El precio de los alimentos en máximos históricos: el aceite vegetal sube un 5,9% y la carne un 1,2% en sólo un mes
En el caso de los cereales su precio subió un 0,8% más que en marzo y 0,4% más que un año antes

Las consecuencias de la guerra de Irán y el corte en el estrecho de Ormuz empiezan a notarse en el precio de los alimentos básicos, ya que algunos de ellos han experimentado un gran incremento de coste en tan sólo un mes. En concreto, el precio de los aceites vegetales ha subido un 5,9% y el de la carne un 1,2% en el mes de abril en comparación con marzo.
De esta forma, los aceites vegetales han alcanzado su nivel más alto desde julio de 2022. Este aumento se debe a los precios más altos de los aceites de palma, soja, girasol y colza. Principalmente, los precios internacionales del aceite de palma subieron por quinto mes consecutivo en abril, impulsados por la mayor demanda prevista del sector de los biocombustibles, respaldada por incentivos políticos en varios países productores y precios más altos del petróleo crudo. Además, la presión alcista adicional provino de la preocupación por una menor producción en el sudeste asiático en los próximos meses.
Igualmente, los precios mundiales de los aceites de soja y colza aumentaron, reflejando, respectivamente, una demanda firme de producción de biocombustibles en los Estados Unidos y la Unión Europea. Asimismo, los precios del aceite de girasol se vieron respaldados por la persistente escasez de suministro en la región del Mar Negro, mientras que los precios en Argentina se suavizaron un poco, ya que el aumento estacional de la actividad de molienda impulsó los suministros exportables, según se indica en el último índice de precios de los Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Por su parte, el precio de otros alimentos como la carne subió en abril un 1,2% más que en marzo y un 6,4% por encima de su nivel del año anterior, alcanzando un nuevo máximo histórico. El aumento reflejó precios más altos en todas las categorías de carne, excepto en la carne de ovino, que se mantuvieron prácticamente estables.
En consecuencia, los precios de la carne de vacuno alcanzaron un nuevo máximo, impulsados por mayores exportaciones en Brasil en medio de una oferta limitada. También es relevante la demanda internacional, particularmente de China, donde las cuotas de importación bajo un nuevo marco de salvaguardia de tres años se están llenando rápidamente.
Así, según la FAO, los precios de la carne de cerdo también aumentaron en la Unión Europea en medio de una creciente demanda estacional, aunque parcialmente compensados por precios más bajos en Brasil debido a la amplia oferta. Los precios de la carne de ave aumentaron, principalmente en Brasil, ya que el fuerte interés de compra de varios mercados africanos compensó con creces la disminución de las ventas al Cercano Oriente, donde las restricciones logísticas y de transporte obligaron a redirigir los envíos a través del Mar Rojo. Los precios de la carne de ovino se mantuvieron prácticamente sin cambios, con las subidas de precios más altas en Australia, que reflejan la escasez de suministros exportables, pero se vieron compensadas por los descensos en Nueva Zelanda debido a la menor demanda de China, su principal destino de exportación.
Sube el precio del trigo y el maíz
En el caso de los cereales su precio subió un 0,8% más que en marzo y un 0,4% más que un año antes. El aumento mensual reflejó precios más altos en los principales cereales, excepto el sorgo y la cebada. Los precios mundiales del trigo aumentaron un 0,8%, lo que refleja la presión alcista de la sequía en algunas partes de Estados Unidos y una mayor probabilidad de precipitaciones por debajo del promedio en Australia. El aumento de precios se vio respaldado además por las expectativas de una menor siembra de trigo en 2026, ya que los agricultores están optando por cultivos menos intensivos en fertilizantes en medio de los altos precios de estos, impulsados por los elevados costos de la energía y las interrupciones vinculadas al cierre del Estrecho de Ormuz.
Los precios internacionales del maíz aumentaron un 0,7%, respaldados por una oferta estacionalmente más ajustada y preocupaciones relacionadas con el clima en Brasil, así como por las condiciones de sequía que afectan la siembra en algunas partes de Estados Unidos. Otra de las causas es la alta demanda de etanol en medio de los elevados precios del petróleo crudo y las preocupaciones persistentes sobre la asequibilidad de los fertilizantes. Mientras que el índice de precios del arroz de la FAO aumentó un 1,9% en abril, lo que refleja el incremento de los costos de producción y comercialización en la mayoría de los países exportadores de arroz tras el fuerte aumento de los precios del petróleo crudo y sus derivados.