`
Economía
informe del experto Nikos Lavranos

Los impagos a las renovables de Sánchez y Ribera sitúan a España líder mundial en arbitrajes no abonados

España queda por delante de Venezuela y Rusia en número de arbitrajes internacionales no pagados

Los impagos a las renovables de Pedro Sánchez, Teresa Ribera y Sara Aagesen sitúan a España en el primer puesto mundial por número de laudos internacionales de inversión pendientes de cumplimiento, según la quinta edición del Índice sobre Cumplimiento de Laudos de Arbitraje de Inversión, publicado en septiembre por el International Law Compliance Institute, think tank con sede en Holanda dirigido por el jurista y académico Nikos Lavranos. El año pasado España compartía ese liderazgo con Venezuela, con 22 laudos cada uno.

De acuerdo con este nuevo informe, España acumula ahora 25 laudos internacionales sin pagar y la deuda asciende a 2.000 millones de euros. En segundo lugar estaría Venezuela con 24 y Rusia completaría el pódium de los países más morosos del mundo en términos de arbitrajes impagados, con 13.

Como muestra el gráfico, España lidera la clasificación por número de laudos pendientes de pago pero no lo hace en el subíndice que mide la cuantía económica adeudada. Rusia figura en primera posición, puesto que acumula 61.800 millones de dólares pendientes de pago, seguida de Venezuela, que aún debe 19.300 millones. España completa el podio, con más de 2.000 millones de dólares en laudos sin abonar.

Los impagos a las renovables decretado por el Gobierno español ha provocado que los fondos internacionales acreedores de esa deuda hayan acudido a los tribunales ordinarios para tratar de cobrar su deuda.

El origen de este conflicto data de 2007, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decidió aprobar unas primas a las inversiones renovables del 25%.

José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno.

Cuando llegó la crisis económica, el Ejecutivo de Zapatero decidió unilateralmente recortar las primas a las inversiones en fotovoltaica, lo que provocó en noviembre de 2011 el primer arbitraje contra España en el Ciadi, tribunal adscrito al Banco Mundial.

Meses después llegó Mariano Rajoy al Gobierno, que decidió también unilateralmente ampliar el recorte a las primas a todas las inversiones renovables.

Los fondos internacionales inversores en renovables decidieron acudir en masa al Ciadi a reclamar las indemnizaciones correspondientes. Este tribunal les ha ido dando la razón sistemáticamente, a lo que el Gobierno de Sánchez respondió con el impago alegando, entre otras cosas, que Bruselas no les permitía pagar porque lo considera ayuda de Estado.

Los fondos acreedores dieron un paso más y acudieron a los tribunales ordinarios de Estados Unidos, Reino Unido o Australia, que también les están dando la razón y han abierto la puerta a que embarguen bienes españoles en esos países para cobrar la deuda.

La situación en estos momentos es que los fondos internacionales tienen vía libre para embargar bienes de España en varios países, incluido Estados Unidos. La deuda conjunta de España supera los 2.000 millones de euros añadiendo los intereses de demora y los gastos jurídicos.