sector financiero bajo la lupa

Del récord de beneficios al estrés geopolítico: el nuevo desafío de la banca europea

Ya no importa solo cuánto ganan los bancos, sino si resistirán una crisis geopolítica

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Banco Central Europeo (BCE).
  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

La banca europea vive uno de sus mejores momentos: impulsa al IBEX a máximos históricos y afronta una temporada de resultados con optimismo. Pero el BCE ya ha dejado claro que el verdadero examen no está en los beneficios, sino en la capacidad de resistir una crisis geopolítica.

El BCE pidió a las principales entidades que identificaran los escenarios que podrían provocar un deterioro significativo de su capital y explicaran cómo responderían a ellos. El objetivo no era elaborar una clasificación entre bancos, sino detectar vulnerabilidades y comprobar hasta qué punto están preparados para afrontar una crisis derivada de conflictos militares, interrupciones del comercio y de las cadenas de suministro, sanciones económicas o ciberataques.

En este contexto, Scope Ratings considera que la principal conclusión del ejercicio no está en los resultados obtenidos, sino en el propio proceso. A diferencia de las pruebas de resistencia tradicionales, en las que todos los bancos se sometían al mismo escenario, en esta ocasión cada entidad tuvo que diseñar el suyo propio para explicar qué acontecimientos podrían reducir en 300 puntos básicos su ratio de capital CET1. 

Esa metodología impide realizar comparaciones directas entre entidades, pero obliga a los bancos a analizar en profundidad sus vulnerabilidades y a reforzar su gestión del riesgo, un aspecto que la agencia considera el verdadero valor de estas pruebas supervisoras.

Los bancos a examen

Las conclusiones del BCE apuntan, además, a que la banca europea parte de una posición sólida para afrontar este tipo de amenazas, aunque también identifican áreas de mejora. El supervisor advierte de que algunas entidades confían en exceso en medidas de mitigación difíciles de ejecutar en un escenario de crisis, como vender activos o captar capital en condiciones adversas, y pone el foco especialmente en la gestión de la liquidez, un aspecto que seguirá vigilando de cerca.

Ese ejercicio llega justo cuando la banca europea afronta una nueva temporada de resultados con expectativas elevadas, impulsadas por los beneficios récord de las grandes entidades estadounidenses.

Sin embargo, mientras que los Bancos Centrales miran la capacidad de resistencia del sector financiero, el mercado sigue apoyándose en sus cuentas. En este sentido, Freedom24 recuerda que el segundo trimestre de 2026 ha sido uno de los más sólidos de los últimos años para el sector bancario estadounidense.

Los seis mayores bancos  JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Bank of America, Wells Fargo, Citigroup y Morgan Stanley  superaron las expectativas de los analistas tanto en ingresos como en beneficios, mientras que JPMorgan y Goldman Sachs alcanzaron nuevos máximos históricos. 

En conjunto, estas entidades gestionan activos por valor de más de 15 billones de dólares, motivo por el que sus resultados trimestrales se consideran uno de los indicadores más fiables de la salud de la economía estadounidense y de los mercados financieros mundiales.

Entidades de EEUU vs Europa

En esta línea, diversos estudios académicos demuestran que el sector bancario estadounidense actúa como un indicador adelantado para los mercados financieros europeos. Por lo que se espera que los sectores bancarios estadounidense y europeos mantengan tendencias similares a lo largo de 2026, impulsados por la recuperación de los mercados de capitales y el aumento de la actividad inversora a ambos lados del Atlántico.

No obstante, esta convergencia no significa que los factores que sustentan el crecimiento sean exactamente los mismos. Mientras la Reserva Federal mantiene el tipo de interés oficial entre el 3,50% y el 3,75% y continúa señalando la posibilidad de nuevas subidas, el Banco Central Europeo (BCE) se encuentra en una fase distinta del ciclo de política monetaria.

Como consecuencia, los ingresos netos por intereses de los bancos europeos y estadounidenses se generan en contextos macroeconómicos diferentes. Así, la mejora de los resultados durante el segundo trimestre refleja principalmente la recuperación de los mercados globales de capitales y de la actividad de banca de inversión, más que una sincronización de las políticas monetarias de los bancos centrales.

Esa recuperación, sin embargo, no está beneficiando por igual a toda la banca europea. Las entidades con un negocio mayorista relevante ya están capturando la recuperación de los mercados de capitales y de la actividad corporativa.

Los bancos más centrados en la actividad comercial siguen dependiendo principalmente del negocio tradicional de captar depósitos y conceder crédito, cuya rentabilidad está mucho más condicionada por la evolución de los tipos de interés. Como el BCE se encuentra en una fase distinta del ciclo monetario que la Reserva Federal, los motores de crecimiento de la banca europea no son exactamente los mismos que los de la estadounidense.

Más allá del beneficio, los expertos de Freedom24 señalan como otra de las claves de esta temporada de resultados la asignación del capital que generan.

BBVA ha anunciado una recompra extraordinaria de 2.000 millones de euros,  Deutsche Bank otra de 500 millones y UBS ha elevado su programa hasta los 3.000 millones de dólares, mientras UniCredit ha incrementado su participación económica en Commerzbank hasta alrededor del 48% y Santander avanza con la integración de TSB.

Aunque las decisiones son diferentes, unas entidades optan por devolver capital al accionista y otras por crecer mediante adquisiciones, todas ellas reflejan que la asignación del exceso de capital se ha convertido en uno de los principales focos estratégicos del sector.

Por todo ello, si entre 2023 y 2025 los principales motores de los resultados bancarios fueron los elevados tipos de interés y los ingresos netos por intereses, en el segundo trimestre de 2026 el protagonismo volvió a recaer en las áreas de banca de inversión y de negociación en los mercados financieros.

También ingresos procedentes del asesoramiento en ofertas públicas iniciales (OPI), emisiones de deuda, operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) y negociación bursátil registraron un fuerte crecimiento, reflejando la recuperación gradual de los mercados de capitales.

Si miramos a EEUU, los directivos de JPMorgan y Goldman Sachs destacaron de forma independiente el aumento de la inversión en infraestructuras destinadas al desarrollo de la inteligencia artificial. Las inversiones a gran escala en centros de datos, capacidad de computación e infraestructuras energéticas van acompañadas de emisiones de deuda, financiación bancaria y operaciones corporativas, lo que impulsa directamente la actividad de la banca de inversión.

En definitiva, mientras el BCE se pregunta si los bancos resistirán la próxima crisis, el mercado quiere saber si seguirán ganando tanto dinero como hasta ahora.

Con este precedente, los inversores mirarán más allá del volumen de los beneficios para analizar de dónde procede el crecimiento de la banca europea. Si durante los últimos años fueron los elevados tipos de interés los que impulsaron los resultados, ahora la recuperación de la banca de inversión, la financiación empresarial y los mercados de capitales vuelven a ganar protagonismo.

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