabilitara ante el chavismo tras haber tenido problemas con el régimen.

Zapatero lleva meses tratando de desvincularse de Plus Ultra para que no le salpiquen delitos; sin embargo, el ex mandatario socialista conocía muy bien a la cúpula de la compañía. El accionariado de la aerolínea estaba plagado de empresarios venezolanos y el presidente conocía a varios de ellos.

Rodolfo Reyes y su mujer eran los principales accionistas de la compañía cuando el empresario venezolano pidió «tender puentes» con Zapatero para lograr la concesión de la ayuda pública. Reyes había tenido problemas con los jerarcas chavistas y también le convenía tener en el radar a Zapatero para solucionarlos debido a sus buenas relaciones con el actual Gobierno de Venezuela liderado por su amiga Delcy Rodríguez.

Reyes había sido perseguido por el régimen de Nicolás Maduro hasta llegar a instancias judiciales de EEUU. Las agencias de inteligencia americanas le seguían la pista y en sus dispositivos encontraron numerosas referencias a Zapatero.

Otro de los accionistas de Plus Ultra era Camilo Ibrahim, un empresario venezolano de origen libanés que tenía numerosos negocios en el país caribeño y que fue uno de los socios iniciales de Plus Ultra. Zapatero conocía a Camilo Ibrahim de su etapa en Venezuela, en la que conoció a los empresarios más potentes de Caracas.

Ibrahim tenía franquicias de tiendas muy conocidas en Europa en el país caribeño y necesitaba al régimen chavista para operar en el país comunista. Sus relaciones con el Gobierno de Nicolás Maduro eran buenas hasta que le llegaron a Delcy Rodríguez algunos comentarios negativos sobre su gestión y la mandataria venezolana decidió cortar lazos con Ibrahim. Fue entonces cuando uno de los hombres fuertes de Plus Ultra se puso en contacto con Zapatero para que le ayudase. El ex presidente español se prestó a ello. 

Los venezolanos vinculados a Plus Ultra tenían un especial cariño a José Luis Rodríguez Zapatero, que les ayudaba a blanquearse ante el régimen bolivariano. Estaban al corriente de las gestiones que hacía para ellos y de que les estaba ayudando a conseguir financiación en un momento de crisis a través de su amigo Julio Martínez Martínez.

Rodolfo Reyes se refería a Zapatero como «nuestro pana ZP» en uno de sus mensajes y aseguraba que estaba «detrás» de la concesión de la ayuda pública. 

En busca y captura

Rodolfo Reyes es una de las personas que permanece en busca y captura tras ordenarlo el juez del caso Zapatero. El juez ha cursado una Orden Internacional de Detención por llevarse parte del dinero del rescate de Plus Ultra a paraísos fiscales. Anticorrupción también pidió a Interpol que le buscase por llevarse parte de los 53 millones a Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Islas Mauricio. 

Rodolfo Reyes vivía a caballo entre Madrid y Caracas y las detenciones del pasado mes de diciembre de 2025 le pillaron fuera de España. Estaba en la lista de personas que debían detener los agentes de la UDEF, pero no le encontraron en su casa. Rodolfo Reyes no ha vuelto a España desde entonces, pese a que tiene un piso en el barrio de Salamanca (Madrid) abandonado.

Una vez sea localizado, Rodolfo Reyes será extraditado a España tal y como ocurrió con Felipe Baca, uno de los prestamistas que está imputado en el caso. Por el momento, el ex dueño de Plus Ultra no ha aparecido.