Gianluca Prestianni ha roto su silencio casi dos meses después de toda la polémica que le rodeó por su insulto racista hacia Vinicius Jr. en el Benfica – Real Madrid de los playoff de Champions League. El argentino, como exaltó el madridista con rapidez dirigiéndose al colegiado François Letexier, se dirigió al brasileño llamándole «mono», activándose posteriormente el protocolo antiracista.
Prestianni se ha reafirmado como inocente de las acusaciones sobre su supuesto racismo. El argentino ha asegurado que se le puso en el foco «por algo que nunca hizo» durante aquel fatídico Benfica-Real Madrid. El futbolista del cuadro lisboeta se abre en canal y refleja su conciencia tranquila sobre lo que sucedió en aquel partido, aunque no esconde que lo pasó mal y lo que le dolió de todo lo vivido: «No sé si me fijé tanto en si iba a pasar algo. Me dolió que me trataran de algo que jamás hice, eso fue lo que más dolió. Yo estoy muy tranquilo porque todos los que me conocen saben la clase de persona que soy y con eso me basta».
En el momento de los hechos, cuando se activó con rapidez el protocolo antirracismo, Prestianni no sufrió sanción alguna y pudo seguir sobre el terreno de juego. Sin embargo, días más tarde sí hubo sanción y no pudo jugar la vuelta ante el equipo blanco en el Santiago Bernabéu. «Me sancionaron sin pruebas, pero ya pasó», decía sobre esto el argentino para Argentina Telefe, que vio insuficientes las pruebas, ya que no hubo ni audio ni imágenes que demostraran que dijo lo que denunció Vinicius: «Pensé en mi mamá, mi papá y mis abuelos teniendo que escuchar tantas cosas que no son ni pasaron. Una cosa soy yo, que soy futbolista y estoy acostumbrado a que se hablen cosas, pero otra cosa es ellos».
Sus palabras contra Vinicius despertaron también la rabia de Kylian Mbappé, con el que también tuvo un cruce de palabras serio. El francés le llamó «puto racista» a Prestianni, sobre lo que también tuvo reparo el jugador del Benfica: «Lo escuché y eso para los argentinos es un insulto normal. Me tratan de racista cuando jamás lo fui ni lo seré. Insulta para sacarte del partido, pero jamás reaccionaría… La idea es demostrar dentro de la cancha».
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«Para nosotros los argentinos es un insulto normal decir ‘cagón’ o ‘maricón’… Jamás le dije ‘mono’», afirmó Prestianni, en un torpe intento por justificar y normalizar una conducta que, cuanto menos, es revisable, dijera una cosa u otra.
La sanción a Prestianni no fue la única por racismo que se produjo en aquel Benfica-Real Madrid. Los insultos desde la grada del Estadio da Luz también tuvieron respuesta por parte de la UEFA que, tras investigar profundamente lo sucedido, multó con 40.000 euros al club portugués e impuso el cierre parcial del estadio (500 asientos). A esta cuenta tuvieron que añadir también otros 8.000 euros por el uso de punteros láser y 25.000 euros por el lanzamiento de objetos.