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Economía
VIVIENDA

El mercado inmobiliario prevé una caída libre: el crédito ahoga a compradores y arrendadores

Se producirá un descenso del 3,27% en el volumen de compraventas y de un 7,11% de los alquileres

El mercado residencial español prevé una caída de los alquileres y las compras de viviendas de cara al segundo semestre de 2026. Según el XXIV Barómetro Inmobiliario, antes de que empiece 2027 se producirá una caída interanual del 3,27% en el volumen de compraventas y de un 7,11% en las operaciones de alquiler.

Estas cifras se obtienen con la percepción de 433 profesionales del sector en España. De media, todos los actores del mercado inmobiliario reducen su confianza sobre la estabilidad de las compraventas en 13 puntos durante el primer semestre frente a la oleada anterior.

De hecho, su previsión de estabilidad sobre el número de operaciones para el segundo semestre desciende ocho puntos y el optimismo general sobre la evolución del sector durante 2026 se sitúa en 6,4 puntos sobre 10, lo que supone cinco décimas menos que en la anterior edición y la cuarta consecutiva que registra una bajada.

Respecto a los préstamos hipotecarios, los profesionales inmobiliarios prevén que el número disminuya casi un 2% en 2026, lo que respondería a «un mercado en el que los movimientos de los Bancos Centrales ante la incertidumbre geopolítica podrían aumentar los tipos de interés».

En ese contexto, los profesionales anticipan una subida media del 3,15% en el precio de la vivienda en 2026 -frente a las previsiones de crecimiento de entre el 5% y el 10% recogidas en la oleada anterior- lo que «apunta a una mayor estabilidad y a un escenario de crecimiento más moderado», de acuerdo con la directora de financiación hipotecaria en UCI, Lorena Zenklussen, «y del 5,05% en el del alquiler».

Por ello, en un sector cada día más tensionado, el grueso de la población se encuentra ahogado por no poder acceder a un hogar, ni a través del alquiler ni mediante la compra.

Un 30% aplaza la compra de casa

Sin ir más lejos, según el estudio realizado por Alfa Inmobiliaria, el 28% de los potenciales compradores que acuden a sus oficinas termina aplazando la compra de una vivienda por no disponer del ahorro necesario para afrontar la entrada y los gastos asociados a la operación.

El informe pone de manifiesto que, hoy en día, el principal obstáculo para acceder a una vivienda ya no es tanto la capacidad para pagar una hipoteca como la dificultad para reunir el capital inicial exigido.

En opinión de esta compañía, existe un cambio importante en el perfil de las personas que buscan comprar vivienda.

«Cada vez es más frecuente encontrar compradores con ingresos estables y capacidad para asumir una hipoteca, pero que no logran reunir el capital inicial exigido para acceder a la financiación», explica Antonio Pérez de la Torre, director general de Alfa Inmobiliaria.

En España, las entidades financieras suelen financiar hasta el 80% del valor de compraventa o tasación del inmueble. Esto obliga al comprador a aportar el 20% restante con recursos propios.

A ello hay que añadir impuestos, gastos de notaría, registro, gestoría, tasación y otros costes inherentes a la operación, que elevan el desembolso inicial necesario hasta situarlo habitualmente entre el 25% y el 30% del precio de la vivienda.