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Renta

Los expertos coinciden: si has pagado el impuesto de sucesiones en España esto es lo que tienes que hacer en la Renta 2025

Cada año, cuando empieza la campaña de la Renta, surgen muchas dudas sobre las deducciones que se pueden aplicar, o no, pero además en el caso de aquellos que han recibido una herencia o una donación, siempre surgen las mismas preguntas. ¿Hay que volver a declarar ese dinero? ¿Se paga otra vez? ¿O ya está todo hecho? Y lo curioso es que, aunque la respuesta no es especialmente complicada, sigue habiendo bastante confusión sobre el impuesto de sucesiones y la declaración de la Renta.

Con la campaña de la Renta 2025-2026 ya en marcha, del 8 de abril al 30 de junio, conviene tenerlo claro antes de ponerse con la declaración. Más que nada porque aquí es donde mucha gente mete la pata sin darse cuenta y acaba pagando de más o dejando cosas sin declarar que sí deberían aparecer y en el caso de que durante el año 2025 pagaras impuesto de sucesiones, debes tener claro antes que nada que ese dinero no se tiene que volver a declarar en el IRPF porque ya ha tributado por otro impuesto distinto. Son dos cosas separadas, aunque muchas veces se mezclen. El Impuesto de Sucesiones se aplica cuando recibes el patrimonio, mientras que el IRPF va por otro lado y tiene que ver con lo que ganas o generas después.

Dicho de otra forma, Hacienda no te cobra dos veces por lo mismo. Y aun así, todos los años hay gente que mete la herencia como si fuera un ingreso más, sin darse cuenta de que no toca. Entonces, ¿dónde está el problema realmente?

Si has pagado el impuesto de sucesiones esto es lo que tienes que hacer en la Renta

Si estás a punto de hacer la declaración y como decimos, pagaste impuesto de sucesiones no hace falta volver a declararlo, pero cuidado porque una cosa es recibir la herencia y otra lo que haces con ella. Imagina que heredas una vivienda. Mientras la tengas ahí, sin vender ni alquilar, no tienes que declarar la herencia en el IRPF. Pero si decides venderla más adelante, ya cambia todo. En ese momento aparece una ganancia patrimonial que sí hay que incluir en la declaración.

Lo mismo pasa si la alquilas. Ese dinero que entra cada mes sí cuenta como ingreso y, por tanto, hay que declararlo. Incluso aunque no la uses, en algunos casos puede haber una pequeña imputación de rentas si no es tu vivienda habitual. Es decir, no pagas de nuevo por recibir la herencia, pero sí por lo que hagas con ella. Parece un detalle, pero es justo donde más se falla.

El error contrario también pasa más de lo que parece

No todo el mundo se equivoca por declarar de más. También hay quien hace lo contrario y piensa que, como ya pagó Sucesiones, no tiene que declarar nada más relacionado con esos bienes. Y eso tampoco es así. Si vendes algo heredado o empiezas a sacar rendimiento, Hacienda espera que lo incluyas en la Renta. No hacerlo puede acabar en un requerimiento, y es algo que se podría haber evitado revisándolo antes con calma. Al final, todo se resume en distinguir bien dos momentos: cuando recibes el patrimonio y cuando ese patrimonio empieza a moverse o a generar dinero.

No pasa lo mismo con las donaciones

Aquí es donde mucha gente se lía todavía más. Porque en las donaciones no solo cuenta quien recibe, también quien da. El que recibe tiene que pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, igual que en una herencia. Pero quien dona también puede tener que pasar por el IRPF si hay ganancia. ¿Y cuándo ocurre eso? Cuando el bien que se dona ha subido de valor desde que se compró. Aunque no haya una venta como tal, Hacienda entiende que hay una transmisión y, si hay beneficio, toca tributar.

Esa ganancia se mete en la base del ahorro y se paga por tramos, normalmente entre el 19% y el 28%, según la cantidad. Y aquí es donde llegan muchas sorpresas, porque no todo el mundo lo tiene en cuenta antes de hacer la donación.

El detalle que puede ahorrarte bastante dinero

Hay algo que suele pasarse por alto y que, sin embargo, puede marcar bastante la diferencia y tiene que ver con planificar. No todas las donaciones tienen el mismo impacto fiscal. En algunos casos, si se cumplen ciertos requisitos, se puede reducir lo que se paga o incluso evitarlo. Uno de los ejemplos más conocidos es el de las personas mayores de 65 años que transmiten su vivienda habitual, que pueden quedar exentas en determinadas condiciones.

No es el único caso, pero sí uno bastante habitual. Y por eso muchos expertos insisten en lo mismo: antes de hacer una donación importante, conviene pararse a revisar cómo va a afectar fiscalmente.

Qué conviene revisar antes de presentar la Renta

Con todo esto sobre la mesa, la recomendación es bastante sencilla, aunque no siempre se siga. Si has recibido una herencia, no la metas directamente en la declaración como si fuera un ingreso. Pero tampoco te quedes ahí. Revisa qué ha pasado con esos bienes durante el año. Si los has vendido, si los has alquilado o si han generado algún tipo de rendimiento. Ahí es donde realmente puede haber implicaciones en el IRPF. Y si hay una donación de por medio, fíjate bien en quién tiene que declarar qué, porque ahí es donde más errores se cometen.