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Economía
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El BOE lo ha confirmado: subidón inaudito del precio de la bombona de butano en España

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Este martes, 17 de marzo de 2026, el precio de la bombona de butano ha vuelto a subir, situándose en 16,35 euros, lo que supone un incremento del 4,9% respecto a la última revisión, tal y como establece la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Este incremento supone un nuevo golpe para el bolsillo del 27,7% de los hogares españoles que utilizan esta fuente de energía, según datos de Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

La subida del precio de la bombona de butano está directamente relacionado con el aumento de costes en el transporte marítimo. El presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, ha recordado que «las empresas del sector tienen que adaptarse a estas nuevas circunstancias y lo que todos deseamos es que esto dure el menor tiempo posible». Por otro lado, las materias primas materias primas utilizadas para producir este combustible han registrado un incremento cercano al 3%.

Subida en el precio de la bombona de butano

En España, el coste máximo de venta al público de la bombona de butano está regulado por el Gobierno, que establece su valor mediante revisiones periódicas. Estas actualizaciones se realizan cada dos meses y se publican oficialmente mediante una resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas.

A partir de este martes 17 de marzo de 2026, los consumidores deberán pagar 16,35 euros por bombona, frente a los 15,58 euros que costaba hasta la fecha. Esta subida representa un incremento de 0,77 euros por bombona. Se trata del precio más alto desde julio de 2025 (cuando llegó a los 17,11 euros), aunque todavía se mantiene lejos del máximo histórico de 19,55 euros registrado en 2022.

En este contexto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que «la revisión bimestral del precio del butano ha supuesto un incremento del 4,94%, el máximo permitido por la normativa. Es la segunda subida tras las tres bajadas consecutivas registradas entre julio y noviembre. Aunque la revisión de enero tuvo un impacto muy limitado, la de marzo devuelve el precio a niveles similares a los del inicio del otoño. Además, se ha generado un pequeño déficit de tarifa (7,8 céntimos por bombona) que deberá compensarse en la actualización de mayo, lo que presagia nuevas tensiones al alza».

Lo más preocupante es que el incremento aprobado ahora apenas refleja el verdadero impacto del conflicto en Irán, ya que la tarifa se fijó a principios de marzo, cuando los precios aún empezaban a reaccionar. La subida actual se explica sobre todo por el encarecimiento del butano en los mercados internacionales (3,2%) y el aumento de los costes de transporte (16,7%), mientras que la apreciación del euro frente al dólar (1,3%) ha sido el único elemento que ha suavizado ligeramente la subida.

A este contexto se añade un nuevo riesgo: una reciente sentencia del Tribunal Supremo obliga al Gobierno a regular antes de junio un sistema de remuneración para los repartidores de bombonas. Esto podría elevar los costes de distribución, afectando especialmente a los hogares que dependen del servicio a domicilio, como personas mayores o familias con menos recursos.

Por si fuera poco, los cambios introducidos el pasado año en el cálculo de los costes de comercialización (que incluyen la evolución del gasóleo y la caída de la demanda) están intensificando el encarecimiento. Con un consumo en descenso y el precio del combustible en niveles elevados, el sector se enfrenta a una situación delicada que podría acelerar futuras subidas y trasladarlas con mayor rapidez al consumidor final.

El precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo envasados (GLP) en bombonas se revisa bimestralmente el tercer martes del mes, por Resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas. El cálculo se realiza en función del coste de la materia prima (propano y butano) en los mercados internacionales, así como del coste de los fletes (transporte) y la evolución del tipo de cambio euro-dólar. Por otra parte, dicha revisión del precio, al alza o a la baja, está limitada al 5 %, y el exceso o defecto de precio se acumula para su aplicación en posteriores revisiones.

Evolución

En 2015, los precios partieron de 16,35 euros en marzo y descendieron progresivamente hasta 14,12 euros en noviembre. Durante 2016 continuó la caída, pasando de 13,42 a 12,68 euros, mientras que en 2017 se mantuvieron relativamente estables entre 13,10 y 11,85 euros, marcando algunos de los niveles más bajos del periodo.

A partir de 2018 comenzó una recuperación gradual, con precios entre 11,27 y 12,28 euros, que se consolidó en 2019 al alcanzar los 14,18 euros en noviembre. En 2020 se observaron nuevas fluctuaciones, desde 14,88 euros en julio hasta 14,15 en noviembre. En 2021, los precios oscilaron entre 14,45 y 13,27 euros, pero en 2022 se inició una subida más intensa, llegando a 14,61 y 15,33 euros.

El mayor encarecimiento se produjo entre 2023 y 2024, cuando el precio alcanzó máximos de 19,55 euros en varias revisiones. Posteriormente, en 2025 se registró una moderación, con valores entre 18,58 y 14,43 euros, aunque con nuevos repuntes hasta 16,67 euros. Ya en 2026, la tendencia vuelve a ser al alza, pasando de 16,27 a 15,58 euros, lo que refleja la volatilidad de este mercado.