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Los asturianos pagarán de su bolsillo 10,65 millones para una fábrica de blindados que se alquilará a Indra durante 20 años

Políticos y ONGs cuestionan la utilización de dinero público para esta operación

Los asturianos pagarán de su bolsillo 10,65 millones de euros para comprar un taller que se convertirá en fábrica de blindados militares y se alquilará, posteriormente, a la multinacional Indra, que hasta ahora se había negado a pagar ese dinero a su dueño, Duro Felguera, por entender que estaba sobrevalorado y ofrecía algo más de la mitad.

La oferta no vinculante del Gobierno de Asturias se remitirá esta semana a la dirección de Duro Felguera, propiedad del grupo mexicano Prodi, por un valor de 10.658.000 euros, para la compra de las instalaciones del denominado Taller de Barros, en Langreo, destinadas luego a la fabricación de componentes de vehículos militares.

El dinero saldrá del presupuesto de la Sociedad Regional de Promoción del Principado (SRP), cuyo consejo de administración ha autorizado este miércoles el inicio de las negociaciones con la ingeniería asturiana para la adquisición de los terrenos que ocupan unos 80.000 metros cuadrados de suelo industrial. El presupuesto de la SRP este año ha sido de algo más de siete millones de euros, lo que implica que tendrá que recibir fondos extraordinarios o secuenciar los pagos hasta el año que viene.

El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, explicó que, si la dirección de la empresa Duro Felguera aprueba la oferta para la adquisición del pleno dominio de la fábrica, se iniciará el proceso de compraventa, que requerirá la autorización definitiva de los órganos de gobierno de ambas entidades.

El Principado estima que el proyecto de Indra en Barros generará un impacto económico cercano a los 600 millones en veinte años y del orden de 450 empleos directos e indirectos.

Como contraprestación, la dirección de Indra se ha comprometido a asumir las inversiones para modernizar y poner a punto el complejo industrial por una cifra todavía no conocida, aunque se calcula que podría ser similar a los 40 millones que prometió para los talleres de Gijón que ya adquirió, esta vez directamente, a Duro Felguera.

Las inversiones de Indra irán destinadas a los mejores suelos industriales de Asturias, distribuidos en diversas edificaciones y áreas productivas, para rehabilitar, acondicionar y equipar los espacios que vaya a utilizar, con el fin de transformarlos en una moderna planta destinada a la fabricación de vehículos blindados de última generación.

La previsión del Gobierno de Asturias es completar la operación, que no está claro qué otras condiciones incluirá a cambio de esta inversión pública, en un plazo aproximado de tres meses, siempre que culminen favorablemente los trámites societarios, jurídicos, técnicos y administrativos necesarios.

Por su parte, el presidente de la sociedad y director ejecutivo de Sekuens, David González, ha indicado que la oferta ha sido planteada tras una tasación homologada por el Banco de España y que se ha realizado tras un «estudio muy exhaustivo» con visitas sobre el terreno. Lo que no está aclarado es por qué Indra considera que los 10,6 millones están lejos del precio real y, sin embargo, al Principado le parece justo.

La operación ha sido cuestionada por diversos políticos locales y determinadas ONG como Ecoloxistes n’Aición y Conceyu Abiertu pola Paz por entender que se trata de una subvención millonaria para Indra que, el año pasado 2025, obtuvo un excelente ejercicio ganando 436 millones de euros. Seguro que la operación, no exenta de polémica, será debatida intensamente en la Junta del Principado por entenderse también que subvenciona y beneficia directamente, asimismo, a Duro Felguera.

Duro Felguera tiene la llave

Duro Felguera ha valorado «positivamente» la oferta lanzada por el Principado de Asturias. «Responde a un equilibrio razonable entre los intereses de todas las partes, recoge unas condiciones acordes con el valor de los activos y con los intereses de los accionistas, y permite culminar una operación que la compañía siempre ha estado dispuesta a facilitar», señalaron fuentes de Duro Felguera en un comunicado de prensa.

“Es importante precisar que el acuerdo no incluye la totalidad de los activos de Barros», agregaron que, por ejemplo, la maquinaria queda fuera de la operación.

«La compañía valora además que esta operación pueda favorecer nueva actividad industrial en Langreo», señalaron fuentes de Duro Felguera, que destacaron que la compañía «mantiene una vinculación histórica con este territorio, reforzada con el reciente regreso de su sede a La Felguera».

El consejero de Industria ha señalado que se trata de una «buena oferta» a Duro Felguera, que le permitirá demostrar «su compromiso con Asturias». «Confiamos en que acepte y permita el desarrollo de un proyecto clave», sostuvo al reconocer, no obstante, que «la palabra final» la tiene la ingeniería asturiana.

Silencio de General Dynamics

Por el momento, General Dynamics-Santa Bárbara Sistemas, la otra empresa que cuenta con capacidades de diseño y fabricación de vehículos militares y artillería en Asturias, hasta ahora únicas en España, mantiene silencio sobre la ayuda económica a Indra para aumentar unas capacidades que hasta ahora se hacían en su Fábrica de Trubia.

La dirección de General Dynamics, que rechazó una oferta de Indra para vender sus fábricas por entender que eran estratégicas, ha demandado al Gobierno por la adjudicación (a dedo) de un programa de diseño y fabricación de vehículos de artillería autopropulsada (ATP) a pesar de que ella tiene productos y capacidad para hacerlo. La demanda está pendiente de decisión del Tribunal Supremo, que podría anunciar su decisión sobre su procedencia o no en las próximas semanas.

General Dynamics ha recibido ayudas del Gobierno español para sus operaciones en España, como un alquiler en condiciones privilegiadas del Ministerio de Defensa, propietario de las instalaciones, como las fábricas de Trubia y Sevilla, y de una importante parte de la maquinaria donde se fabrican programas nacionales e internacionales.

El consejero asturiano Sánchez explicó que la intervención del Gobierno autonómico persigue reforzar la actividad industrial en un sector estratégico como el de la defensa, favorecer la creación de empleo de calidad y garantizar el aprovechamiento productivo a largo plazo de unas instalaciones con una amplia tradición industrial.

En este punto, ha señalado que se trata de una operación beneficiosa para todas las partes, tras el «bloqueo» en la negociación entre las dos compañías, y con ella el Ejecutivo autonómico podrá incorporar un inmueble y obtener «rendimiento económico» con el alquiler que recibirá por unos terrenos que «se revalorizarán» tras las inversiones realizadas en ellos.

«Es una inversión, no es dinero a fondo perdido», ha comentado tras sostener que la SRP «tiene fondos» para hacer realidad una operación que permitirá la subrogación de los espacios a dos compañías que actualmente se encuentran instaladas allí porque pueden formar parte de la cadena de suministro de Indra.