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Las Bolsas asiáticas amanecen con desplomes cercanos al 6%: prevén que la guerra de Irán se enquiste

Los mercados de China resisten a las caídas que registran Japón o Corea del Norte

El precio del petróleo se dispara el 17% por Irán y los países del G7 planean recurrir a sus reservas

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Las Bolsas asiáticas han amanecido este lunes con caídas cercanas al 6%, desvelando un gran pesimismo por cómo se está desarrollando la guerra de Irán. Los inversores japoneses y los coreanos son los más afectados. Tanto es así que ambos bancos centrales se están planteando una intervención con el objetivo de frenar la sangría. Esto apunta, además, a grandes desplomes en el resto de mercados a lo largo del día.

Los mercados ven con cada vez más preocupación la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio. Las cotizaciones descuentan ya un enquistamiento del conflicto y se preparan para lo peor tras una semana de indecisión.

Esto se ve reflejado también en el precio del petróleo, que tras una subida acumulada del 26% durante la semana pasada, se ha disparado un 17% este lunes, rozando los 110 dólares por barril en Europa.

Las Bolsas asiáticas

El índice japonés Nikkei 225 registraba esta mañana caídas superiores al 5%, algo que ha alentado los rumores de una posible intervención del banco central nipón. Por su parte, el surcoreano Kospi caía un 6%.

En este caso, el banco central de Corea del Sur mantuvo los tipos de interés sin variación en febrero, pero varios analistas han advertido que, en caso de grandes subidas en los precios energéticos, se prevén posturas mucho más agresivas. Por el momento, los surcoreanos han anunciado una compra de wones a través de bonos.

La Bolsa de Australia se ha despertado con un descenso del 3%, caída similar a los índices de India. Los más perjudicados han sido los inversores de Vietnam, que registraban una rebaja del 7%.

No obstante, pese a todo ese pesimismo, los mercados de China resisten con relativa dignidad, pues sus caídas no llegan al 1%. Pekín depende enormemente del petróleo iraní, aunque puede buscar una alternativa temporal en el crudo de Rusia.

Xi Jinping con Vladimir Putin.

Si el Estrecho de Ormuz se mantiene cerrado, China se verá obligada a pactar con Irán vías alternativas si quiere mantener el suministro. Por el momento, parece que los inversores en índices como el de Shanghai no temen demasiado por la situación.

En cambio, los descensos en el resto de las Bolsas asiáticas sí dibujan un panorama preocupante para Occidente. Los mercados comienzan a descontar efectos a más largo plazo de la guerra en Irán en las economías.

Tanto es así que los países del G7 se están planteando comenzar a vaciar sus reservas de petróleo con el objetivo de intentar relajar la cotización del crudo, tal y como informaba esta mañana Financial Times. El precio del petróleo no superaba los 100 dólares por barril desde 2022.